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jueves, 10 de septiembre de 2026

Solamente para iluminados 7 /Argárico

 


El político murciano Pedro Saura se encuentra virtualmente acorralado por la UCO y la judicatura al revelarse como la pieza estratégica de la corrupción socialista. Es cuestión de días que sea citado como investigado por el juez Calama y quede expuesta su relación de privilegio con el sanchismo pero especialmente con Zapatero, su mentor político, al que presuntamente viene tratando de proteger con sus primeras declaraciones y con el que mantiene una amistad personal interesada desde que era presidente. Todas las tardes de domingo mantenían entonces largas conversaciones telefónicas a instancias siempre del políticamente ambicioso pachequero.

Nada que ver con las llamadas impertinentes que también le hacía, siempre para quejarse, el empresario jumillano José García Carrión, cada vez que viajaba en tren o avión por España y podía comprobar que no se vendían sus productos a bordo. Pero este no pasaba nunca del jefe de gabinete.

El foco sobre Saura tiene que ver con sus supuestas recomendaciones positivas como aval político para las subvenciones reembolsables a Plus Ultra y Air Europa, aparte de que se sospecha aceleraba como cooperador necesario obras públicas para que las marionetas de los verdaderos corruptos del PSOE, Santos Cerdan, Koldo y Aldama, pudiesen cobrar cuanto antes el 2% de las mordidas en ejecuciones menores como el soterreamiento del AVE a su paso por Murcia. 

En el caso de Pedro Saura serán los jueces quienes determinen la manera de participar, al parecer, en la trama y ya advierto que corrupción política no es necesariamente corrupción económica (meterse dinero al bolsillo). Además, hay corruptos pasivos y corruptos morales. Si bien es cierto que los escuderos de la trama pasaron por el despacho del sospechoso Saura en el Ministerio donde él era secretario de Estado de Infraestructuras y se fraguó un argumentario para mentir a periodistas económicos con tres razonamientos principales como cosecha intelectual de este también profesor de Fundamentos del Análisis Económico en la Universidad de Murcia.  

Como bien ha dicho el senador del PP por nuestra provincia, José Ramón Díez de Revenga, en un análisis de urgencia muy acertado sobre Saura, no queda duda de su presencia y acción en el epicentro de la trama consintiendo, según parece, todas las actividades delictivas sin denunciarlas de oficio ante el juez. 

Resulta imposible que Pedro Saura no se enterara de la corrupción que invadía todos los rincones de su Ministerio (Transportes) después de tres años rodeado de corruptos y pretender hacer creer ahora que él no sabía nada sobre lo que hacían. 

¿Formaba Saura parte de la trama? ¿Los tapaba a todos desde su cargo? Porque la trama trabajaba muy cerca de Saura y la UCO lo señala como colaborador imprescindible para el cobro de las comisiones, acelerando las obras públicas que interesaban  a la trinca corrupta como perejil este profesor en todas las salsas de la corrupción socialista. 

¿Estaba, pues Saura, al tanto de todo y callaba? y ¿por qué callaba y para proteger a quien? Resulta nombrado cinco veces en el auto de imputación de Zapatero en Plus Ultra aunque el juez Calama ha renunciado, de momento, a llamarlo a declarar como investigado aunque la UCO considere que es pieza clave en todo lo investigado hasta la fecha.

Salpicado veinte veces en toda la investigación del juez Calama, nuestro Pedro Saura es considerado por la UCO persona de confianza de la cúpula del PSOE. 

Profesor titular en la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Murcia y natural de Torre-Pacheco, donde ha sido concejal, se desempeñó luego como consejero de Caja Murcia,  director general en la CARM, diputado regional, diputado a Cortes, director general del SEPES, presidente de Enaire, presidente de Paradores y presidente de Correos con un último sueldo anual de 234.754 euros en 2025.

Treinta años en el machito político y un perfil muy consolidado en el ámbito socialista.

lunes, 7 de septiembre de 2026

Por qué la prudencia de Pedro Sánchez con Marruecos es un acierto estratégico en la crisis ceutí / Alex López *

 Entre tanta polarización y un clima tan crispado, se me hacía necesario compartir una reflexión fría y objetiva sobre la dimensión de esta crisis desde un punto estrictamente geopolítico. He tratado de estructurarlo en cinco bloques independientes pero interrelacionados tal como suelo hacerlo en mis formaciones sobre negociación y liderazgo. 

Espero que para alguien crítico que busque profundizar en los por qué, logre entender un poco mejor los movimientos de un ejecutivo que navega en contra de viento y marea. A la situación ya de por sí complicada, se ha sumado esta semana la filtración de un informe de inteligencia del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF). 

El documento, remitido a la Audiencia Nacional, describe con nitidez la implicación de elementos de la Gendarmería marroquí en el asalto masivo a las fronteras de Ceuta que parecen no dejar lugar a la duda. 

Ante este escenario, la entrevista de Pedro Sánchez en la cadena SER manteniendo una calculada negación de la implicación de Rabat no la ha entendido casi nadie. Para el votante medio, sea del partido que sea, esta postura puede interpretarse como una muestra de debilidad, una cesión de soberanía o una falta de firmeza institucional. 

 Es innegable que esta estrategia genera un evidente desgaste electoral y erosiona la imagen pública del Ejecutivo y de Sánchez en el corto plazo. 

Sin embargo, si abrimos el espectro y analizamos la situación técnicamente y desde la óptica de las relaciones internacionales, la teoría del realismo político y la defensa de los intereses superiores de la nación, el enfoque de Sánchez no solo es comprensible, sino estratégicamente correcto y sin otra alternativa mejor. 

Los gritos y acusaciones de alta traición de la derecha del país en un intento de tumbar al Gobierno, son inaceptables en la alta política exterior y un lujo que un Estado de Derecho adulto no se puede permitir.

 Abascal y Feijóo saben que está en juego la seguridad nacional, la estabilidad económica y la integridad territorial. Permitidme por favor que trate de explicar lo que significa la Geopolítica del Silencio. 

1. El prisma del Realismo Político. Para comprender la actuación de Sánchez es preciso abandonar la ideología y ponernos las gafas del realismo político. Esta corriente teórica, que vertebra la diplomacia de las grandes potencias, sostiene que el sistema internacional es esencialmente anárquico y que los Estados actúan movidos exclusivamente por el interés nacional y la maximización de su seguridad. 

 Todos conocemos a Nicolás Maquiavelo, que en su libro El Príncipe ya advertía que el gobernante que se comporte con bondad e idealismo en un entorno donde la mayoría no es buena, abonará su propia ruina. 

Para Maquiavelo, la virtud del Jefe de Estado no coincide con la moral cristiana o corriente, sino con la capacidad de tomar decisiones pragmáticas, a veces cuestionables, pero indispensables para mantener el orden y la supervivencia del Estado. 

 El silencio estratégico del Gobierno ante la provocación marroquí (porque es indudable que Marruecos es directamente culpable) es una demostración de esta premisa: se sacrifica la verdad directa para evitar un mal mayor. 

Menos conocido es Hans Morgenthau, padre del realismo político moderno, donde tomó el testigo en su obra cumbre Politics Among Nations: “La política internacional, como toda política, es una lucha por el poder, pero debe ser guiada por el interés nacional definido en términos de poder y seguridad”. 

Morgenthau creía que el gobernante debe ser prudente de forma rigurosa considerando esa actitud como la máxima virtud en la política exterior. Luego Sánchez hace lo correcto.

 2. La frontera es asimétrica. A todos nos suena el concepto de relación bilateral, pero necesitamos comprender bien cómo funciona, y nadie mejor para explicarlo que los politólogos Robert Keohane y Joseph Nye en su indispensable libro Power and Interdependence (1977). 

 Los autores demostraron que en el mundo contemporáneo los Estados no solo se comunican a través de canales diplomáticos formales o fuerzas militares, sino que están profundamente conectados por múltiples lazos comerciales, sociales y de seguridad. 

Pero lo que a mi más me interesa de su aportación es que Keohane y Nye entendieron que la interdependencia rara vez es simétrica, y que esa asimetría se convierte en una fuente de poder en sí misma. Podéis aplicar esto en vuestras relaciones personales: Quien tiene menos que perder en una ruptura, tiene una ventaja coercitiva sobre la otra parte ¿Obvio, verdad? 

 En el caso de Ceuta la gestión de la frontera presenta una asimetría estructural evidente. España, como frontera sur de la Unión Europea y firmante del espacio Schengen, tiene la obligación legal y política de mantener el control de sus límites territoriales. Marruecos, por su parte, posee el control físico del territorio desde donde parten los flujos migratorios irregulares procedentes del África subsahariana. 

 Y nos vamos a otra politóloga, Kelly Greenhill, que en su libro Armas de Migración Masiva nos explica cómo diversos regímenes autoritarios o en vías de desarrollo instrumentalizan deliberadamente a las personas para arrancar concesiones políticas o económicas a democracias liberales más ricas. 

Si el Gobierno de España decidiera responder con hostilidad verbal, sanciones diplomáticas o denuncias públicas internacionales ante el informe del CENIF, la respuesta de Rabat utilizaría la doctrina Greenhill: suspender unilateralmente la vigilancia en Castillejos, Nador o las costas saharianas. Y ya sabemos lo que ello conlleva las dos veces que lo ha hecho. 

