CARTAGENA.- La mayoría de PP y Vox en la Asamblea Regional ha
rechazado este miércoles la moción presentada por IU-Verdes y Podemos,
con el apoyo del PSOE, que solicitaba la remisión a la Secretaría de
Estado de Memoria Democrática del catálogo de símbolos y elementos
contrarios a la memoria democrática elaborado por la Federación de
Asociaciones de Memoria Histórica de la Región de Murcia.
La
iniciativa fue rechazada con 15 votos a favor y 29 en contra, mientras
que posteriormente el pleno aprobó la enmienda a la totalidad presentada
por el Partido Popular, con 29 votos a favor y 15 en contra.
El
diputado regional de IU-Verdes, José Luis Álvarez-Castellanos, defendió
la iniciativa recordando que el objetivo de la moción era “algo tan
simple como cumplir la ley”. En este sentido, subrayó que la Ley de
Memoria Democrática obliga a retirar los vestigios que todavía hoy
homenajean a responsables de la dictadura franquista.
Durante
su intervención, Álvarez-Castellanos agradeció el trabajo de la
Federación de Asociaciones de Memoria Histórica de la Región de Murcia,
cuyos representantes asistieron al debate desde la tribuna del público,
destacando que realizan una labor “desde el más estricto voluntariado y
con una enorme pasión por mantener viva la memoria histórica y
democrática”.
El diputado de izquierdas recordó
que el catálogo elaborado por la federación identifica alrededor de 200
vestigios franquistas todavía presentes en la Región de Murcia, entre
calles, placas, monumentos o reconocimientos públicos.
A su juicio,
mantener estos elementos supone “seguir insultando a las víctimas de la
dictadura”, muchas de las cuales siguen todavía en fosas comunes o
cunetas.
Álvarez-Castellanos puso como ejemplo la
figura del general Bastarreche, vinculado al bombardeo de la población
civil que huía de Málaga durante La Desbandá en 1937, para cuestionar si
“personas responsables de crímenes de esa naturaleza merecen homenajes
públicos en instituciones o espacios de nuestro país”.
Asimismo,
recordó que el régimen franquista fue definido como un régimen fascista
por la ONU en 1946 y señaló que retirar estos símbolos no es una
cuestión ideológica, sino una obligación legal y democrática.
“Si una
ley no gusta, existen mecanismos para modificarla, pero mientras esté
vigente hay que cumplirla”, afirmó.
En su segunda
intervención, el diputado insistió en que el catálogo elaborado por la
federación pretende precisamente garantizar que las vías públicas estén
libres de nombres y vestigios antidemocráticos, algo que calificó como
una necesidad para ser justos con todas las víctimas del terrorismo de
Estado que supuso la dictadura franquista.
Durante
la explicación de voto, Álvarez-Castellanos subrayó que la iniciativa
también representa a los familiares de más de 1.700 víctimas que todavía
permanecen en fosas comunes en la Región de Murcia.
“No se puede decir
que esto es una cuestión neutral a quienes tienen a sus familiares
enterrados en una cuneta sin saber siquiera dónde están”, señaló,
añadiendo que su formación seguirá llevando este debate a la Asamblea
Regional “cuantas veces sea necesario”.
Por su
parte, el secretario de la Federación de Asociaciones de Memoria
Histórica de la Región de Murcia, Bernardo Sánchez Muñoz, explicó que el
catálogo presentado pretende instar al Gobierno regional a remitir al
Ejecutivo central la relación de elementos antidemocráticos
identificados en la Región, con el fin de dar cumplimiento a la
legislación estatal.
Sánchez Muñoz criticó además
que el Partido Popular haya optado por promover una iniciativa que, a su
juicio, renuncia a corregir el déficit democrático con las víctimas del
franquismo, y denunció la posición de Vox, que ha defendido declarar
estos vestigios como bienes de interés cultural.
Por
otro lado, la portavoz parlamentaria, María Marín, ha criticado que,
una vez más, la ultraderecha y la derecha han decidido “posicionarse en
contra de la democracia”.
“Han preferido mantener los símbolos
franquistas de la Región antes que cumplir con la ley y reparar la
dignidad de todas las personas que sufrieron las consecuencias de la
dictadura”, ha señalado.
Marín ha resaltado que la
moción pretendía “avanzar en verdad, justicia y reparación”, pero que,
sin embargo, “PP y Vox se han alineado para bloquear cualquier avance en
memoria democrática. La democracia se debilita cuando las instituciones
protegen, a sabiendas, símbolos y nombres que siguen aludiendo a uno de
los periodos más oscuros de nuestra historia”, ha concluido.