sábado, 17 de junio de 2006

Lo cierto sobre la imagen de Murcia


La imagen pública percibida de la Región de Murcia está por los suelos, caída de forma alarmante gracias a los méritos acumulados y esfuerzos conjuntos de una pequeña parte de la cúpula de la CROEM, y de algunos destacados y, digamos, esperpénticos integrantes de nuestro extremista, y ahora más que sospechoso, gobierno autónomo. (Contribuyen, decisivamente, en esa triste labor el propio Valcárcel, Cierva, Vivo, Cerdá, Navarro, Del Toro y García, con sus charlotadas y ocurrencias de provincianos desfasados, a falta de propuestas más interesantes e inteligentes que plantear a la sociedad local). Ellos y no otros son quienes han fundido nuestra marca y su acreditado fondo de comercio. Y todavía se funden con impunidad lo que dejemos que se fundan.

El antimurcianismo se ha acentuado, desde su práctica inexistencia, en el Bajo Ebro y el Alto Tajo, fruto de una escenificada pasión política que pretendía disfrazar una dudosa reivindicación como justa e irrenunciable. Eso, lejos de llevar a una reflexión, ha hecho irreductibles nuestras posiciones trasvasistas y, en consecuencia, a quedarnos sólos y aíslados frente a la mayoría de las regiones de España... pero con desaladoras como solución autárquica para quien dice no poder esperar más ante un sequía estructural y una escasez, que se exagera por los regadíos ilegales.

Esa indeseada proyección no es sólamente en España sino también en la Unión Europea y, más concretamente, en Londres, Bruselas, Holanda, Suiza y gran parte de Alemania. En los países escandinavos, o no existe, o ha quedado muy diluida por la imagen general que proyecta España. Y va pareja al desastre de imagen originado por el urbanismo valenciano, condenado ya en varias ocasiones por el Parlamento Europeo por depredador y fomentador de inseguridad jurídica. Los grandes periódicos de referencia y las principales televisiones públicas ya han dado buena cuenta de nosotros a costa de nuestra más que negligencia medioambiental y la promoción de emergentes especuladores de medio pelo pero, a los cuarenta, con vocación de mafiosos de tres al cuarto.

Ha quedado más que claro en toda Europa que los gobernantes murcianos no fomentan, más bien al contrario, una verdadera cultura democrática desde un civismo tan ajeno a nuestra malsana latinidad y picaresca de pillos/cínicos e, incluso, hipócritas llegado el caso. (Hay que ver el daño que, igualmente, ha inflingido Federico Trillo a la Región con su prepotente y nada humilde actitud ante el Ejército y el trato de desprecio dado siempre a los familiares de las víctimas del "Yak-42").

La proximidad a los valencianos aquí nos perjudica por medirnos a los murcianos con el mismo rasero de la desconfianza, por parte de embajadas y destacados ciudadanos de esos mismos países residentes en España. La legendaria imagen de la Huerta, asociada a las hortalizas y conservas vegetales de primera calidad en tiempos, ha sido devorada rápido por trascender las prácticas antisociales con inmigrantes y el mal trato especulador al Medio Ambiente, incluidos agua y territorio. Y eso por no hablar, de una agricultura intensiva, en gran parte tóxica y, en casos, regada con aguas de dudosa salubridad por los continuos robos al caudal del Segura en claro perjuicio de los regadíos tradicionales en las Vegas Media y Baja. En Alicante no nos tragan por bronquistas sin resultados.

Ni siquiera los dirigentes y militantes del PP en Castilla-La Mancha, Madrid, Cataluña y Aragón tienen una mediana imagen positiva de sus compañeros de la Región de Murcia y, en consecuencia, de todos los murcianos. Comenzando por ahí, nuestra imagen como región se resiente luego bastante en Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja, Castilla-León y Extremadura y, mucho menos, en Andalucía, Baleares, Canarias, Comunidad Valenciana, Ceuta y Melilla. Lo instalado en el subconsciente colectivo de la mayoría de los españoles, es que cuando aquí hablamos de solidaridad, la entendemos en el sentido de que nos aporten otros lo que necesitamos, sin reparar en sus derechos, aspiraciones y razones de peso para negarse a darnos lo que les exigimos altaneros y amenazantes.

Esa pérdida, déficit o mala imagen nos afecta a todos los murcianos cuando salimos o queremos vender fuera. Precisamente por eso, los empresarios no constructores están que echan las muelas con el presidente de la Comunidad Autónoma y el secretario general de la patronal. Alguno ha hecho llegar ya el mensaje a Génova 13, de que si es para ayudar a los mismos, que no cuenten ni con su apoyo ni con su dinero en 2007 y 2008.

En la Comunidad Valenciana, el presidente de la Cámara de Comercio, Arturo Virosque, proveniente del Transporte, ya se ha enfrentado frontalmente a dos consejeros de Industria (entre ellos, el cartagenero exrector de su Universidad Politécnica, Justo Nieto) por el lacerante abandono oficial de sectores industriales en crisis y estar casi toda la atención de la Generalitat puesta en el ladrillo y el hormigón. Eso ha hecho, aparentemente, corregir el rumbo a Francisco Camps, también del PP pero de otra pasta política y nada sospechoso de presunta corrupción, como es el caso de su antecesor, el cartagenero Zaplana. De éste se ha dicho, últimamente, que se ríe de sí mismo y de todos los demás, tras ver que no se inmuta después de lo que está cayendo sobre él. Y hay quien matiza que tiene la misma ética política de un gato.

Pero esa imagen desastrosa de la Región de Murcia va a peor y en caída libre por culpa de nosotros mismos. ¿Cómo podía estar en Murcia el mayor prostíbulo de la España mediterránea sin que un alcalde, consejero, delegado gubernativo o juez lo clausurase hace mucho tiempo ante los determinantes e irrefutables datos de la Policía? La explicación es muy sencilla: allí acudían, o solicitaban servicios con regular frecuencia, ilustres ciudadanos que todos conocemos por su proyección pública, y se han cerrado también suculentos negocios del ladrillo que, de paso, presuntamente han beneficiado a altos funcionarios. Y posiblemente algún dinero negro circule en sus proximidades, o aparcamiento, para corresponder a favores inconfesables de parte. Más de un empresario de postín ha acabado casado con una prostituta extranjera a base de frecuentarla.