Un aumento descontrolado de entradas a nado o en patera saturaría en cuestión de días las infraestructuras logísticas y de seguridad españolas, provocando una crisis humanitaria y política interna de dimensiones mucho más imprevisibles aún. Luego Sánchez hace lo correcto.

 3. La Razón de Estado y sus lecciones históricas. La razón de estado dicta que la supervivencia y estabilidad del país justifican el empleo de medidas contrarias a la moral y expectativas de la opinión pública. Hay mil ejemplos. Richelieu alió a la Francia católica con las potencias protestantes durante la Guerra de los Treinta Años, una decisión que escandalizó a sus contemporáneos pero que debilitó el cerco de los Habsburgo y salvó la seguridad nacional francesa. 

 Si lo traemos al presente, un líder estadista como Pedro Sánchez está dispuesto a asumir el castigo en las urnas si las decisiones necesarias para proteger al país a largo plazo resultan impopulares en el corto. Así de fácil.

 Más ejemplos históricos que nos tocan de cerca. En 1739 el primer ministro británico Sir Robert Walpole se opuso a declarar la guerra a España tras el famoso apresamiento del navío Robert Jenkins. Sus rivales políticos exigían sangre y venganza acusando a Walpole de traidor, ¿Os suena? pero Walpole prefirió salvar las rutas comerciales británicas para no desestabilizar la economía del país. 

Y como último ejemplo nos vamos a 1969 donde el canciller federal de Alemania Occidental inició una política de acercamiento hacia el bloque soviético y la RDA comunista. Los sectores conservadores alemanes lo acusaron de arrodillarse ante el comunismo y de traicionar los valores democráticos del país. Sin embargo, esa estrategia realista de paciencia, contención y lazos comerciales silenciosos sentó las bases para que dos décadas después cayera el Muro de Berlín y se reunificara Alemania de forma pacífica. 

El Gobierno de España se encuentra hoy en una situación idéntica. El choque con la judicatura y la aparente pasividad ante Marruecos alimentan el relato de la oposición y cabrea a su propio electorado. No obstante, se consigue sostener las seguridad de nuestras rutas comerciales con Marruecos, que recordemos que es nuestro principal socio comercial ya que es el país al que más exportamos más allá de la Unión Europea. Luego Sánchez hace lo correcto.

 4. La doctrina de la Zona Gris. A la ultraderecha y sus gurús les encanta el libro del Arte de la Guerra, pero los economistas y negociadores conocemos los manuales modernos de estrategia y las acciones dadas en la frontera de Ceuta encajan perfectamente en la definición de conflictos en la Zona Gris. 

Este concepto desarrollado por estrategas como George Kennan durante la Guerra Fría define Zona Gris como el lugar donde un Estado busca obtener ventajas geopolíticas sustanciales utilizando medios no militares (ciberataques, desinformación, presión económica, flujos migratorios forzados) manteniéndose siempre por debajo del umbral que justificaría una respuesta armada o una declaración formal de guerra. 

Es la partida de ajedrez de Estados Unidos y la Unión Soviética en la crisis de los misiles de Cuba. El objetivo principal del agresor en la zona gris es forzar la división interna del adversario, desgastar sus instituciones y, sobre todo, empujar a su Gobierno a una sobre-reacción. 

Si el Estado reacciona con virulencia mediática, rompe lazos diplomáticos con Marruecos o moviliza tropas de manera agresiva en la frontera, el agresor en la zona gris gana la partida: consigue presentar ante la comunidad internacional al país agredido (España) como un actor histérico, inestable y culpable de la escalada de tensión. Os pido una reflexión. ¿Por qué están apostando Abascal y Feijóo? ¿Y Sánchez? 

Al mantener la calma y procesar el incidente del CENIF estrictamente a través de cauces judiciales y policiales internos el Gobierno desactiva la trampa de la zona gris. El silencio estratégico debería privar al adversario del beneficio de vernos divididos, pero la infinita torpeza de la derecha española que jamás está a la altura, hace inútil el intento del ejecutivo. Luego Sánchez hace lo correcto. 

5. Los pilares no negociables. Y esto es lo más importante y fundamental que podría haberme ahorrado todo este casi ensayo. No podemos poner en riesgo: A. La cooperación antiterrorista en el Sahel y el Magreb El intercambio de información en tiempo real entre los servicios de inteligencia de España (CNI) y Marruecos (DGST) es lo único que nos separa de los atentados yihadistas en suelo europeo. Decenas de células de captación y operativos listos para atentar han sido desarticuladas en los últimos años gracias a operaciones conjuntas. 

En la balanza de la Razón de Estado, preservar este canal de información que salva vidas humanas pesa infinitamente más que cualquier disputa fronteriza.

 B. El tejido económico e industrial Miles de empresas españolas operan en Marruecos o dependen de sus cadenas de suministro en sectores clave como la automoción, el textil, la energía y la infraestructura.

 Para que lo entendamos es el país donde Inditex contrata a más proveedores y fábricas. Una escalada de tensiones similar a la que Marruecos mantuvo con Argelia paralizaría inversiones millonarias y destruiría empleo directo en España, afectando a la economía en un momento de volatilidad global. 

C.- El nuevo marco geopolítico del Sáhara Occidental El giro de la postura española respecto al Sáhara Occidental en 2022 supuso la aceptación del plan de autonomía marroquí como la base más seria para resolver el conflicto. Este movimiento auspiciado y con la aprobación de la Unión Europea buscaba cerrar una crisis diplomática previa de casi un año. 

Dinamitar ese acuerdo ahora por la publicación del informe policial significaría volver a la casilla de salida, reactivando una inestabilidad que España no se puede permitir en el actual contexto internacional, marcado por la guerra en Ucrania y la inestabilidad en Oriente Medio. Luego Sánchez hace lo correcto. 

Y vamos cerrando. Como hoy me puse la gorra académica acabaré con otra cita más de otro británico, Lord Palmerston “las naciones no tienen aliados perpetuos ni enemigos permanentes; lo único permanente son nuestros intereses, y nuestro deber es defenderlos”. 

La obligación constitucional del Gobierno de España no es satisfacer los impulsos emocionales de la opinión pública ni blindarse contra el desgaste electoral a base de proclamas nacionalistas vacías como sí está haciendo VOX y el PP cada cinco minutos: Ceuta se defiende. Su obligación es evaluar los riesgos con frialdad matemática y elegir el camino que minimice los daños para el conjunto de la sociedad.

 La decisión de mantener los canales abiertos con Rabat y evitar la confrontación pública, a pesar de las contundentes conclusiones del CENIF y de la firme postura de la Audiencia Nacional en defensa de su independencia judicial, responde a una lógica de Estado madura y pragmática. 

 Me avergüenzo de la oposición de mi país. Me avergüenzo de la utilización del pueblo de Ceuta. Me avergüenzo de la manipulación a cambio de votos. Y siento orgullo por la diplomacia de mi país, porque por encima de cualquier otra cuestión, sé que está actuando de una forma impecable para ajustarse a los manuales de la Real Politik y está a la altura de la situación. 

 Pedro Sánchez no ha entrado a ningún trapo de la derecha porque no quiere evidenciar la división del país, porque eso sí que nos volvería más vulnerables. Eso es lo que está haciendo la derecha, ellos son los traidores y lo pagarán en las urnas. Luego Sánchez… una vez más… hace lo correcto.”

 

(*) Profesor de la Universidad Ramón Llull (Barcelona) 

domingo, 6 de septiembre de 2026

CEUTA, EL NUEVO WUHAN / Fernando López Mirones

 

Justo el día de la invasión de Ceuta, el 31 de julio de 2026, aparece en el Boletín Oficial del Estado Español BOE un  proyecto de Real Decreto de ¡¡¡ VACUNACIÓN INTERNACIONAL !!! Qué casualidad ¿verdad? Cuando todos miramos a Ceuta, cuando les dije que iba a ser una excusa para lanzar la nueva temporada de la serie Plandemias, cuando les dije, literalmente “cruzan miles de pangolines” ¿recuerdan? Espóiler: viajen YA, porque pretenden que solo viajen los que se vacunen de absolutamente de todo. 

 Pues bien, dentro del habitual lenguaje administrativo insoportable para que nadie lo lea, les extraigo algunos entrecomillados que me dicen las jirafas, lo suficientemente significativos, todos referentes a DESPLAZAMIENTOS INTERNACIONALES: “Unificar normativa de vacunas”, “mejorar la vigilancia”, “zonas de riesgo”, “reglamento sanitario internacional”, “vacunas requeridas”, “sanidad exterior”, “EMERGENCIA O REEMERGENCIA DE ENFERMEDADES TRANSMISIBLES”, “VIGILANCIA EPIDEMIOLÓGICA”, “riesgos sanitarios transfronterizos”, “registro de vacunas administradas”, “GESTIÓN DE ALERTAS” (esto les encanta), “protocolos de actuación” y “RÉGIMEN DE EXPEDICIÓN DE CERTIFICADOS INTERNACIONALES DE VACUNACIÓN O PROFILAXIS”.

