CARTAGENA.- El deterioro provocado por el Teredo navalis, también
conocido como ‘gusano de barco‘, ha obligado al cierre preventivo de
varios balnearios y pasarelas del Mar Menor ante el riesgo para la
estabilidad de sus estructuras de madera.
El
Gobierno regional mantuvo hoy una reunión informativa con representantes
vecinales de Los Urrutias, Punta Brava, El Carmolí y Estrella de Mar
para abordar la situación de las instalaciones afectadas y las
actuaciones previstas para garantizar la seguridad de vecinos y
visitantes de cara a la temporada estival.
En el
encuentro participaron el director general del Mar Menor, Víctor
Serrano; la concejal de Descentralización y Festejos, Francisca
Martínez; el concejal de Litoral y Sanidad del Ayuntamiento de
Cartagena, Gonzalo López; además de responsables técnicos del
consistorio y de la Comunidad Autónoma.
Durante la
reunión, el Ejecutivo regional explicó que el cierre preventivo se
adoptó tras la revisión técnica periódica realizada este año, en la que
se detectó un deterioro que no existía en la inspección efectuada tras
la Semana Santa del pasado ejercicio. Los daños están causados por el
Teredo navalis, un molusco bivalvo procedente del Atlántico Norte,
especialmente voraz con la madera.
Según los datos
técnicos trasladados a los vecinos, este parásito puede llenar de
túneles una pieza de madera en las 16 semanas posteriores a su inmersión
y acabar con troncos de hasta 30 centímetros de diámetro en el plazo de
un año.
El director general del Mar Menor subrayó
que “la prioridad absoluta es garantizar la seguridad de los usuarios y
evitar cualquier mínimo riesgo”.
“Estamos hablando de instalaciones
sometidas desde hace años a una enorme presión ambiental y estructural, y
no podemos permitir situaciones que comprometan la integridad de
vecinos y bañistas”, señaló Víctor Serrano.
Serrano
recordó que las decisiones adoptadas responden exclusivamente a
criterios técnicos y preventivos.
“Cuando los informes advierten de
posibles problemas de estabilidad, tenemos como administración la
obligación de actuar con prudencia. Nadie entendería que no se tomaran
medidas de seguridad”, afirmó.
El responsable
autonómico explicó que actualmente se realizan análisis científicos para
determinar la solución más adecuada en cada balneario afectado. Tres de
las cinco estructuras clausuradas, Urrutias, Iglesia y Estrella de Mar,
presentan un estado que permitiría actuar para su reapertura este
verano. Las otras dos, Punta Brava y El Caletón, registran daños mucho
más severos y requieren una reinstalación integral de su estructura.
En
esta primera intervención se van a sustituir los postes desaparecidos y
los más afectados, con un material plástico que no puede ser atacado
por el molusco. Para una intervención posterior quedará la sustitución
de los 800 postes que conforman la estructura del resto de balnearios.
“El
empeño del Gobierno regional es recuperar el mayor número posible este
verano. Debemos ser realistas. Las instalaciones de Punta Brava y El
Caletón presentan un grado de deterioro muy elevado y cualquier
actuación tendrá que estar condicionada a los informes técnicos y a la
seguridad de las personas”, indicó Serrano.
Durante
el encuentro también se abordaron las causas que aceleran el deterioro
de las estructuras situadas en el litoral norte del Mar Menor. Los
representantes de las administraciones públicas expusieron que los
balnearios más afectados coinciden con las zonas más próximas a la
rambla de El Albujón, un punto de entrada continuada de agua con
nutrientes y de alteración de las condiciones del entorno.
Desde
la Comunidad Autónoma se insistió en que esta situación “no es casual” y
se reclamó de nuevo al Ministerio para la Transición Ecológica y el
Reto Demográfico una actuación decidida para frenar los aportes que
siguen llegando al Mar Menor desde la rambla y el acuífero cuaternario.
“Llevamos
tiempo reclamando soluciones estructurales que paren la entrada
continuada de nutrientes y agua dulce. Con los caudales que lleva la
rambla este año, el ecosistema está sufriendo mucha más presión y se
producen otros daños colaterales como la afección a los balnearios”,
añadió el director general.
Los vecinos
trasladaron además su preocupación por la acumulación de biomasa y algas
en distintas zonas del litoral. Los responsables autonómicos explicaron
que las brigadas de retirada trabajan a diario, incluidos los fines de
semana, ante la mayor cantidad de ova y algas aparecida por el aumento
de aportes de agua dulce registrado desde comienzos de año,
especialmente durante los últimos meses.