Muchas tropelías investigadas por la Fiscalía se celebraban en ese local, (y algunos de sus protagonistas hasta se jactaban en público), presuntamente yaciendo con menores de origen rumano en un más que claro supuesto delito de estupro. Hace poco, según distintas fuentes, un conocido y respetable hombre público en la cincuentena, al parecer, tuvo que ser evacuado por una puerta lateral al sentirse repentinamente mal después de tomar varias copas en buena compañía y aliviar un tanto las tensiones de su condición. Hasta hay quien presume de haber filmado o fotografiado a la puerta a relevantes ciudadanos por ser clientes habituales. Si la cosa queda, al final, en una tormenta en vaso de agua, ya sabemos por qué, y más si nos paramos a pensar a qué partido político pertenecen los mejores clientes del lugar. Por algo se anunciaba este establecimiento en determinado periódico, para muy concretos lectores del "stablishment", y no en la prensa seria e independiente que, por sus proclamados principios y calidad moral de sus lectores, nunca hubiese admitido publicidad con apología de explotación sexual y sustrato de esclavitud humana.

La demagogia hídrica, explotada hasta el hastío por nuestros actuales gobernantes, ha sido un fracaso tan rotundo y demoledor para nuestra imagen pública en España y Bruselas, que ha obligado a cambiar el discurso oficial sobre la marcha ante los alarmantes datos constatados que iban llegando a San Esteban y a Génova 13. Eso ha sido duro de tragar para los artífices de la propaganda habitual, que tan buenos réditos electorales pudo dar hace tres años dentro del consumo ideológico interno. Pero, ahora, el resto de los españoles percibe nuestro llanto, negativamente, como falsas lágrimas de plañidera al saber para que se desea, de verdad, un agua lejana que se reclama bajo la coartada de una agricultura sedienta, en realidad en trance de extinción, pero por no competitiva al no añadir valor a su producción, ahora antiecológica.

El pulso tomado en Cataluña, La Mancha y Aragón sobre cómo se percibe a los gobernantes de Murcia indica que la gente los nota como un peligro para esa necesaria convivencia nacional que, demagógicamente, tanto se esgrime por algunos de nuestros dirigentes en casi todas sus comparecencias. Se les reprocha, desde dentro y desde fuera, falta de respeto a la legalidad y a los derechos de los ciudadanos residentes y/o naturales de otras regiones. La sociedad civil, propia y ajena, considera sectarios, regresivos y destructivos a políticos en activo como los nuestros, y es consciente de que su verdadera estrategia es distanciarse de las aspiraciones de esa sociedad civil para evitar tener que atender sus demandas. Porque han llegado al poder de la mano y gracias al bolsillo de demasiados indeseables. No se siente ya representada esa sociedad civil por la clase política en el poder al no estar integrada por demócratas de verdad, acreditados por su conducta, o estarlo por demócratas faltos de sinceridad y lealtad a toda la sociedad en su conjunto.

Ya puede remangarse y ponerse en marcha ese, recién fichado por Valcárcel, teórico de Betanzos que, por foráneo y muy joven, no sabe muy bien dónde se ha metido. Su demostrada, con grado, suficiencia investigadora no le va a servir de mucho con los antecedentes y realidades, descritas aquí con cierta consideración y mesura. La aproximación que antecede se queda corta respecto a la infrarrealidad que se intuye, pero se oculta para no alarmar de más al Estado y a los eurócratas con despacho en la Rue de la Loi. Los melones de Murcia no se pueden maquillar. Rebuznan, colega.

viernes, 16 de junio de 2006

El FMI desmiente a Valcárcel


Los organismos económicos internacionales están informando en un sentido contrario a lo que esperaba la estrategia política del gobierno autónomo murciano, de extrema derecha con muy poca ética política. El mercado inmobiliario, y mucho más el de segunda residencia, tiende a desplomarse en precios ante la progresiva falta de demanda. Y el encarecimiento del crudo de petróleo, aparte de suponer un riesgo de inflación, acabará con los vuelos de bajo coste en Europa y, consecuentemente, con el gran trasiego de aeronaves y pasajeros que hoy conocemos en los aeropuertos de San Javier y El Altet, instalaciones ambas en ampliación y más que suficientes para lo que se necesitará realmente de aquí al año 2015-20. No hace falta más inversión pública.

Mientras el Mundo va por un camino las autoridades murcianas, tan poco viajadas y cultivadas, siguen soñando y creyendo que engañan a casi todos con un discurso demagógico por voluntarista y falso. Ahora se ve claro la imposibilidad de desarrollar una avanzada democracia murciana de calidad con gente de tan bajo nivel y que ha detenido el verdadero progreso. Ningún miembro del gobierno autónomo habla, por ejemplo, de aumentar la productividad, de utilización real de nuevas tecnologías ni de desarrollar el crecimiento de los sectores de más valor añadido, como objetivos estratégicos, urgentes y prioritarios, de la Región.

El eje argumental de una política, muy simple pero perversa por engañosa, sigue en los trasvases de agua y el ladrillo en vez de en los servicios, que requieren para su desarrollo un esfuerzo en formación de verdad para todos, y en investigación científica susceptible de ser aplicada por nuestro sistema productivo; todo lo demás, son monsergas. Como ha dicho al respecto nuestro paisano Arturo Pérez-Reverte, "las palabras se han devaluado, vivimos en un mundo de charlatanes que no tiene solución".

Y es que el Fondo Monetario Internacional (FMI) acaba de analizar la solvencia del sistema financiero español y ha identificado como importante riesgo potencial una caída del precio de las viviendas en nuestro país ya que nuestras entidades, junto a las inglesas, acumulan demasiados préstamos en el sector inmobiliario. El citado organismo internacional estima en términos reales esa previsible caída en un 30% durante los próximos cinco años, en base a una estimada sobrevaloración de los precios. Esa caída será del 37% en el Reino Unido, hasta ahora el principal cliente de nuestra vivienda turístico-residencial, donde la demanda tiende ya a una clara regresión interior, y exterior por lo que concierne a la adquisición de segundas residencias.

El otro factor que incide en nuestro modelo turístico previsto es, a juicio del FMI, el encarecimiento permanente del petróleo, habida cuenta de la fuerte dependencia energética española de este combustible fósil. Se mantiene el riesgo de nuevos incrementos de los precios de la energía para la actividad económica. Y, en consecuencia, aumenta la dificultad para competir en el exterior por incidir en un elevado precio de nuestros bienes para vender en el extranjero.