 ¿Qué les parece? Les dije que el objetivo final es implantar de nuevo certificados para que solo puedan viajar los vacuñaos. Pues bien, este Proyecto de Real Decreto publicado el 31 de julio, abre el periodo de CONSULTA PÚBLICA, es decir, el tiempo en el cual asociaciones, instituciones o personas pueden ALEGAR u OPINAR sobre él hasta el  7 de septiembre !!!!! ¡ESTE LUNES! Y no se ha enterado NADIE, todo el mundo mira a Ceuta. ¿Se lo ha contado a usted alguien? ¿Lo han anunciado? ¿sabe que usted puede escribir? Nadie lo hará (hasta ahora) PORQUE NADIE LO SABE !!!’

 De facto, la aprobación por la puerta de atrás de este Real Decreto, supondría la implantación de certificados de vacunación internacionales para poder viajar. Alteraría nuestras vidas completamente, no nos dejaran ir de Safari a África nunca más, ni a Asia, ni a Hispanoamérica, ni a ninguna parte si no tenemos el CERTIFICADO DE GANADO VACUNO que nos leerá una máquina en las ADUANAS, por eso ponen tanta maquinita. Es MUY GRAVE. 

Mientras nos manifestamos por la integridad de nuestro territorio, mientras nos distraen, sacan EL MISMO DÍA esto en el BOE, y solo se puede recurrir hasta el lunes 7 septiembre. 

Cuando les digo que se vengan conmigo a África y a las travesías, a países que no piden ninguna vacuna, que NO LO DEJEN para “otro año”, porque estos hijos de pauta nos quieren impedir viajar, lo digo por esto. Viajar es una de las actividades que nos define como humanos, mucha gente accedió a pincharse por eso, y nos quieren CERRAR EL MUNDO si no accedemos a envenenarnos la sangre. 

 El buzón para alegar es saniext@sanidad.gob.es Los abogados se quedaron sin domingo, el lunes acaba el plazo. Odio tener razón en estas cosas, ojalá me equivocara, pero van a inventar que muchas enfermedades entrarán en Europa por Ceuta para volver a imponer sus inyecciones letales. 

Ahora que todo el planeta conoce la invasion, será muy fácil convertirlos en los NUEVOS PANGOLINES, y el mundo lo creerá. Ceuta es el nuevo WUHAN. La narrativa tiene lógica, el mundo lo creerá, y además, será culpa de España. 

Haga correr esto porque cuanta más gente deje comentarios en el buzón de alegaciones, mejor. Recuerden que nos temen. Su objetivo es claro, quien no tenga su certificado digital con todas las dosis que ellos digan, NO VIAJA. Hay que parar esto YA.

 Por favor, que se entere todo el mundo, el plazo acaba mañana. 

lunes, 24 de agosto de 2026

El matrimonio Planas/Herrera y Marruecos: siete hechos y tres preguntas / Por César Lumbreras *



Estos son los hechos:

  1. Luis Planas, el ministro sanchista de Agricultura, Pesca y Alimentación lleva desaparecido de la circulación pública desde el 30 de julio, cuando asistió a la recepción en la residencia de la embajadora de Marruecos en España, con motivo del Día del Trono. Esa recepción coincidió con la invasión de Ceuta.
  2. Luis Planas forma parte de la “banda de los cuatro”, compuesta también por Pedro Sánchez, Margarita Robles, ministra de Defensa, y Marlaska, ministro del Interior. Son los únicos que permanecen en sus puestos desde la llegada del marido de Begoña a La Moncloa. Curioso.
  3. Los teléfonos de los componentes de la “banda de los cuatro” antes citada fueron espiados (o al menos lo intentaron) mediante el sistema Pegasus. En su momento, y ahora también, se culpa a los servicios secretos de Marruecos de estar detrás de la operación. Curioso.
  4. Luis Planas fue embajador político de España en Marruecos nombrado por el Gobierno de Zapatero y desde entonces mantiene una estrecha relación con este país, hasta el punto de que tiene propiedades inmobiliarias allí, según su declaración de bienes.
  5. La esposa de Luis Planas, María Jesus Herrera, es, desde la época de Zapatero, la directora de la oficina en España de la Organización Internacional de Migraciones (OIM), situada en la órbita de la ONU. El Gobierno español hace aportaciones generosas a esta organización (la última de 4 millones de euros aprobada el pasado 7 de julio), que sirven entre otras cosas para sufragar sus gastos de funcionamiento y para pagar parte del sueldo de María Jesús Herrera, que, como se ve, corre a cargo de nuestros impuestos.
  6. El asunto migratorio, especialmente en el caso de Marruecos, es uno de los principales problemas que tiene España en estos momentos. ¿Acaso se ha pronunciado la directora de la oficina en Madrid de la Organización Internacional de Migraciones sobre este polémico asunto, que entraría dentro de sus competencias? Pues no, no lo ha hecho ahora, ni tampoco en el anterior asalto a la valla de Ceuta en 2021. Está desaparecida, en línea con lo que hace su marido, Luis Planas.
  7. Desde el 30 de julio, cuando Planas desapareció, una parte del campo español, que es de su competencia, se ha quemado; hay crisis en los precios de los cereales o de la patata; el sector del aceite de oliva está que hierve; las relaciones con Marruecos, asunto en el que pasa por ser un especialista, son el problema nuestro de cada día y Planas sigue desaparecido.

A partir de aquí las preguntas:

  1. ¿Acaso está disfrutando Planas una parte de sus vacaciones en su residencia de Marruecos y ha desaparecido allí?
  2. Si fuese así, que Luis Planas, miembro del Gobierno, y su mujer (directora de la Oficina en Madrid de la Organización Internacional de Migraciones) estuviesen en Marruecos, o hayan estado desde el 30 de julio, ¿no sería conveniente saberlo, dado el estado actual de relaciones entre España y este país y la situación en Ceuta?
  3. Si lo anterior es de general conocimiento, o debería serlo, en el ámbito político, entonces, ¿por qué, ni el PP. ni Vox, se interesan por las andanzas del todavía ministro de Agricultura y aspirante a ser director general de la FAO a partir del año que viene? Los de Feijoo y los de Abascal deberían explicar por qué el desaparecido Planas también está desaparecido para ellos. 

 

 https://www.agropopular.com/planas-pregon-220826/

lunes, 3 de agosto de 2026

Solamente para iluminados 5 / Argárico

El municipio de Murcia tiene por primera vez una mujer alcaldesa y también por primera vez alguien censado en una de las 40 pedanías huertanas de Murcia. Es joven y universitaria además de haber mamado la política en casa a través de Ángel Pérez, "El Melenas", su padre, eterno pedáneo de El Esparragal, un desquiciado fontanero de Valcárcel que, en tiempos y sin formación alguna, se creía el más listo de toda la Huerta de Murcia e, incluso su Campo con sus otras 15 pedanías. Un figura.

Mi querida y valorada Rebeca: en política, como en casi todo, uno/a, se mantiene si no comete errores. Si así logras ir tirando, mucha gente del casco urbano te apoyará y luego te seguirá apoyando si observa que su entorno más cercano no se degrada. Sé bien de lo que hablo porque nací en la Trapería. Otra de tus prioridades de futuro, si eres reelegida, es limpiar la corrupta estructura interior, sobre todo en Urbanismo. Ahí, aprieta.

Búscate de cara a tu candidatura de 2027 un equipo que sea propiamente tuyo y sin recomendados desde fuera. No tengas compromiso, ojo esto es muy importante, con ninguna de las cinco 'víboras' políticas herencia de Ballesta: Antonio Navarro, José Guillén, Mercedes Bernabé, Jesús Pacheco y Fulgencio Perona. No te quedes ni a uno, mucho menos los que tienen esqueletos en el armario, que son casi todos. Si te traiciona el corazón en algún caso, al final se revolverá contra tí. Así que realismo mucho realismo en el descarte.

Sabes que he comprobado que eres una política eficiente, dedicada y muy responsable con demostración palpable. Eres una joya de política. Que nadie ni nada te malverse antes de las elecciones de mayo e, incluso, después. Descuélgate con respeto pero decisión de la 'era Ballesta' de grandes obras faraónicas y concéntrate más en la solución de cuestiones que tanto llevan esperando. Y cuídate mucho de los lobistas vestidos de amigo aunque vengan recomendados desde tu partido. Que nadie pueda nunca acusarte de tráfico de influencias. 

El Plan de Pedanías que no se quede en mero recurso electoral para las próximas municipales porque ahí tienes tu gran vivero de votos, eso que no tiene nadie. Que eso te marque el rumbo porque son la mayoría del censo electoral y tu sales de ese vecindario que necesita mucha más atención porque demográficamente están creciendo muy rápido. Adelántate con ese Plan anunciado pero de verdad y no de cara a las elecciones.   

Te recuerdo que entre los últimos rectores de la Universidad de Murcia tres procedían de pedanías huertanas como Algezares, Aljucer y Cabezo de Torres. Y que uno de los mejores cirujanos e investigadores del cáncer de colon en el mundo, Damián García Olmo, profesor universitario y jefe de cirugía de la Fundación 'Jiménez Díaz', en Madrid, nació y vivió en otra de ellas.   

Y un dato por si no lo tienes: la superficie de la Vega del Segura desde la Contraparada hasta Beniel es, más o menos, la misma de la superficie de toda la ciudad de Madrid. 

