MURCIA.- La Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar
Menor ha culminado el procedimiento de adjudicación de los
aprovechamientos apícolas en montes de utilidad pública de titularidad
autonómica para la campaña 2025/26.
La medida facilita a los
apicultores el acceso ordenado a emplazamientos en el medio natural y
contribuye, al mismo tiempo, a la conservación de la biodiversidad y a
la gestión sostenible del territorio.
La secretaria
autonómica de Energía, Sostenibilidad y Acción Climática, María Cruz
Ferreira, subrayó que "esta adjudicación es mucho más que un trámite: es
una forma de proteger un oficio tradicional, generar oportunidades en
el medio rural y cuidar nuestros montes con reglas claras y garantías
para todos".
El plan se enmarca en la planificación anual de
aprovechamientos forestales y se ha realizado mediante concurso por
procedimiento abierto, conforme a la normativa aplicable. Tras la
valoración técnica de las solicitudes y un periodo de exposición pública
sin alegaciones, la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción
Climática aprobó la adjudicación definitiva.
La apicultura
aporta beneficios ambientales y socioeconómicos relevantes. La presencia
de colmenas en montes públicos favorece la polinización de la flora
silvestre, un servicio ecosistémico esencial para el equilibrio de los
espacios naturales y la regeneración del monte. Además, el acceso a
asentamientos regulados respalda la continuidad de explotaciones
apícolas que sostienen actividad económica y empleo ligado al
territorio.
Ferreira destacó que "hablar de apicultura es
hablar de biodiversidad, de paisaje y de futuro. Cuando las abejas
trabajan, el monte se mantiene vivo y nuestros ecosistemas ganan
resiliencia".
Y añadió que el Gobierno regional "seguirá acompañando al
sector con una gestión rigurosa, segura y compatible con la protección
del patrimonio natural".
Junto al valor ambiental, la
regulación de estos aprovechamientos contribuye a una mayor presencia y
vigilancia en el territorio, lo que refuerza la conservación de las
masas forestales y el cumplimiento de las disposiciones vigentes en
materia de prevención de incendios.
El procedimiento de adjudicación incorpora requisitos orientados a
asegurar buenas prácticas y garantías para la actividad. La selección
exige el cumplimiento de condiciones relacionadas con el bienestar
animal, los tratamientos sanitarios y la responsabilidad civil, con el
objetivo de proteger tanto a los apicultores como al entorno y favorecer
una producción de calidad.
Asimismo, se han aplicado
criterios de transparencia y equidad en la valoración, teniendo en
cuenta aspectos como la pertenencia a asociaciones, la permanencia en
los asentamientos y la producción ecológica.
Para ajustar la
adjudicación a la capacidad real de cada profesional, el proceso
contempla mecanismos de corrección y, cuando ha sido necesario, sorteos
públicos, evitando excesos de cupo y favoreciendo la igualdad de
oportunidades.
Según la resolución aprobada, el disfrute de
la adjudicación se iniciará con la obtención de la licencia
correspondiente y tendrá vigencia hasta el 30 de septiembre de 2030, con
un importe anual que se actualizará de forma acumulativa. Tras las
notificaciones y las liquidaciones derivadas del procedimiento, se
expedirán las licencias reglamentarias para el inicio efectivo de los
aprovechamientos.
Con esta actuación, el Ejecutivo regional
"consolida un modelo de aprovechamiento de los recursos forestales que
combina impulso al sector primario, equilibrio territorial y protección
del medio natural, situando a la Región de Murcia como referente en la
gestión sostenible de sus montes públicos", destacan desde el Gobierno
regional.
No hay comentarios:
Publicar un comentario