Todo lo anterior se traduce en una ralentización de la actividad económica murciana y en el alto riesgo que corren las aventuras inmobiliarias enfocadas a extranjeros, de la CAM en "Lo Poyo" y de Caja Murcia en La Marina de Cabo Cope, sin mencionar el estancamiento de ventas en "Torre Guill" y "Portón de los Jerónimos" como ofertas para primera residencia en el más privilegiado entorno de la capital autonómica.

Como consuelo, aunque no se sabe exactamente si nuestras entidades financieras autóctonas, la CAM y Caja Murcia, podrían aguantar un escenario de crisis llevado hasta sus últimas consecuencias, las conclusiones de los expertos del FMI indican que el sistema financiero español está en condiciones de absorber las pérdidas asociadas con ambos "shocks", sin malestar sistémico, gracias a un marco macroeconómico español consolidado, tal vez no tanto en la Región de Murcia.

Sin embargo el todavía gobernador del Banco de España y próximo segundo alto cargo del FMI, Jaime Caruana, ha advertido a las familias españolas que deben reducir su gasto en clara alusión al endeudamiento de origen hipotecario y a tipos de interés variable. Entre los factores que pueden truncar la progresión de la economía española, y mucho más la murciana, están, a su juicio, la inflación, la pérdida de competitividad y el déficit exterior, tres inconvenientes ya estructurales de nuestra economía regional. Somos siempre la autonomía más inflacionista, apenas somos ya competitivos en nada y, en consecuencia, se ha desequilibrado demasiado, y ya durante demasiado tiempo, nuestra balanza exterior por cuenta corriente y con una tendencia sostenida de tasa de cobertura negativa para Murcia mes tras mes.

El gobernador no se olvida del riesgo inmobiliario de las entidades financieras por el doble endeudamiento de hogares y constructoras debido al préstamo hipotecario. Y dice que la situación requiere de atención ante la desaceleración del precio de la vivienda en nuestro país. Eso significa que la estrategia demostrada, básicamente por Caja Murcia, como salida a un negocio financiero ordinario, que no da más de si aquí, puede ser más arriesgada de lo previsible para una entidad de tipo medio como ella y en una región con unos índices de pobreza que no remitirán si la industria turística no se convierte, al final, en principal pilar de nuestro modelo económico. Agricultura y "pymes" siguen aún bastante desatendidas por las finanzas locales.

Por si faltaba poco, el Colegio Español de Geógrafos y la Asociación Española de Geógrafos han exigido un marco común para planear el desarrollo urbanístico en nuestros municipios, y más de cien han suscrito ya el "Manifiesto por una nueva cultura del territorio", que insta a una gestión prudente, como elemento central del debate ciudadano, para evitar así el actual desgobierno. Estos expertos advierten que, "tras una corta etapa de beneficios privados vienen luego largos periodos de onerosos costes ambientales, económicos y sociales", y animan a la imprescindible toma de conciencia de la sociedad, de persistir el mal uso y el desgobierno del territorio. "No hay que crecer por crecer, y sí gestionar y racionalizar el territorio como recurso limitado que es". Califican de muy preocupante la evolución de los usos del suelo en el litoral mediterráneo a causa de "los avances de una urbanización realizada de forma masiva y sobre terrenos no siempre adecuados".

Es por eso, que sintonizan con la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, cuando los geógrafos piden al Gobierno central y a las Cortes Generales que no se desentiendan del territorio aunque no tengan competencias urbanísticas. La ministra acaba de anunciar una mayor capacidad legal del ciudadano ante los desmanes de poderes económicos, políticos municipios y comunidades autónomas, con la reforma de la Ley de Montes, nueva Ley del Suelo, y otra legislación en marcha, que garantiza el acceso a la información, participación y justicia en materia ambiental y urbanística. Y se ha creado una Fiscalía Especial, de 50 miembros, para combatirlos y que no quede impune ningún delito ambiental y urbanístico cometido en los últimos años. Cristina Narbona también constata la moderación de inversiones asociadas a una ocupación desmesurada del suelo en nuestro país.

jueves, 15 de junio de 2006

El presidente no desea más provincias


El presidente Valcárcel Sisó, personalmente, no quiere más provincias en la Región de Murcia para evitar que la hoy dominante oligarquía capitalina que le soporta tenga que compartir estatutariamente el poder con una oligarquía cartagenera, muy agresiva y crecida, de la que no se fía, y que aspira a hacerse con el gran negocio inmobiliario de la costa y comarcas limítrofes, aparte de concentrar un polo industrial de dimensión multinacional y explotar un puerto de los más rentables de España. El resto del territorio tiene mucho menos futuro, si se exceptúa la comarca del Mar Menor, a la que también aspira a liderar Cartagena dentro de un amplio contexto de nueva provincialidad que alarma mucho en la Gran Vía Escultor Salzillo y aledaños.

El mandatario, además, no está dispuesto a que la ciudad de Murcia se quede sólamente al frente de una huerta en trance de desaparición como espacio productivo y de los campos baldíos de Albudeite, Abanilla o Yéchar. El PSRM-PSOE tampoco está por la labor, así que no es probable que la provincia de Cartagena se recoja finalmente en la reforma del Estatuto de Autonomía tras un debate no considerado todavía necesario por la mayoría de la población regional, a juicio de un grupo de expertos participante en los estudios justificativos previos por encargo expreso de parte. Sin embargo, la codicia de políticos decolgados en Madrid es motor de reivindicación.

El PP se encuentra dividido ante la cuestión. El presidente de la Asamblea Regional, Celdrán, y el consejero de Presidencia, Fernando Cierva, pero, sobre todo, el primero como el único alto dirigente nacido en Cartagena, discrepan de Valcárcel Sisó en privado y no se sabe si han llegado a plantearle su postura a favor. Celdrán pudiera querer ser, legitimamente, el presidente de la primera Diputación Provincial; Cierva, alcalde de esa nueva capital de provincia, y Pilar Barreiro, la nueva presidenta de la Autoridad Portuaria para no mezclar pasado y futuro. Todo perfecto porque algunos socialistas cartageneros de peso en Madrid, caso de Eduardo Alonso, van a mover todos sus resortes para que Ferraz vea las ventajas particulares de esta secesión.