Nuestra ciudad y el término se han hecho demasiado grandes y necesitan una alcaldesa a la altura de su magnitud. Busca altos funcionarios limpios y brillantes que te presenten grandes ideas de bajo coste. No endeudes el Ayuntamiento por capulladas y que luego te falte dinero para mantener estructuras sociales para niños, jóvenes y personas mayores, hasta reducir al máximo sus pobrezas por entre excluidos o en riesgo de exclusión.

Busca con legitimidad el voto pero también con responsabilidad sin prometer quimeras inalcanzables para las arcas públicas locales a riesgo de un mayor endeudamiento porque sería el argumento perfecto para que tus enemigos internos en el PP pudiesen acabar contigo. Paso a paso para arreglar lo pendiente, que es mucho. Eres metódica y constante, pues eso.

El tipo de gestión que Murcia necesita es siempre complejo por la necesidad ineludible de atender a la capital, a su Huerta y a su Campo. Tres realidades muy distintas. Lo que te aconsejo, desde mi experiencia profesional desde 1970, es que no aparezcas en todo para que se valore convenientemente tu presencia cuando más convenga asistir. Contención y prudencia como divisa siempre.

Trasmite que estás en la gestión real y no solo en los anuncios políticos con foto. Conjuga mejor siempre el participio pasado que el futuro imperfecto porque el cuerpo electoral está harto, y se muestra escéptico, de promesas que pronto se evaporan.   

Y finalmente, hablemos de tu padre (ha pisado gratuitamente demasiados callos en su vida, de lo que tu no tienes culpa). He observado que ya intenta ir de 'madre de la Pantoja' y aparece en el fondo de tus fotografías cuando haces alguna visita o inauguras alguna obra en pedanías.

 Como es un manifacero (persona revoltosa y que se mete en todo, decimos en Murcia y Aragón, aunque la palabra aún no está en el diccionario de la RAE) lo mejor es que no pise tu despacho ni como pedáneo y te dé en casa, muy en privado, los consejos que tenga que darte que, seguro, serán valiosos y válidos porque, además, tu familia está más que orgullosa de tí.

 Igual vale para tu pareja de siempre, 'El limones' : los comentarios y consejos en casa y favores ninguno, al menos que sean necesarios en casos de lesa humanidad.

No es este verano el mejor para que cojas vacaciones plenas en Campoamor. Nos vemos cualquier noche después de la Feria cuando, como siempre coincidimos si estoy en Murcia, paseas al perro. Y que Dios te bendiga mientras tanto.

sábado, 25 de julio de 2026

Solamente para iluminados 2 / Argárico

 


Sin perjuicio de perseguir de oficio presuntos delitos contra el Código Penal cometidos supuestamente por directivos de la aseguradora Caser y de la extinta Caja Murcia, el movimiento reivindicativo de ex empleados de la entidad con derechos devengados para mejorar su jubilación por haber entrado en la entidad financiera antes de 1986, y que no llegan al millar, muy bien se pudiera plantear a mayor abundamiento una denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción de la Audiencia Nacional sobre la gestión presuntamente punible de la ex dirección ejecutiva ante la virtual quiebra encubierta de la firma.

En un momento de lucha sin cuartel en los juzgados madrileños a la corrupción socialista, estos ex empleados quieren llevar también esa contienda a lo más cercano e inmediato para conocimiento de la ciudadanía y de los viejos impositores en Murcia, Alicante, Almería y Valencia.

 Porque no todo en este país son las joyas incautadas al ex presidente Zapatero. En provincias hay enriquecimientos ilícitos a manta pendientes de sustanciar por la Justicia, supuesto caso del entorno ejecutivo de Caja Murcia sin excepciones. Y el uso frecuente de prostitutas de cierto nivel por algunos directivos muy concretos, según parece, sin poder afirmarlo rotundamente por ahora, sólo por ahora dejemoslo aparte pero tampoco era Ábalos el único putero del Reino de España en la misma época.

 Ahora se ha revelado que la tan cacareada eficiencia de Caja Murcia lo era a costa del bolsillo de mas de 800 de sus empleados al haber externalizado las cantidades para complementos por jubilación reconocidas por ley para todas las cajas de ahorro y que la entidad no aportaba al fondo de previsión. Algo absolutamente perverso en un Estado social como el nuestro por parte de un capitalismo salvaje en una cueva de presuntos ladrones rapiñeros.

De no haber exteriorizado el compromiso a favor de Caser,  la aportación sería un pasivo bruto en el balance de Caja Murcia, lo que aumentaría el gasto de personal, bajaría el beneficio contable y disminuiría los ratios de eficiencia frente a una gestión real ya de por si desastrosa.

Se explica, además, la exteriorización porque esas provisiones significaban un gasto de explotación, disminuían el activo al aumentar el pasivo y esa obligada aportación para complementos de jubilación de varios cientos de empleados, bajaba incluso el beneficio y el patrimonio neto al disminuir la aportación a reservas. 

Así se pudo enmascarar un desastre de gestión de Caja Murcia, intencionada o incompetente, para cuyos responsables estos ex empleados buscan que haya consecuencias penales si todavía hubiera lugar.

También quiere se investigue por Anticorrupción el origen de un abultado patrimonio acumulado de algunos directivos, más en concreto fincas en plena producción horto-frutícola, en la Vega Media del Segura, términos municipales de Blanca y Cieza al menos, con el concurso de reconocidos terratenientes de Abarán.

Aquí todo apunta, entre otros varios, a un medio calvo cruel, que se ha ido escapando una y otra vez de la Justicia, hasta vivir en la más completa impunidad pese al cúmulo de sus conocidas fechorías no castigadas hasta la fecha. 

Ahora sí pudiera llegarle su 'sanmartín' de la mano de un destacado abogado de Cartagena, al que se intentará comprar o amenazar, como es su costumbre.

 Aquí lo dejo, de momento, Carlitos. Nos vemos en la feria de Lo Pagán, que tanto te ha gustado siempre, cuando superes tus lesiones por demasiado tenis y algún que otro exceso físico intenso.

lunes, 20 de julio de 2026

Los Archivos secretos del Vaticano: 85 kilómetros de historia robada / Mr. KidPool

 La verdad sobre tus orígenes.

Bajo los pies del Papa se encuentra la colección de conocimiento más celosamente guardada del mundo. Los Archivos Secretos Vaticanos (ahora llamados Archivos Apostólicos) contienen 85 kilómetros de estanterías que albergan documentos que se remontan a los albores del actual 'reinicio'.

No se trata sólo de historia religiosa; es el depósito del patrimonio robado del mundo. Desde los rollos originales de la Biblioteca de Alejandría hasta los mapas del mundo anterior al diluvio y los verdaderos registros de la vida de Jesús, el Vaticano guarda las claves de todo aquello que la élite se ha empeñado en hacernos olvidar durante dos mil años.

¿Por qué el acceso está tan estrictamente restringido? Para entrar, hay que ser un investigador acreditado con un objetivo de investigación específico y concreto. No se permite curiosear. Se requiere acompañamiento. ¿Por qué? Porque los archivos contienen los documentos del "Cronovisor", evidencia de un dispositivo desarrollado en la década de 1950 que permitía visualizar eventos pasados a través de la frecuencia del éter.

También albergan los registros de las civilizaciones "Pre-Adámitas" y los linajes detallados de los 13 Linajes. Saben que si el público conociera la verdadera historia de los "Dioses" que descendieron a la Tierra (los Anunnaki, entre otros), toda la estructura de la religión organizada y el control político se desmoronaría de la noche a la mañana.

Los archivos también contienen las «Profecías del Fin de los Tiempos» que nunca se hicieron públicas. Estos documentos describen la transición actual hacia la «Era de la Luz» y las fechas específicas de los cambios en los polos magnéticos.

El Vaticano ha funcionado como intermediario de información para la élite mundial durante siglos, vendiendo fragmentos de verdad a quienes ostentan el poder mientras mantiene a las masas en un estado de amnesia espiritual. No protegen la «Palabra de Dios»; protegen el «Monopolio de la Verdad».

La Alianza se encuentra actualmente en proceso de digitalizar estos archivos para su publicación global. A medida que se desmantelan las antiguas estructuras del Vaticano, la verdad se traslada al sistema cuántico.

La era del «conocimiento secreto» está llegando a su fin. Ya no necesitarás un sacerdote ni un erudito para saber quién eres; los registros de tu origen divino están a punto de ser devueltos a la colectividad. Los muros de la fortaleza se resquebrajan y los 85 kilómetros de mentiras salen a la luz.

Te dijeron que era un secreto “sagrado”. Era una herencia robada. La biblioteca está abriendo sus puertas y el silencio se está rompiendo. La verdad nunca se perdió; simplemente se guardó bajo llave. Pero olvidaron que la llave está en manos del pueblo.

https://t.me/MrKidPool17

Estos túneles bajo el Vaticano se extienden a lo largo de más de 2.575 kilómetros, hasta Jerusalén, como ya les he mostrado. Las Fuerzas de Operaciones Especiales han limpiado estos túneles, han recuperando millones de documentos, artefactos, obras de arte antiguas y más de 60.000 toneladas de oro robado, además de los 711 libros de la Biblia que nos fueron ocultados durante siglos.

https://sunnysjournal.com/2026/07/16/the-vatican-archives-53-miles-of-stolen-history-mr-kidpool

miércoles, 27 de mayo de 2026

La chupeta y la guillotina / Adrián Ángel Viudes *

 

No conozco personalmente a doña Noelia Arroyo, alcaldesa de mi querida Cartagena, y de ella solo tengo ligeras referencias profesionales y ninguna personal. Sí he seguido de cerca el affaire de la moción de censura contra ella y debo decir que desde el principio me ha parecido un bodrio político, impropio de la gravedad institucional que merece la trimilenaria. 