También
se aclaró que en algunas playas concretas no es posible realizar
determinadas labores de retirada por criterios científicos y técnicos
vinculados al tipo de biomasa existente en esas zonas, a diferencia de
otros puntos del litoral del Mar Menor donde sí pueden ejecutarse esos
trabajos.
Gobierno regional y Ayuntamiento de
Cartagena acordaron mantener un canal permanente de comunicación con los
vecinos para informar de la evolución de los estudios técnicos y de las
actuaciones previstas en las próximas semanas.
Actuaciones urgentes para reforzar la seguridad y poder reabrir
El Gobierno regional está trabajando en un plan de intervención
urgente para garantizar la seguridad y poder reabrir este verano los
balnearios del Mar Menor, afectados por la acción de un molusco bivalvo
denominado el 'gusano de mar', que ataca los pilares y estructuras de
estas emblemáticas estructuras.
Se trata de un molusco, procedente del Atlántico norte, especialmente
voraz con la madera sumergida, principal material que compone estas
simbólicas infraestructuras del Mar Menor.
Tan rápida es su afección que
puede infectar y llenar de túneles la madera en un periodo muy corto de
tiempo, en apenas 16 semanas tras su inmersión, pese a que el exterior
de la madera puede parecer intacto, el interior está totalmente
perforado.
La Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar
Menor ya trabaja en la sustitución de los postes más afectados mediante
nuevos materiales plásticos resistentes a la acción del molusco causante
del deterioro, con el objetivo de recuperar cuanto antes los balnearios
de cara a la temporada estival.
El director general del Mar Menor, Víctor Serrano, señaló que "la
prioridad absoluta es garantizar la seguridad de los usuarios y evitar
cualquier mínimo riesgo, máxime cuando hablamos de una situación
compleja y delicada".
Explicó que el cierre preventivo de varias
estructuras se adoptó tras la revisión técnica periódica realizada de
cara a la temporada de Semana Santa, en las que se detectó un deterioro,
provocado por el 'Teredo navalis', también conocido como 'broma' o
'gusano de barco'.
Víctor Serrano detalló que actualmente se están realizando análisis
científicos para que, siguiendo exclusivamente criterios técnicos y
preventivos, se adopte la solución más adecuada en cada uno de los
balnearios afectados.
El director general mantuvo hoy, junto a la concejal de
Descentralización y Festejos, Paqui Martínez, y el edil de Litoral y
Sanidad del Ayuntamiento de Cartagena, Gonzalo Manuel López, acompañados
por técnicos de ambas administraciones, una reunión de informativa con
representantes vecinales de Los Urrutias, Punta Brava, El Carmolí y
Estrella de Mar para abordar la situación y explicarles las actuaciones a
desarrollar.
Según avanzó, tres de las cinco estructuras clausuradas Urrutias,
Iglesia y Estrella de Mar presentan un estado que permitiría actuar para
su reapertura de cara a la temporada estival, mientras que las otras
dos -Punta Brava y El Caletón- registran daños mucho más severos.
En esta primera intervención se van a sustituir los postes que han
desaparecido y los muy afectados, utilizando un material plástico que no
puede ser atacado por el molusco, y dejando para una intervención
posterior la sustitución de los 800 postes que conforman la estructura
del resto de balnearios.
"El empeño del Gobierno regional es recuperar
el mayor número posible este verano, pero debemos ser realistas, las
instalaciones de Punta Brava y El Caletón presentan un grado de
deterioro muy elevado y cualquier actuación estará condicionada a los
informes técnicos y se someterá a priorizar la seguridad de los
usuarios", indicó Serrano.
Influencia de la rambla de El Albujón
También se expusieron las causas que están acelerando el deterioro de
las estructuras situadas en el litoral norte del Mar Menor, "siendo los
más afectados los que se encuentran en las zonas más próximas a la
rambla de El Albujón, un punto de entrada continuada de agua con
nutrientes y de alteración de las condiciones del entorno", indicó el
director general.
Esta situación "no es casual", insistió el director general, y se
reclamó nuevamente al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto
Demográfico "una actuación decidida para frenar los aportes que
continúan llegando al Mar Menor desde la rambla y el acuífero
cuaternario", señaló.
"Llevamos tiempo reclamando soluciones estructurales que paren la
entrada continuada de nutrientes y agua dulce ya que con los caudales
que lleva la rambla este año el ecosistema está sufriendo mucha más
presión y se producen otros daños colaterales como es la afección a los
balnearios", añadió el director general.