El principal problema radica en que ni San Esteban ni Princesa van a mover un dedo para conjurar las fuertes resistencias detectadas en los municipios que, por no querer, no desean estar en una comarca liderada por Cartagena, casos de Torre Pacheco, La Unión, Fuente Álamo, Los Alcázares, Mazarrón, San Pedro del Pinatar y San Javier. Si se llegan a plantear referendos municipales al efecto, la provincia de Cartagena se estanca antes de preguntarles luego a los propios cartageneros, y encima todavía se descuelgan algunos núcleos que aspiran a ser municipios independientes. La cosa, pues, no está nada fácil o se ha planteado equivocada y prematuramente al no consultar primero con los necesarios para formar un todo supramunicipal.

Otro problema es Madrid. Moncloa, valiente y arriesgada para cuestiones más peliagudas, no desea ahora abrir el melón de nuevas provincias; de ahí la prudencia y reserva de Saura, aparte de su origen pachequero y, por tanto, siempre reactivo en contra de una Cartagena que reste fuerza y protagonismo a una tan cercana población, hoy salida de madre y, en cierto modo, competidora en tantas cosas para sustituir un modelo agrícola por otro inmobiliario especulativo. Solo faltaría que Navarro-Valls consiguiese la archidiócesis y, en un momento, se rivalice en importancia a partir de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, la Asamblea Regional, el Mando Naval Militar y la sede histórica primada de la Iglesia Católica Española. Valcárcel se muere del soponcio si así termina su ciclo y Saura inauguraría con mal pié su eventual mandato.

La burguesía cartagenera no va a ceder en su presión y comenzará pronto a negociar pactos territoriales encubiertos con los líderes naturales del Campo de Cartagena, Mar Menor y Valle del Guadalentín. Del éxito o fracaso de esos contactos, dependerá el éxito y viabilidad política de la propuesta. Si la biprovincialidad es un clamor de la Asamblea Regional, el Estado tendrá que ser sensible con la aspiración, tanto más si las Fuerzas Armadas secundan la iniciativa a su nivel de poder fáctico local, de esa reforma del Estatuto de Autonomía a los 25 años de su vigencia.

Dar voz y voto a una provincia de Cartagena significa, además, un pacto no escrito para que los partidos políticos alternen en San Esteban un candidato de la capital regional con otro de fuera. De los presidentes regionales que lo han sido en un cuarto de siglo, tres fueron murcianos, uno lorquino y otra molinense. Los cartageneros, pese a su importancia, se han resignado a ser esfinges en la mesa del parlamento autonómico. Ninguno de sus pesos pesados ha podido jugar fuerte a ocupar un palacio de San Esteban monopolizado por huertanos con la excepción del ilustre profesor socialista, Collado Mena.

lunes, 12 de junio de 2006

Aviso a los "kikos"


La Región de Murcia es, seguramente, la primera de España en número de seguidores del Camino Neocatecumenal. Ahora tienen universidad propia, la UCAM, con casi diez años de antigüedad, y un obispo de Cartagena, monseñor Reig Pla, el más cercano a sus postulados en toda España, con la excepción de monseñor Blázquez, desde hace más de uno. Y una pujanza como ningún otro de los movimientos seglares en presencia, incluido un elitista Opus Dei con la cuarta parte de miembros pero muy pegado en la propia UCAM a los más populares "kikos" al objeto de vigilarlos y controlarlos para evitar que terminen siendo un problema para el sistema, en versión más local que regional, y se hagan con el santo y la limosna. De momento, sólo han ganado buenas posiciones en el palacio episcopal. Porque ni siquiera las diócesis vecinas han querido nunca tal protagonismo del Camino como en Murcia, otorgado en su día por el obispo emérito monseñor Javier Azagra, primer gran canciller de la UCAM.

Ese sistema, temeroso de la ascensión de Mendoza en influencia, en Madrid y Roma, le ha venido infiltrando numeroso profesorado laico en las estructuras del centro con el fín inconfesable de arrebatarle su verdadero pilotaje. También ha evitado la edición por la UCAM de un diario impreso, para familiares de alumnos y exalumnos, para no arruinar definitivamente la tirada de "La verdad", periódico católico en sus orígenes y hasta 1990. Parece que casi lo ha conseguido cuando se ha visto al cartagenero, paisano y amigo íntimo de Federico Trillo, y menos de Navarro-Valls, rendir pública pleitesía a Valcárcel y participar en todas las manifestaciones civiles más reaccionarias en favor de los intereses particulares de una oligarquía muy poco católica en su práctica cotidiana, y muy instalada en ese ultraliberalismo condenado reiteradamente por el Vaticano.

Aquí se han convertido, no obstante, en un verdadero poder fáctico sus dos cabezas seglares más visibles: José Luis Mendoza y Manuel Fernández-Delgado Cerdá, cartagenero el primero, y murciano el segundo. Uno presidente de la Fundación San Antonio, que regenta una UCAM de titularidad diocesana, y otro, director del museo municipal "Ramón Gaya". Y ambos en la órbita absoluta del Partido Popular, facción Valcárcel, aunque sin título universitario ninguno de los dos. Pero todos protegidos por el Nuncio, monseñor Monteiro de Castro; el cardenal arzobispo de Madrid, Rouco Varela y, muy especialmente, por el actual cardenal arzobispo de Toledo, monseñor Antonio Cañizares, el gran artífice en la sombra de la creación de la UCAM desde la subcomisión de universidades de la Conferencia Espiscopal. Tomen nota de los amigos de peso porque Mendoza se ha pegado más a la jerarquía que a insignes seglares de movimientos similares por miedo a la traición movida por la envidia.

Viene todo lo anterior a colación por el aviso recién recibido de Benedicto XVI para que los "kikos" no inventen más liturgia y sigan la práctica habitual del resto de la Iglesia Católica Apostólica Romana (algo que se puede comprobar en directo los sábados en, al menos, dos parroquias de la ciudad de Murcia: San Pablo y San Bartolomé, de las que han hecho sus feudos, aunque ya van "tomando" también la Catedral). A este severo Papa que, a comienzos de este siglo, pasó como cardenal encargado de la Doctrina de la Fe una semana en la UCAM y visitó el santuario de la Vera Cruz, en Caravaca, no le duelen ahora prendas ni conoce amigos a la hora de poner firmes a los nuevos y multitudinarios movimientos seglares que, a veces sin querer, y otras queriendo, parece quieren monopolizar el Cristianismo y hacer de una iglesia universal, como la católica, una sectaria parcelación a la carta, tal vez con la mejor de sus intenciones y algo de exceso de celo en la entrega a sus creencias. Desde Roma no se quiere una organización de compartimentos estancos ni luchas entre hermanos por ganar cotas y cuotas de poder interno.