Dejando para otro día las razones de este juicio, lo que hoy verdaderamente me llama la atención y me escandaliza a partes iguales es la estrategia que, según publican distintos medios regionales, pretende desplegar la señora Arroyo para abortar la moción que podría mandarla a su casa. 

La operación resulta tan burda como inquietante: cortar la cabeza política de quienes hasta ayer la sostenían y entregarla, como presente sacrificial, a los dos concejales que amenazan con desalojarla del sillón, poniendo fin al pequeño reino de poder, sinecuras y mamandurrias levantado en torno al Ayuntamiento.

 En mi larga vida política he contemplado maniobras de todos los colores, pero confieso que pocas veces he visto una tan torpe por descarnada: el problema ya no se limita a Cartagena ya que la cuestión trasciende la política municipal y alcanza directamente a quienes, desde arriba, deberían explicar si bendicen semejante escabechina.

 ¿Va a consentir Santiago Abascal que una mindundi política decapite a personas de su órbita para salvarse unas semanas más? ¿Ha dado Fernando López Miras el visto bueno a esta operación de supervivencia desesperada? 

Mucho me temo que los nervios de doña Noelia, viéndose ya fuera de la chupeta, le hayan jugado una mala pasada. Y a veces, en política, los errores nacidos del miedo son precisamente los que precipitan la caída.

 

(*) Ex presidente de la Autoridad Portuaria de Cartagena y de la CHS 

miércoles, 11 de marzo de 2026

El Mar Menor, paciente de curanderos / Adrián Ángel Viudes

 


Hace años publiqué en La Verdad un artículo titulado “Curanderos del Mar Menor”. Hoy lo releo y me invade una mezcla de tristeza y frustración, el diagnóstico sigue siendo válido porque casi nada de lo propuesto entonces se ha hecho.

Decía allí que nuestro pequeño y delicado mar no necesitaba curanderos de pacotilla ni remedios de bicarbonato, sino decisiones claras como la instalación de compuertas en el canal del Estacio para controlar la entrada masiva de agua del Mediterráneo y de especies invasoras, la retirada de las arenas contaminadas de las llamadas playas ortopédicas; el acondicionamiento de las concesiones de clubes náuticos a la sustitución de pantalanes rígidos por flotantes que permitan el libre movimiento de las aguas; la construcción de depuradoras municipales de última generación o el encauzamiento de forma eficaz ramblas y escorrentías lejos de la laguna. 

En mi artículo también advertía que limitar sin más el terreno cultivable no resolvería el problema agrícola si no se regulaban de verdad los abonados nitrogenados y ciertas prácticas de cultivo que facilitan que el agua de riego y de lluvia termine en el Mar Menor.

Hubo además errores que hoy casi nadie recuerda y uno de ellos fue la desaparición sistemática de los antiguos balnearios, aquella forma sencilla, racional y tan nuestra de tomar el baño sin alterar el equilibrio de la laguna. 

En su lugar llegaron playas artificiales y obras que poco tenían que ver con la naturaleza de este mar tan frágil. Desde entonces han cambiado gobiernos, comisiones, informes y titulares e, incluso, hemos llegado a declarar al Mar Menor sujeto de derechos.

 Pero el paciente sigue esperando médicos mientras los curanderos continúan alrededor de la cama.

Y lo más inquietante es que las recetas siguen siendo, exactamente, las mismas que entonces.

viernes, 20 de febrero de 2026

Auto del 'caso discotecas Atalayas': la Justicia al servicio del Poder / José Luis Mazón *

El auto del Juzgado de Instrucción nº3 de Murcia que rechaza la querella de las víctimas del incendio por la inactividad del Ayuntamiento en el caso Atalayas —pieza clave en el fuego y en las muertes— es un ejemplo perfecto de cómo la justicia puede salirse del carril del sentido común, como si funcionara guiada por una especie de energía oscura que no se ve, pero lo tuerce todo.

La jueza, cuando dice que “no ve delito”, hablando claro, se pasa tres pueblos. El truco del auto es sencillo: borra del mapa penal que el Ayuntamiento mantuviera abiertas unas discotecas sin licencia, con salidas de emergencia taponadas, órdenes de cese firmes sin ejecutar y un rosario de actas avisando de que aquello era una ratonera. Todo ello en un expediente con trece muertos sobre la mesa por omisiones clamorosas de la función de policía ambiental municipal. 

Cualquiera que haya hojeado un manual de Derecho penal sabe que una dejación de funciones que desemboca en 13 muertos puede encajar como homicidio imprudente por omisión, con la misma cuota de culpa que los dueños de los locales, y que eso, en un mundo normal, se traduce en cárcel efectiva para los responsables que apagaron el interruptor de la ley. 

La jueza dice que no hay ni siquiera prevaricación por las omisiones, ¿y esta jueza va a instruir el caso cuando la Audiencia ordene que se siga contra los funcionarios municipales?

Oye Mazón tu que conoces las cloacas judiciales dinos ¿de dónde viene este despropósito? El rastro es bastante claro: los beneficiados son altos cargos municipales del PP, el mismo partido que tiene en la mano buena parte de los nombramientos de la cúpula judicial. 

Y ahí brilla una figura muy conocida: el anterior presidente del TSJ de Murcia, Miguel Pasqual del Riquelme, auténtico comisario político del PP en la Justicia murciana. 

Consta que la jueza firmante del auto fue “JAT”, jueza de adscripción territorial, lo que significa que Riquelme jugó un papel decisivo en traerla a Murcia desde otro territorio. Es decir, hay un vínculo directo entre quien ahora firma el auto y quien ha mandado durante años en la justicia regional, alineado con el partido que sale bien parado.

Por si fuera poco, el texto del auto, uno ha visto parecidos en el estilo y usando la herramienta IA ha pasado por una prueba de similitud de estilo, presenta parecidos más que llamativos con resoluciones firmadas por el propio Riquelme, ¿es un “auto Avellaneda” de autor real apócrifo? 

Hoy el comisario judicial del PP ha devenido tras cesar en la presidencia del TSJ,  “okupa legal” de la Sala Civil y Penal en una plaza que el sistema de cuotas partidistas le ha asegurado como premio a los servicios prestados, dejando sin opción a otros jueces más antiguos tras la jubilación por edad de Joaquín Ángel de Domingo. Una víctima de su forma de entender la justicia le ha impugnado a Riquelme la plaza en el Supremo y, si se aplica como debe el Derecho de la UE, igual acaba volviendo a su juzgado de lo penal, en un muy clásico “Roma no paga a traidores”.

El mecanismo de acceso a los altos cargos judiciales de libre designación está trucado de fábrica: las llaves del “generalato” de la judicatura, es decir, del Supremo, las reparten PP y PSOE, cada uno con su cuota y su peña de afines. Sin padrino en uno de esos bloques, no se sube.

 Los 21 nombramientos del Supremo de enero de 2025 son un buen ejemplo: Juan Martínez Moya, expresidente del TSJ de Murcia por el PP, asciende a la Sala Social del Supremo; y la magistrada Consuelo Uris Lloret entra en la Sala Contenciosa del Supremo por la cuota del PP (exactamente a propuesta del vocal popular Montero), aunque ella esté adscrita a la asociación progresista Jueces para la Democracia

Su entrada, con dos murcianos en el Supremo o había tercera plaza,  dejó fuera a su compañero de asociación y candidato, Miguel Ángel Larrosa, todo un experto en vender una imagen de integridad que no encaja con su biografía real y poco conocida: su mujer fue colocada en 2018 por el PP como secretaria general en la Delegación del Gobierno, y antes ya había ocupado otro cargo político. 

Un veterano funcionario de la Justicia me lo resumió así: “con ella ahí, tiene el PP línea directa con el juez cuando haga falta” (y sucedió en un incidente del caso Desaladora). 

El detalle pintoresco es que en el Consejo el PP votó hace años a favor de Larrosa como presidente de la Audiencia—de Jueces para la Democracia— frente a un candidato conservador apoyado por la APM, el “sindicato” clásico de los jueces del PP. Blanco y en botella: había trastienda, aunque entonces muchos no la viéramos. 

Está por escribir la crónica en negro de la república judicial subterránea de la Región de Murcia que tal vez se escriba y que a lo mejor da hasta para proceso de ilegalización del poder judicial murciano en sus altas esferas.

En resumen, este auto huele, y no precisamente a ámbar. Huele a que, siendo los beneficiados los responsables municipales del PP, son los resortes judiciales afines al PP los que han estado engrasando la maquinaria. En ese mercado de favores, si no ayudas, no cobras premio. 

La irregularidad es tan gruesa que, a mi juicio, lo que ha firmado la jueza no es solo un disparate jurídico: tiene claros visos de delito y seguro que alguien lo denuncia. 

