CARTAGENA.- La Asamblea Regional de Murcia ha aprobado por
unanimidad la iniciativa presentada por Vox para rechazar la
construcción de una planta solar fotovoltaica vinculada a la desaladora
de Valdelentisco sobre terrenos de regadío en el municipio de Mazarrón.
El
diputado regional de Vox, Pascual Salvador, ha defendido la iniciativa
denunciando “un nuevo intento de sacrificar suelo agrícola productivo en
nombre de una política energética mal planificada”, y ha alertado de la
creciente “invasión fotovoltaica del suelo agrícola de regadío”, que
está generando un “rechazo social totalmente justificado”.
Durante
su intervención, Salvador ha subrayado que Vox defiende todas las
tecnologías de generación eléctrica “siempre que no destruyan el suelo
productivo, que es el activo más valioso para garantizar la soberanía
alimentaria”.
En este sentido, ha criticado que los agricultores “ya
soportan suficientes cargas derivadas del Pacto Verde Europeo, el
fanatismo climático y la Agenda 2030” como para añadir ahora la pérdida
de sus tierras de cultivo.
A renglón seguido, ha
denunciado además la falta de soluciones para los afectados, señalando
que la Confederación Hidrográfica del Segura “no está autorizando la
permuta de derechos de riego”, lo que implica que “lo que se pierda, se
ha perdido definitivamente”.
El proyecto promovido
por ACUAMED contempla la instalación de una planta solar de más de 50
MW de potencia para autoconsumo de la desaladora de Valdelentisco, lo
que, según Salvador, “no es casual”, ya que permite que la autorización
dependa directamente del Ministerio para la Transición Ecológica.
“Estamos ante un caso de ‘yo me lo guiso y yo me lo como’, donde el
propio ministerio se autoriza a sí mismo”, ha denunciado.
Según
la documentación del expediente, la planta afectaría a unas 80
hectáreas de regadío, lo que representa el 77% de la superficie del
proyecto.
“Resulta incomprensible que, en una región donde solo el 15%
del suelo es de regadío, no se busquen alternativas en terrenos
degradados o de baja productividad”, ha señalado.
Salvador
ha recordado que este caso es similar al proyecto fotovoltaico previsto
en Lorca y Puerto Lumbreras, donde el propio Ministerio de Transición
Ecológica rechazó ocupar terrenos de regadío con inversiones públicas
destinadas a su modernización.
“Aplicando ese mismo criterio, deberían
excluirse también en Mazarrón todos los suelos de regadío declarados de
interés general”, ha afirmado.
Asimismo, ha
criticado la incoherencia del Gobierno central, recordando que el
Ministerio de Agricultura elaboró un anteproyecto de ley para proteger
las zonas regables de interés general frente a este tipo de
instalaciones.
“No se puede defender el regadío como motor económico y
herramienta contra la despoblación, y al mismo tiempo permitir su
destrucción”, ha lamentado.
El diputado de Vox también ha señalado que el propio estudio de impacto ambiental contempla
alternativas viables en terrenos de secano de bajo valor productivo,
“lo que demuestra que no existe ninguna necesidad de ocupar tierras
fértiles”.
Además del impacto agrícola, Salvador
ha advertido de las consecuencias urbanísticas y paisajísticas del
proyecto, ya que su ubicación afectaría al desarrollo futuro entre
Mazarrón y Puerto de Mazarrón, interfiriendo con infraestructuras
estratégicas como el desdoblamiento de la RM-332.
Finalmente,
ha destacado que el proyecto ha generado un amplio rechazo social e
institucional, contando con la oposición del Ayuntamiento de Mazarrón,
la Comunidad de Regantes y los propios propietarios afectados.
“Hoy
la Asamblea Regional ha enviado un mensaje claro: no se puede seguir
sacrificando el mejor suelo agrícola de Europa. Es imprescindible buscar
ubicaciones alternativas donde el regadío no sea la actividad
principal”, ha concluido el parlamentario.