La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ha conminado a Camino Neocatecumenal a adaptar sus liturgias a las normas de la Iglesia Católica, sin omitir ni añadir nada, según un documento firmado al efecto por Benedicto XVI, al objeto de prevenir herejías en las formas. El citado documento ordena, en síntesis, volver a la ortodoxia litúrgica salida del Concilio Vaticano II. Y, en consecuencia, exige participar un domingo al mes de la Eucaristía junto con la comunidad parroquial correspondiente, donde llevan a cabo su labor. Recuerda que el domingo, y no el sábado, es el Día del Señor, y reclama se refleje en las celebraciones litúrgicas el testimonio de la integración de ambas comunidades. La homilía queda reservada al sacerdote o a un diácono, el intercambio de la paz no puede darse antes del Ofertorio, y las moniciones de los seglares deben ser eventuales y breves, para no confundirse con la homilía. Finalmente, la comunión se recibe individualmente, de pié ante el Altar, y no sentados todos alrededor de una mesa.

Pasado a la historia un papado caracterizado por la movilización de masas, que procuró cierto protagonismo a movimientos como el Camino Neocatecumenal, Benedicto XVI parece se dispone ahora a cierto nuevo orden en la Iglesia y a reequilibrar el papel e influencia de las órdenes religiosas y los movimientos seglares que, como es el caso del Opus Dei, encuentran de nuevo cierta resistencia de la Curia romana en este nuevo pontificado de signo alemán y teológico. Eso quiere decir, igualmente, que la tan cacareada influencia de Mendoza en el Vaticano, tras ser nombrado por Juan Pablo II consultor del Consejo para las Familias hace más de tres años, también sería cuestionable ahora, toda vez que este Papa parece no va a consentir indisciplinas de "iglesias paralelas" ni excesos particulares en las formas, y tampoco que alguno de estos movimientos rivalice en influencia con la propia jerarquía vaticana asentada en torno a la plaza de San Pedro. Porque el verdadero y actual gran problema de todos los cristianos no está dentro sino fuera de las diversas iglesias que conforman una única fe. Y eso debiera saberlo Mendoza, si es que no se lo ha dicho ya Kiko González de Argüello o el cardenal colombiano Trujillo.

domingo, 11 de junio de 2006

Estrategia de confusión


El presidente Valcárcel Sisó ha adoptado una estrategia de confusión frente a la opinión pública murciana al conocer la sostenida y clara tendencia a la baja en intención de voto al PP en las elecciones autonómicas próximas. Aconsejado por sus nuevos asesores en materia de comunicación pública, usurpa ahora, sin pudor y sin rubor, el discurso político de la sociedad civil, tal como antes hizo el socialista Saura con igual descaro, y habla, como si nada, de desarrollo sostenible, calidad ambiental, moratoria urbanística, conservación del litoral y repoblación forestal, eso sí, no olvidando lo de agua para todos pero ahora sin guerras con otros territorios cuando las ha perdido todas y tenemos menos agua de trasvases que cuando él llegó a San Esteban en 1995. Cuando la pide para nuestros pobres agricultores, parece que se refiere más bien a los grandes terratenientes de Águilas y Mazarrón, con tierras ya recalificadas para urbanizar con la dotación de riego actual, y que están ahora despidiendo a mansalva peones agrícolas por el abandono previo de la actividad.

Pero todo se cae cuando se percibe claramente que aquí manda una élite no pasada por las urnas y acompañada de especuladores urbanísticos. Que se nos quiere imponer un desmesurado modelo de crecimiento de alta ocupación del territorio. Que eso implica y conlleva el enriquecimiento rápido de una minoría y corrupción como sustrato necesario. Que esa explosión urbanística incontrolada lo es al margen de la democracia económica. Que se hurta cualquier control social, se anula el debate y se quiere acallar la crítica. Que se abusa de la figura jurídica arbitraria del convenio urbanístico. Que se dan amenazas y presiones a militantes sociales, funcionarios y periodistas que no están por la trágala. Y que existe connivencia del gobierno autónomo a la hora de adjudicar licencias de televisión digital, por lo que la Oposición habla de amiguismo y corrupción para definir la trama organizada de influencia en el seno de ese gobierno en favor de determinados grupos empresariales.

Todo alucinante porque, en el fondo, todo es una burda artimaña para engañar a un electorado no muy atento a matices y diferencias, y para que nada cambie luego de mantenerse en el poder. Él, disfrazado de ecologista de ocasión, no cree en lo que dice ahora pero le sirve, o al menos eso piensa, para neutralizar la extendida creencia de que es un muñeco de guiñol en manos de especuladores urbanísticos; algo que le quita votos todos los días desde que uno de sus principales financiadores le llamó publicamente débil y cobarde. Y tratar de ganar tiempo, a un tiempo que le es adverso. De aquí a mayo de 2007, intentará acallar, confundiendo, o que no llegue nítido el mensaje de los ciudadanos que claman por un cambio radical en la política murciana tras expulsar del templo de la convivencia democrática a los corruptos que la han prostituido. Si es de nuevo candidato final, y gana otra vez Valcárcel Sisó, volverán, y con más fuerza, La Zerrichera, Cabo Cope, Condado de Alhama, Lo Poyo... Pero ahora toca subirse al caballo del contrario ante la fortísima resistencia ciudadana en lo que ha sido este su último mandato.

Es significativo que se haya ido a las antípodas de lo que venía siendo un discurso monocorde frente al progreso de los mensajes de los grupos sociales de vanguardia y una prensa avanzada e independiente de los cenáculos de San Esteban, que se ha demostrado incapaz de vertebrar algún planteamiento minímamente atractivo en toda una década. También a los sindicatos y a la izquierda le roba el pacto por la estabilidad y calidad en el empleo, a otros una comarcalización en la que tampoco cree (no digamos ya en la provincia de Cartagena) y se saca, de nuevo, la necesidad de una onerosa policía autonómica, que no será otra cosa que un brazo armado al servicio exclusivo de la "dictadura del ladrillo", muy quemada con los "saltos" de quienes la denuncian en los medios nacionales e internacionales de comunicación desde hace ya muchos meses. Ninguna alusión al presunto fraude de ley que ha supuesto entregar "de facto" el Tercer Canal de TV a esos dictadores. Valcárcel Sisó carece, y no lo niega, de programa estratégico para la Región y se autocomplace afirmando que nuestra economía marcha de maravilla, aunque tampoco él se lo cree tras los 1.500 millones de euros que la han venido apuntalando desde Bruselas a partir del año 2000.