Es un auto incendiario contra las víctimas de la tragedia, que termina de prender fuego a la ya maltrecha confianza de la ciudadanía en la Justicia. Cabe esperar que en el recurso de apelación los magistrados de la Audiencia no se dejen arrastrar a un terreno tan resbaladizo como el que ha pisado esta ex jueza de adscripción territorial, llegada al juzgado gracias al empujón del anterior presidente del TSJ y comisario político de la casa. 

Una vez más, se confirma el viejo refrán atribuido a tiempos de Alfonso X el Sabio: “mata al rey y vete a Murcia”.

 


(*) Abogado

sábado, 31 de enero de 2026

No, la Iglesia no apoya la inmigración ilegal, son los obispos que se lucran con ella / Carlos Balén

 No, la Iglesia no apoya la regularización masiva de inmigrantes ilegales. Quien la apoya es una parte del episcopado español. Y confundir ambas cosas no es un error inocente: es una falsificación eclesiológica.

Cada vez que un medio titula que “la Iglesia” respalda una medida concreta del Gobierno, se consuma una trampa conceptual que beneficia a todos menos a los fieles. Porque la Iglesia no es la Conferencia Episcopal. Ni la Conferencia Episcopal manda sobre la Iglesia. Ni mucho menos habla automáticamente en su nombre cuando emite opiniones políticas.

La doctrina católica es clara y está perfectamente definida. En la Iglesia hay una distinción de misiones. A los obispos les corresponde enseñar la fe, custodiar la doctrina, santificar mediante los sacramentos y gobernar en lo estrictamente eclesial. A los laicos, en cambio, les corresponde una tarea específica y propia: ordenar las realidades temporales conforme al Evangelio.

Eso incluye la política, la economía, la legislación, la organización social. Es decir: justo el terreno en el que hoy vemos a los obispos ocupar el espacio que no les corresponde, mientras desautorizan de facto —aunque no lo digan— a los laicos que sí tienen competencia directa en esas materias.

Cuando un obispo presenta como moralmente indiscutible una regularización masiva decidida por un Gobierno concreto, no está ejerciendo su magisterio. Está emitiendo una opinión prudencial. Y las opiniones prudenciales no obligan en conciencia. Ni a los fieles, ni a los laicos, ni a nadie.

Más aún: cuando esa opinión coincide milimétricamente con el marco ideológico de un poder político que legisla de forma sistemática contra la ley natural y contra la fe católica, el problema ya no es solo de competencia, sino de escándalo.

Los laicos católicos no están llamados a repetir comunicados episcopales como loros piadosos. Están llamados a juzgar la realidad política con la razón iluminada por la fe, a discrepar legítimamente cuando una medida perjudica el bien común y a defender soluciones distintas sin sentirse culpables ni desobedientes.

Decir que “la Iglesia apoya la regularización” es una forma burda de silenciar ese legítimo desacuerdo. Es convertir una opción política discutible en un mandato moral inexistente. Es usar la sotana como coartada.

Conviene recordarlo con claridad, aunque moleste: la Iglesia no vota decretos, no redacta BOE ni gestiona fronteras. Y cuando algunos obispos parecen olvidarlo, no están hablando en nombre de la Iglesia, sino en nombre propio.

Confundir ambas cosas no es comunión. Es clericalismo. Y del malo.

miércoles, 21 de enero de 2026

El tendero / Fernando del Pino Calvo-Sotelo *

 La preparación de mi primer libro, que aparecerá publicado, D.m., esta primavera, ha dispensado a los lectores de este blog de mi habitual artículo de diciembre. Dado que toda interrupción conlleva la dificultad de recuperar el ritmo sin perder el compás, me preguntaba cómo comenzar un año que se nos presenta con el velo que siempre cubre el futuro. 

En efecto, a esta criatura llamada hombre le está vedado conocer lo que le deparará el mañana, una limitación frente a la que se rebela y sufre inútilmente, pues cree equivocadamente que el conocimiento del porvenir le haría más feliz.

En este sentido, cabe recordar el conocido discurso que sir William Osler dio en la Universidad de Yale el 20 de abril de 1913.

 En él recomendaba a los estudiantes vivir cada día como si fueran compartimentos estancos: «Pulsad un botón y escuchad que las puertas de hierro dejan fuera el pasado, el ayer muerto. Pulsad otro y dejad fuera, tras una cortina metálica, el mañana nonato»[1].

 Osler, persona sensata, no abogaba por desentenderse del futuro respecto de aquello que podemos controlar, sino por despreocuparse de aquello que no está en nuestras manos cambiar. Del mismo modo, el pasado que debía quedar enterrado era el hecho inamovible, no el aprendizaje del pasado que nos sirviera de base para mejorar el futuro.

Este sabio consejo, tan difícil de llevar a cabo, aplica a nuestras vidas personales, pero también al análisis de lo que ocurre en nuestro país. España es hoy un país atrapado por la falta de aceptación de su pasado, un país convertido en estatua de sal por mirar hacia atrás de forma extraña, pues aplaude sus mediocridades y se avergüenza de sus éxitos. 

Por consiguiente, no es casualidad que tenga su autoestima tan dañada. Pero también es un país atrapado por las dudas sobre su futuro, un país hasta cierto punto desesperanzado y carente de horizonte en el que no es fácil ser joven. Todo ello contribuye a un estado de parálisis, pues ambas afecciones ―de signo fatalista― han desarrollado un carácter crónico de difícil, pero no imposible, solución.

Una Constitución mediocre

Ni los lastres del pasado ni los escollos que dificultan nuestro futuro constituyen una maldición bíblica, sino que son consecuencia de la acción de unos y de la inacción de otros. Aunque siempre sea difícil establecer relaciones causa-efecto, sin duda uno de los factores más relevantes que explican la delicada situación en la que nos encontramos es el conjunto de grandes carencias del sistema constitucional del 78. España no siempre fue así: se ha vuelto así. Por lo tanto, la situación es reversible.

La primera vez que critiqué las debilidades de nuestro texto constitucional ―en un artículo publicado hace más de una década― la idea parecía casi blasfema. Por eso, cuando al día siguiente recibí la llamada de José Pedro Pérez-Llorca, uno de los «padres» de la Constitución, pensé que iba a recibir una reprimenda. 

Sin embargo, ocurrió lo contrario: me felicitó por mi aparente osadía, me confesó que jamás había entendido la mitificación de un texto cuya redacción había sido «una improvisación permanente» y me advirtió con sentido del humor sobre el peligro de decir la verdad en nuestro país.

Pues bien, la verdad es que ninguno de los dos principales pilotos de la Transición poseía rango de estadista ni gran profundidad de pensamiento a pesar de contar con una indudable intuición política. No tenían la hechura de fundadores de un nuevo sistema político, y, por tanto, abordaron el futuro orden constitucional zigzagueando con tacticismo cortoplacista sin tener una idea muy clara del modelo de Estado al que aspiraban. 

La Constitución sería de este modo negociada a puerta cerrada por los representantes y correveidiles de los distintos partidos en discusiones miopes (que veían bien de cerca y mal de lejos) realizadas frecuentemente en entornos informales. Cuatro de los siete «padres» de la Constitución, por cierto, contaban con sólo 38 años.

La apariencia de consenso (aunque no fuera tal) les bastaba. La voluntad de salir del paso en asuntos delicados la solucionaban acudiendo a una dilatoria ambigüedad que posponía la resolución de nudos gordianos. 

Finalmente, el exceso de representatividad otorgado a los partidos políticos en detrimento del ciudadano, y el desproporcionado poder regalado a la parcialmente subversiva oposición socialista (creada ex novo para la Transición), contribuyeron a la elaboración de un texto estatista, debilitador de la nación, dirigista y empobrecedor.

Desaciertos constitucionales

Podría pensarse que el juicio crítico realizado desde la comodidad que otorga el paso del tiempo puede resultar injusto, pero los pecados originales de la Constitución ya fueron señalados por brillantes pensadores coetáneos como Julián Marías o Gonzalo Fernández de la Mora.

El primer gran error constitucional fue la creación del Estado de las Autonomías y el ambiguo concepto de nacionalidades, una verdadera bomba de relojería cuyo tic tac se oye cada vez con mayor nitidez. Hay que ser torpe —o malvado— para romper una nación milenaria, pero eso fue precisamente lo que facilitó la Constitución de 1978. 

Creó17 reinos de taifas sin que hubiera necesidad ni demanda popular que lo exigiera, cada uno con su héroe inventado, su himno inventado y su bandera inventada (con alguna excepción), sistema que dio alas al independentismo y cimentó la dictadura regulatoria y el mastodóntico tamaño de la Administración que hoy sufrimos. 

Por otro lado, al no acotar las transferencias competenciales a las Autonomías, puso en marcha una fuerza centrífuga que transformó a las antiguas regiones en entidades demasiado parecidas a naciones independientes.

Por otro lado, el Estado de las Autonomías se convirtió en una agencia de colocación que facilitaba a los partidos políticos multiplicar su poder y plantilla. Como escribió Julián Marías en aquellos años, «no está claro si los partidos se han hecho para el país o el país para los partidos».

Otro gran desacierto de la Constitución consistió en elegir un sistema parlamentarista en vez de un sistema presidencialista. Con ello promovió la concentración de poder al fusionar el poder ejecutivo con el legislativo y otorgar a ambos un control exagerado sobre el poder judicial.

 Así, el texto constitucional consagró que en España no pudiera haber separación de poderes real. Este sistema, además, impidió el establecimiento de una limitación de mandatos, facilitando la perpetuación en el poder de cualquier líder medianamente carismático que no tuviera oposición digna de tal nombre.

Asimismo, la Constitución creó un Tribunal Constitucional politizado, hoy convertido en una institución desprestigiada y disfuncional que bordea la prevaricación con frecuencia. Del mismo modo, permitió que el Consejo General del Poder Judicial dejara muy constitucionalmente de depender en 1985 —por iniciativa del PSOE— de los propios jueces. 

A pesar de sus promesas electorales, el PP se negaría en redondo a cambiar el sistema cuando alcanzaba el poder con mayoría absoluta y se veía beneficiario del sistema. El modelo bicameral también quedó sin sustancia, de modo que el Senado se convertiría en una cámara superflua.

La Constitución también pareció conformarse con la consolidación nominal de la monarquía. Esta decisión dejó la jefatura del Estado monárquica —una importante institución que podía convertirse en utilísima salvaguarda del bien común de la nación precisamente por ser ajena a la colonización partidista y no depender del voluble voto popular— en gran medida carente de potestad. 

En mi opinión, la elección de una jefatura del Estado simbólica frente a una jefatura dotada de una potestad limitada, pero operativa, fue una equivocación.

En otro orden de cosas, cabe reseñar como error de la Constitución del 78 su indudable aroma socialista, que le llevó a canonizar el intervencionismo estatal, a no defender como sacrosanto el derecho de propiedad y a poner en marcha un insostenible Estado de Bienestar. 

Bajo su bonita máscara solidaria y filantrópica, éste ha creado un sistema de control poblacional semi totalitario que ha ido reduciendo la libertad personal, aumentando los impuestos y debilitando la capacidad de creación de riqueza del individuo. 

Al ser financieramente insostenible, el sistema va camino de quebrar al país en medio de un conflicto social e intergeneracional de imprevisibles consecuencias. En el mismo sentido, la falta de limitación de déficits públicos ―no resuelta por la enmienda constitucional del 2011― ha permitido la creación de un brutal endeudamiento que hipoteca nuestro futuro.

Finalmente, otra gran debilidad constitucional fue admitir la impunidad del poder ejecutivo-legislativo cuando vulnerara la propia Constitución, haciendo que la clase política pronto le perdiera el respeto. 

Así, el gobierno de turno podía saltarse la Constitución a la torera: si se salía con la suya ―cosa que era fácil si controlaba el Tribunal Constitucional―, perfecto; pero si le pillaban y recibía una sentencia condenatoria, pelillos a la mar. La inconstitucionalidad de una ley no tiene consecuencia alguna para el culpable, al contrario de lo que le ocurre al ciudadano que quebranta la más mínima norma.

¿Qué hacer?

En su discurso de hace más de un siglo, sir William Osler citaba a Carlyle: «Nuestra principal tarea no es ver lo que se vislumbra tenuemente a lo lejos, sino hacer lo que está claramente a mano».

Muchas veces resulta complicado ver lo que tenemos en nuestra mano hacer, pero sugiero comenzar por dar dos pequeños pasos siguiendo el ejemplo presentado por el disidente checo Václav Havel en El Poder de los sin Poder (1978), breve ensayo crítico con la tiranía comunista que por entonces subyugaba Checoslovaquia. 

Debido a sus actividades, Havel sería encarcelado durante un lustro, aunque tras la caída del Muro, pocos años después, se convertiría en presidente de su país. Nadie era entonces capaz de preverlo.

En su ensayo, Havel creaba la figura de un imaginario tendero sumiso frente a las autoridades comunistas. Éstas le regalaban un cartel con un eslogan para que lo colgara en su escaparate, propuesta a la que al principio accedía. 

Pues bien, un buen día el tendero se rebelaba y dejaba de exponer el eslogan, y no sólo eso: también dejaba de ir a votar en elecciones que no eran tales y comenzaba a decir en las asambleas lo que pensaba de verdad. 

«Con esta rebelión ―escribe Havel―, el tendero sale de la vida en la mentira; rechaza el ritual y viola las reglas del juego; reencuentra su identidad y su dignidad reprimidas; realiza su libertad. Su rebelión será un intento de vida en la verdad». 

Al hacerlo, el tendero no sólo ha dado un paso individual, sino que ha hecho algo mucho más importante: «Ha abatido el mundo de la apariencia, la columna que sostenía el sistema; ha demostrado que la vida en la mentira es precisamente vida en la mentira. Ha dicho que el emperador está desnudo».

Simpatizo enormemente con esta expresión, pues el primer artículo que publiqué en mi vida (Expansión, 2011) tenía ese mismo título. Pues bien, el primer pequeño paso que podemos dar es seguir el ejemplo del tendero rebelde y renunciar a repetir el eslogan de que el régimen constitucional de 1978 «ha sido el período de mayor paz y prosperidad de nuestra historia», porque no es verdad. 

La realidad es otra: ha sido un período de relativa depauperación y crecimiento muy mediocre, de decadencia social, de enorme aumento en la presión fiscal, de enormes tensiones políticas y territoriales y de un aumento de la delincuencia y de la violencia (para encontrar los datos que respaldan estas afirmaciones me remito a mi anterior artículo)[2]

Por otro lado, aludir a 1978 como si fuera el Big Bang o un amanecer tras una larga noche en un país de tan larga y brillante historia como España resulta grotesco y desprestigia a quien lo hace. Debemos defender la verdad, pues sin verdad no puede haber libertad.

El segundo pequeño paso que podemos dar es exigir al próximo gobierno, cuando expulse por fin al psicópata (cuya última desfachatez es afirmar que «va a dar con la verdad», él precisamente, del trágico accidente ferroviario de hace unos días), que aborde una profunda reforma constitucional. No se trata de reformar por reformar, sino de mejorar. 

El éxito no está asegurado, pero quienes creen que acabando con Sánchez se acaban los problemas se equivocan. El problema es sistémico, y el psicópata es sólo un reflejo extremo, patológico y quién sabe si incluso presuntamente delictivo de ello, pero no su causa última. 

Como recordaba Montesquieu, tras el advenimiento del Imperio, la República romana nunca sería restaurada porque «los golpes se daban contra los tiranos, no contra la tiranía».

Desde hace unos años, hemos perdido la más mínima decencia en el gobierno de la nación, que ha dinamitado el Estado de Derecho y arrasado con toda noción de bien y de verdad, pero llevamos décadas perdiendo el concepto de bien común, el ethos compartido que nos une como nación, enormes grados de libertad personal y el respeto por nosotros mismos, y, con ello, estamos perdiendo la esperanza. Sin embargo, debemos luchar por mantenerla. 

Como decía Havel, podemos salir de la vida en la mentira; reencontrar nuestra identidad y dignidad reprimidas; realizar nuestra libertad; abatir el mundo de la apariencia; vivir en la verdad. Esta España es posible.

[1] Sir William Osler. Un Estilo de Vida y otros Discursos. Unión Editorial, 2007.
[2] ¿Estamos mejor o peor?

 

(*) Economista 

lunes, 12 de enero de 2026

El derecho de rectificación en medios digitales / Juan José Sánchez Balaguer *

“Cuando la información ha sido publicada en un medio de comunicación digital, la rectificación debe ser publicada mediante un nuevo vínculo, con relevancia semejante a aquella en que se publicó o difundió la información que se rectifica”, sentencia el Tribunal Supremo español.
 

La situación de la publicación de los escritos de rectificación en la prensa española pone en jaque el papel antaño dominante de los medios de comunicación a la hora de trasladar a la opinión pública las narrativas hegemónicas (Elías, 2018), pero esencialmente hace peligrar la información veraz, cuya supervivencia está ligada necesariamente a la autorregulación y a los instrumentos de rendición de cuentas (media accountability) para con el público.

La necesidad de asumir responsabilidades está directamente vinculada a la idea de que cualquier forma de publicación procedente de los medios de comunicación tiene carácter público y desempeña un papel público (McQuail, 2005). Pero, además, el proceso informativo no puede entenderse sino como una forma de diálogo, con exposición y réplica, entre medios de información y sociedad, entre el Estado y la sociedad y entre los distintos individuos entre sí (Desantes-Guanter, 1974). De ahí que bastaría con que medios y profesionales se atuvieran a la deontología profesional para evitar innecesarios litigios y pérdidas de credibilidad. 

La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa aprobaba en Estrasburgo el 1 de Julio de 1993 el Código Europeo de Deontología del Periodismo del que fue ponente y redactor Manuel Núñez Encabo, al que tuve la oportunidad de conocer  con motivo de unas Jornadas Europeas. Esta resolución supone la adopción de un total de 38 principios éticos del periodismo que deberían ser aplicados en el ámbito europeo, de los cuales considero oportuno reproducir los dos que interesan a los efectos del presente artículo:

26. A petición de las personas afectadas, se rectificará por los medios de comunicación, con el tratamiento informativo adecuado de manera automática y rápida, las informaciones y las opiniones que sean falsas o erróneas. La legislación nacional deberá prever sanciones adecuadas y si es necesario indemnizaciones por los daños. 