Y entre col y col, lechuga. Son otros, y no yo con mis miserias, quienes echan abajo la imagen de una Región de Murcia vital en el conjunto de España y en sus exportaciones agrícolas. Todo retórica y cinismo para aparecer, a un año de la cita electoral más comprometida de toda su trayectoria política, bien disfrazado ante un electorado que desconfía de un presidente que le miente al decir que desconoce las relaciones profesionales y negocios inmobiliarios de su hermano mayor en territorio tan uniprovincial como es el nuestro. Celebrar este año la cateta "Gala de la Región", precisamente en Torre Pacheco, cuartel general de "Polaris World", tiene su miga y su morbo, nada exento de provocación a esos que ahora dice que quiere superar en verde y a los que, hace tan solo meses, llamó con sumo desprecio "antimurcianos en acción" porque no aplaudían sus ocurrencias y denunciaban los excesos de sus compromisos inmobiliarios.

sábado, 10 de junio de 2006

Acoso al dinero sucio

La Región de Murcia lleva más de tres años en el punto de mira del Consejo de Europa, con sede en Estrasburgo, y del Grupo de Acción Financiera Internacional, con sede en Paris, por supuestas actividades ilegales privadas con apariencia de legitimidad, tras la sobrevaloración/sobrefacturación de exportaciones, como una de las fórmulas de evitar tributar en España y de poder repatriar luego beneficios brutos, desde un paraíso financiero-fiscal, con la presunta complicidad siempre de una entidad de crédito y ahorro, de la que se es cliente preferente. Esos poderes de los clientes influyen decisiones financieras ante la posibilidad de grandes ganancias ocultas. Y la corrupción en el sector público y privado, genera unas relaciones peligrosas y, potencialmente, criminales.

Como consecuencia de lo anterior, las agencias gubernamentales norteamericanas de seguridad se han activado para perseguir ese delito en nuestro territorio a través de Aduanas, Hacienda y la Policía y, en virtud, del alcance de extraterritorialidad de su más reciente legislación contra el blanqueo de capitales de origen inconfesable. Un verdadero cartel de "cuello blanco" parece ser el que encauza en la Región el torrente de dinero que forma el "negro" proveniente del tráfico de droga, prostitución y juego. Es ya un axioma que, cuando hay corrupción, se trafica con seres humanos y droga. Y que la droga ya puede representar entre nosotros, entre un 5 y un 7 % del PIBR.

Con la necesaria complicidad e implicación, siempre, de una entidad financiera, una eficiente panda de ejecutivos encamina ese caudal de dinero a desvíos, inversiones, sociedades ficticias y cuentas "off shore". Por eso, en cualquier caso, la guerra contra el blanqueo de capitales es siempre de contabilidad y auditoría. Y siguiendo al profesor de Finanzas de la Universidad Internacional de Florida, Joha Zdanowick, los exabruptos en las cifras exportadoras siempre terminan por delatar una fuga de capitales al país de destino de esa, artificialmente, encarecida mercancía. Caymán es un atractivo destino de paso para las fuertes ganancias provenientes de la corrupción y otro dinero sucio. Y, en su tiempo, uno de los mejores clientes de la exportación murciana.

Tras el hundimiento del "Prestige" frente a las costas de Galicia, parte de su narcotráfico se trasladó al litoral murciano y estructuró un crimen organizado de nuevo cuño, aliado con quienes suelen corromper a ejecutivos de las finanzas. Un dato irrebatible es que, el "dinero negro" llegado a nuestra región, se blanquea comprando inmuebles y registrándolos a nombre de sociedades. Por eso la promoción y construcción se han convertido en actividades económicas muy sospechosas entre nosotros, tras el fuerte encarecimiento del suelo para edificar.

martes, 6 de junio de 2006

Quo vadis Cartagena?

La irresponsabilidad y codicia de algunos promotores inmobiliarios de nuevo cuño va a conducir en pocos años, a la Región de Murcia, a una situación tal de inseguridad ciudadana, que será poco menos que imposible que la gente de aquí, y los llegados esta última década de Hispanoamérica y Europa Occidental, no tengan que malvender sus patrimonios y marcharse al Cantábrico. ¿Qué hacen ante esta nueva situación los partidos políticos de cara a las próximas elecciones de 2007?

Algunos tiroteos y ajustes de cuentas, con muertos incluidos, ya ha habido en el sur de Alicante entre mafias rusas. Y eso es lo que se quiere trasladar a la Región de Murcia, incluida Jumilla y el Campo de Cartagena, a un paso de la capital, se diga lo que se diga. Preguntemos a los vecinos de Cabo Roig, que ya saben mucho de esto porque han visto de todo. O a algunos de "Altorreal" con experiencia vivida en secuestro express por parte de paramilitares sin fortuna de países exsatélites de Moscú. O a los servicios de seguridad de "El Corte Inglés" en Alicante-Cartagena- Murcia. También se quiere atraer a indeseables del Reino Unido, a quien Blair está facilitando su instalación entre nosotros al considerarnos la cloaca de la Unión Europea por gallitos en Bruselas.

Un capitalismo mal entendido y una globalización anárquica, sirven también de coartada a financieros sin escrúpulos, con fuerte presencia y negocio de moneda en la zona, para animar a nuevas empresas de chicha y nabo a que hagan sus negocios donde puedan rascar un euro, sin importarles luego las consecuencias de todo tipo para la sociedad murciana y otros residentes extranjeros. Lo importante para ellos es captar pasivo sin preguntar su procedencia. "Non olet", que decía el prestamista medieval valenciano a su hijo. Por eso tenemos aquí poco o ningún futuro con el cliente británico, alemán y nórdico de calidad. Que no nos engañe más "Polaris".

Habrá que tomar nota, cara al futuro, de esa misión comercial inversa organizada por la Cámara de Comercio de Cartagena, para que periodistas y agentes inmobiliarios rusos visiten estos días el litoral de Águilas a Los Alcázares, y luego lo promocionen al regresar a Moscú y San Petesburgo. En principio nada que objetar cuando, además, unos 300 turistas rusos ya residen entre nosotros durante el invierno. Pero cabe pensar que no es esa, por razones obvias, la gran alternativa turística para esta tierra aunque se trate de vender a un tiempo, el doble concepto de una costa barata para rusos en el protocapitalismo, y mansiones por encima de lo 500.000 para los más pudientes, que todos podemos imaginar a qué se dedican, con el señuelo falso de que luego tienen una fuerte revalorización y fácil venta. ¿Se trata de ofrecer, de verdad, inversiones o de facilitar de paso algún blanqueo, señor Rosique, nuevo presidente de la entidad cameral?

No se sabe si el Estado le habrá dicho a la Cámara (ya con el secretario Ramiro Alonso, jubilado) si hay cosas que se deben consultar antes de hacerlas. Pero ofrecer la costa murciana como refugio discreto a las mafias rusas del gas y el petróleo, tal como se pretende y no se esconde, es algo más que temerario porque podemos lograr el triste record de llegar a ser la hucha del dinero procedente de todos los negocios ilícitos de la Europa del Este sin necesidad de pasar por islas Caimán. A ver cómo se explica ahora todo esto a los votantes de una tierra de apáticos susceptibles de embestir cuando se hartan.

Esas son las cosas que no cuenta el presidente Valcárcel, que debe saberlas o, al menos, intuirlas. Ni una patronal cartagenera, COEC, que, presidida por un tal Illán, premia este año la excelencia empresarial de dos empresas promotoras/constructoras de la comarca, muy cuestionada cada una por distinto motivo: "Urdemasa" y "Polaris".

Y las mismas cosas que dañan la imagen de una Región de Murcia en manos de descerebrados políticos, que luego echan en cara al fiscal-jefe la proliferación de tanta delincuencia y demandan más policía, y hasta la creación de un cuerpo autonómico de seguridad. Algunas nuevas fortunas, seguro que tienen truco.

Mentiras oficiales para tontos


En las últimas horas, los impresentables y desfasados murcianos de siempre han aprovechado la buena fe de algunos invitados ilustres, llegados desde Madrid para apuntalar sin saberlo a un presunto delincuente de "cuello blanco" en apuros, seguido de cerca por la Fiscalía más el Ministerio del Interior, y repetir las ya consabidas mentiras oficiales de cada año por estas fechas sobre el buen estado macroeconómico de la Región de Murcia (sigue sin remisión a la cola de España y de Europa en todos los estudios relativos más solventes) y así darle algo de oxígeno a ese cadáver político, que ya aparece como un muerto viviente pintado de verde, y que algunos se empeñan en sacar de la particular UVI de palacio para que todavía firme a su favor lo que otros manejables no se atreverían a firmar en otras comunidades autónomas del mismo signo.

Que nadie se engañe con más ocurrencias demagógicas e inviables de capitalidades suprarregionales o subrregionales, que sólo están en la estrategia de políticos desgastados y desprestigiados por sus propios hechos. Ni Alicante, Albacete y Almería quieren a Murcia como capital de nada, ni los Vélez, Caravaca, Vera, Totana o Huércal-Overa piensan en Lorca como cabeza de ratón pese a las veleidades de un maleducado que desea ser destinado a la consejería de Educación para no volver a su oficio de maestro de escuela cuando lo echen los suyos por venderse, no al mejor postor, sino al primer impostor llegado de lejos o de cerca. Algunos no creen en lo que ahora dicen creer y, en cualquier caso, veremos como no hacen lo que ahora prometen agobiados por la presión creciente de la sociedad civil murciana.

Nuestro particular "green ghost", en la última terminología de "Ecologistas en Acción", está interpretando con más pena que gloria, su último "canto del cisne". Atrapado en su propia podredumbre y preso de quienes le promocionaron y manejaron a placer durante una década por saber de su crónica abulia por inmersión, y de su maltrecha tesorería, amén de su condición moral consiguiente, nos quiere hacer creer a estas alturas que aquí todo funciona perfectamente pese a las "envidias" que se inventa desde la porquería que le llega hasta el cuello. El coro contratado para la ocasión, tampoco ha sido más convincente ni ha aportado un sólo dato serio que corroborase los grandes pronunciamientos voluntaristas y los lugares comunes de la propaganda más tosca. ¡Comienza bien el nuevo teórico al servicio de estos oportunistas de billetera verde, sin más credibilidad que aquella que se pueda comprar por un día con dinero de todos los murcianos, del que no se viene dando cuenta pero se tendra que dar algún día! A remolque y por oportunismo puro se habla ahora de desarrollo sostenible cuando no se ha tenido, ni se tiene, respeto a la virtualmente derogada Ley de Protección Ambiental de la Región de Murcia, aprobada en su día por consenso en la Asamblea Regional.

Con un ridículo ponente, teórico representante de la inversión local, hablando a estas alturas de trasvases y autovías, y de un déficit hídrico técnicamente solucionado, ese modelo económico que se alaba por su supuesto buen funcionamiento, y que "es ejemplo en España y en Europa", se basa en un turismo de alpargata, una agricultura muy en baja por falta de valor añadido, una industria agroalimentaria de muy corto recorrido y que ni siquiera puede pagar a un precio mínimo de referencia la materia prima, unas exportaciones en caída libre, una productividad por los suelos, una siniestralidad laboral disparatada, salarios tercermundistas, precariedad laboral, un 40% de economía sumergida, escasa cualificación de la mano de obra, formación desfasada del recurso humano, ninguna I+D+i y competitividad bajo mínimos por falta, precisamente, de esa innovación. Es curioso que nadie mencionase el mercado internacional de capitales como eufemismo de paraísos fiscales que tanto se frecuentan desde Murcia.

Los representantes de las multinacionales localizadas en nuestra tierra, generadoras de muy poco empleo, y cazadoras de subvenciones públicas ¿qué van a decir si hacen lo que les da la gana desde que comenzó el actual turno político? Y a las que quieren venir ahora a hacer negocio, rápido y fácil, al calor de una legislación regional ambiental más que permisiva y que actúa como una especie de "efecto llamada" para burlar a Kyoto, ¿qué les cuesta decir que todo lo ven con un gran futuro? Más mentiras oficiales convenientes, para tontos al fín y al cabo, legitimadas por una gaceta desprestigiada.