27. Para que exista una armonización en el uso de este derecho en los Estados miembros del Consejo de Europa, es conveniente aplicar la Resolución 74-26 sobre el derecho de réplica: situación del individuo en relación a la prensa, adoptado por el Comité de Ministros de 2 de julio de 1974, así como las disposiciones pertinentes del Convenio Europeo sobre la Televisión Transfronteriza”.

En España, el derecho de rectificación encuentra su fundamento básico en el artículo 20.1.d) de la Constitución, que reconoce la expresión y difusión libre del pensamiento a través de cualquier medio de reproducción, así como a comunicar y recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. Y la rectificación está regulada concretamente como un derecho que asiste a cualquier persona física o jurídica que haya sido aludida por una información que considera inexacta y lesiva para su buen nombre (artículo 1 de la Ley Orgánica 2/1984) y queda configurado como un proceso urgente y sumario para proteger los derechos de personalidad y, al mismo tiempo, el derecho a la información en sus vertientes activa y pasiva.

Este derecho (artículo segundo) se ejercitará mediante la remisión del escrito de rectificación al director del medio de comunicación dentro de los siete días naturales siguientes al de publicación o difusión de la información que se desea rectificar, de forma tal que permita tener constancias de su fecha y de su recepción. El director del medio de comunicación social deberá publicar o difundir íntegramente la rectificación, dentro de los tres días siguientes al de su recepción, con relevancia semejante a aquella en que se publicó o difundió la información que se rectifica, sin comentarios ni apostillas.

Si la noticia o información que se rectifica se difundió en espacio radiofónico o de televisión que no permita, por la periodicidad de su emisión, divulgar la rectificación en el plazo de tres días, podrá exigir el rectificante que se difunda en espacio de audiencia y relevancia semejantes. En caso de que no se hubiera publicado o divulgado en plazo la rectificación o se haya publicado o divulgado sin respetar lo dispuesto en el artículo anterior, podrá el perjudicado ejercitar la acción de rectificación dentro de los siete días hábiles siguientes ante el Juez de Primera Instancia de su domicilio o ante el del lugar donde radique la dirección del medio de comunicación.

Pero no sería necesario acudir a la vía judicial si los profesionales y los medios se atuvieran a lo establecido en el Código Deontológico de la profesión periodística en España (aprobado en Asamblea Ordinaria celebrada en Sevilla el día 27 de noviembre de 1993 y actualizado en Asamblea Ordinaria celebrada en Mérida el día 22 de abril de 2017) establece como primer principio de actuación profesional el deber de “contrastar las fuentes y el de dar la oportunidad a la persona afectada de ofrecer su propia versión de los hechos” y “advertida  la difusión de material falso, engañoso o deformado, estará obligado [el profesional] a corregir el error sufrido con toda rapidez y con el mismo despliegue tipográfico y/o audiovisual empleado para su difusión. Asimismo, difundirá a través de su medio una disculpa cuando así proceda”. Además, “y sin necesidad de que los afectados acudan a la vía judicial, deberá facilitar a las personas físicas o jurídicas la adecuada oportunidad de replicar a las inexactitudes de forma análoga a la indicada en el párrafo anterior.

La cuestión se complica, no obstante, a partir de la aparición de múltiples medios digitales, lo que ha suscitado controversias y fallos erróneos por parte de algunos jueces, a causa del desconocimiento de esta materia poco habitual para los juzgadores. A clarificar de manera indubitada esta situación vino la Sentencia del Tribunal Supremo nº 32/2024, de 11/01/2024 (Pleno de la Sala 1 de lo Civil), cuyo Fundamento de Derecho Segundo (3) dice textualmente:

“La cuestión a decidir no radica en si la publicación de la versión de los hechos pretendida por el rectificante supone un castigo para el medio informativo, una restricción de su libertad de información o una disuasión para que no la ejercite, que evidentemente no lo es pues el Tribunal Constitucional lo ha descartado en sucesivas sentencias.

La cuestión relevante es si cuando se pretende ejercitar el derecho de rectificación respecto de una información publicada en un medio de comunicación digital, basta con publicar en el archivo digital, en lugar visible junto con la información original, un aviso aclaratorio que ponga de manifiesto que la noticia original no refleja la situación actual del individuo, como establece el art. 85.2 LO 3/2018, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales; o si, además de esto, sigue siendo necesario publicar o difundir íntegramente la rectificación, dentro de los tres días siguientes al de su recepción, mediante un nuevo vínculo con relevancia semejante a aquel en que se publicó o difundió la información que se rectifica, sin comentarios ni apostillas, como establece el art. 3 LO 2/1984, de Derecho de Rectificación”.

El Alto Tribunal español se plantea directamente si el art. 85.2 LO 3/2018, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales sustituye al art. 3 LO 2/1984 de Derecho de Rectificación, cuando el Derecho de Rectificación se ejercita respecto de una información publicada en un medio de comunicación digital, con lo que basta con la inserción de la nota prevista en el art. 85.2 LO 2/1984, de Derecho de Rectificación, es necesario publicar el aviso establecido en el art. 85.2 LO 3/2018, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales. Y afirma con máxima precisión:

“Las informaciones publicadas en los diarios digitales, a medida que pasan los días, van quedando relegadas a posiciones secundarias, más difíciles de encontrar. En consecuencia, si la rectificación consiste solo en añadir a la información original el aviso previsto en el art. 85.2 LO 3/2018, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales, quien accede al diario digital para informarse no encontrará esa rectificación, a diferencia de lo que ocurrió con la información objeto de la rectificación en los momentos próximos a su publicación, que era fácilmente accesible y tenía una relevancia que perdió con el paso de los días. 

En consecuencia, si se aceptara que la rectificación se limitara a añadir un aviso a la información original que ha quedado relegada a una posición secundaria en la página web del medio informativo con el paso de los días, el derecho que al afectado le otorga la LO 2/1984 de Derecho de Rectificación, no se vería satisfecho.

Con ello, sufriría el propio derecho a la libertad de información que tiene el público en general, pues, como ha declarado el Tribunal Constitucional en la sentencia 168/1986, de 22 de diciembre, el derecho de rectificación constituye “un complemento a la garantía de la opinión pública libre que establece también el citado precepto constitucional -art.20.1.d) de la Constitución-, ya que el acceso a una versión disidente de los hechos publicados favorece, más que perjudica, el interés colectivo en la búsqueda y recepción de la verdad que el derecho fundamental protege”.

La sentencia del Tribunal Supremo insiste en el criterio para que no haya lugar a dudas respecto a que la función del art. 85.2 de la LO 3/2018 de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales, es la de servir de complemento al art. 3 de la LO 2/1984 de derecho de Rectificación, cuando la información que se pretende rectificar ha sido publicada en un medio digital:

“Su justificación radica en las características del medio en que se inserta, el medio de comunicación digital, Internet, en el que la pervivencia de la información es mucho más acusada que cuando la información es publicada en un medio tradicional, en concreto, en la prensa publicada en soporte de papel. Mientras que en este último caso, encontrar una información de días pasados es mucho más difícil por el carácter efímero del formato papel (como dijo algún maestro del periodismo, “las grandes exclusivas de hoy envolverán el pescado de mañana”), y sería necesario acudir a una hemeroteca para encontrar una noticia publicada en días anteriores, sin que aun así fuera fácil hallarla, Internet y los motores de búsqueda permiten hacer presente, en cualquier lugar del mundo, como si hubiera ocurrido hoy, cualquier información sobre hechos que tuvieron lugar en un determinado momento y lugar, con sorprendente facilidad y rapidez y sin ningún coste, produciendo lo que se ha dado en llamar el “efecto eterno” de la información, fruto de la “memoria total” de internet”.

Por tal razón, “aunque la simple adición de un aviso a la información original no supone que la rectificación hubiera sido publicada con relevancia semejante a la información que se pretende rectificar, si tal aviso no fuera añadido a la información original, esta podría seguir siendo consultada indefinidamente en el tiempo sin que quien lo hiciera tuviera conocimiento de que el afectado por la información había ejercitado su derecho de rectificación y los términos en los que lo había hecho”. La conclusión del TS es quecuando la información ha sido publicada en un medio de comunicación digital, la rectificación debe ser publicada mediante un nuevo vínculo “con relevancia semejante a aquella en que se publicó o difundió la información que se rectifica”, tal como prevé el art. 3 LO 2/1984, de Derecho de Rectificación, y el medio informativo debe también insertar un nuevo aviso aclaratorio que deberá aparecer en lugar visible junto con la información original, como prevé el art. 85.2 LO 3/2018, de Protección de Datos Personales y Garantía de los derechos Digitales”.

En este contexto, debe quedar claro que la posibilidad de rectificar informaciones difundidas a través de los medios de comunicación social es una forma de participación del público que refuerza la existencia de información veraz en democracia y, al mismo tiempo, un compromiso adquirido por parte del medio que, a través de su cumplimiento, ve reforzada su credibilidad.

 

(*) Doctor en Derecho y Licenciado en Periodismo y Ciencias Políticas por la Universidad de Elche.