No es de recibo tampoco, oir a un brillante economista del Estado en excedencia, cartagenero que preparó sus oposiciones en la finca lorquina de San Julián y posee casa en "Los Teatinos", decir que aquí existe consenso social sobre todos los disparates que se cometen desde arriba. Eso no es cierto. Ni tampoco se protege el medio ambiente. Ni mejora la productividad por falta de formación. Ni hay, ni se desea de verdad por quienes detentan las palancas de poder real, un crecimiento sostenible. La cohesión social ha disminuido más en diez años que en toda la Restauración de Cánovas del Castillo. La clase media está en vías de extinción aunque emerge una nueva clase delincuente (que no respeta la reglas del mercado, por un capitalismo mal entendido, ni tributa por unas plusvalías que esconde en Caymán con la complicidad intelectual del calvo de la baraja).

Y, por eso, la imagen pública percibida de la Región de Murcia sí es un problema, de mala reputación, porque hoy es desastrosa gracias a las fechorías de quienes ahora echan la culpa a periodistas independientes y dicen querer arreglarla en bien de todos. Lo terrible no es lo que se cuenta en los medios sino lo que está sucediendo aquí, y que nadie haya entrado todavía a la cárcel pese a la aplicación del fiscal-jefe. (Por cierto, que en Lorca tiene una vía de agua cierto fiscal, que se debe taponar, pero en el negociado urbanístico del ayuntamiento de Águilas).

Mientras unos dicen lo que dicen porque se les escapa el negocio "taurino", y de ahí que no quieran oir hablar de moratorias urbanísticas, lo que procede es exigir responsabilidades a este vocero y su secuaces por parte de esos empresarios murcianos, que se deben separar y condenar las prácticas corruptas y las conductas mafiosas de esos otros (generalmente de la promoción y construcción) que, como certeramente ha dicho el profesor Costa Morata, "apuran hasta el delito las posibilidades de abuso que les brindan ayuntamientos y gobierno regional". ¿Por qué no actúa el fiscal de Lorca contra quien debiera hacerlo (a ver si es que no tiene allí trabajo pendiente a manta) en vez de contra quien denuncia públicamente situaciones escandalosas en la comarca del Bajo Guadaletín? Alguien debiera informar al fiscal general del Estado de esa excepción.

lunes, 5 de junio de 2006

Un periodista, ¿profeta o adivino?


Ahora que en 2006 todo está mucho más claro y que la Región de Murcia es conocida en casi todos los confines como "tierra dolaris", cabe rescatar una crónica publicada en febrero de 1996 en el anuario de "El Mundo" (cuyo autor era el fundador de "Murcia Confidencial"), a la sazón dirigido por el prestigioso catedrático de Estructura Económica, Ramón Tamames.

No detectó, como única gran omisión involuntaria, la utilización simultánea de entidades de ahorro autóctonas para evadir opaco dinero murciano a paraísos fiscales y traerlo luego a blanquear mediante el ladrillo. Eso explicaría tanto interés en construir miles de viviendas para extranjeros, en la costa y el interior, que ya no tienen comprador en nuestros tradicionales mercados europeos aunque siempre se puede buscar una salida en las "ejemplares" y recomendables repúblicas del Este.

Para los prebostes, figurones y aprovechados, que dicen ahora en público ver una región distinta a la que hoy refleja una prensa nacional de calidad y unos medios regionales independientes, y ya incontrolables por los "capos" de nuevo cuño, esa crónica adelanta demasiadas cosas sucedidas en los últimos diez años como para negar las evidencias.

Todo estaba premeditado en sus líneas generales y el devenir de los acontecimientos sólo puso los detalles y la aparición de nuevos personajes en escena, como Pedro García Meroño y Trinitario Casanova Abadía, amén de otros menos visibles, a lo hora de buscar quienes hiciesen la conversión de los panes y los peces. Lo que pasa es que ahora la Agencia Tributaria reclama su parte y ya tiene encartado a más de un testaferro. Y por los signos externos tan groseros, que exhibe sin ningún pudor, no tardará en "cazar" a otro muy relevante y relacionado con el extranjero, especiamente Gran Bretaña y Florida.

Cualquiera diría que el autor y periodista murciano Francisco Poveda, tenía, ya entónces, dotes de profeta o adivino porque, a diez años vista, publicó una crónica titulada "La mala suerte de Murcia", toda una premonición, en la que, entre otras cosas, escribía lo siguiente en noviembre de 1995:

"...la frustración hace presa en su sociedad, esperanzada con el vuelco político pendular que dió mayorías al PP.

En medio año de nuevo gobierno regional la alternancia amenaza con naufragar a manos de la oligarquía que fácticamente la soporta y que pretende privatizar gran parte del patrimonio natural común en el litoral, reformando leyes regionales de protección del territorio.

De poco sirvió la petición de obispo de Cartagena, Javier Azagra, de votar a los candidatos más honrados y capaces. Los presuntos corruptos culturales de la "Expo-92" han encontrado en Murcia impunidad y protección en los aledaños del nuevo poder.

El presidente electo, Ramón Luis Valcárcel Siso, condicionado a impulsar una política de desregulación ambiental con el pretexto del desarrollo turístico, ha empezado pronto a incumplir sus expresas promesas electorales. Aupado al cargo con la ayuda de constructores y especuladores urbanísticos de La Unión, Alhama y Mazarrón, su capacidad de maniobra ya es escasa.

Murcia no ha progresado en 1995. Carece de un líder natural auténtico y proyecto común; está a merced de todo tipo de depredadores y con una sociedad plenamente consciente pero incapaz de vertebrarse y dar una respuesta a mediocres osados, que aún campan por sus respetos ante la abdicación de un cuerpo social, abúlico para lo público, después de tres lustros de poder socialista.

La Región todavía carece del más mínimo peso específico o influencia neta cerca de La Moncloa o los poderes fácticos del país, convertida en una autonomía subsidiaria y subsidiada, gobierne quien gobierne en el Palacio de San Esteban, desde donde se administran los 100.000 millones de pesetas del Presupuesto murciano (...) pese a un Valcárcel receloso, consciente de sus limitaciones y que, además, no controla un partido de 25.000 afiliados con los que no contó a la hora de formar gobierno.

(...) el Instituto de Fomento ha estado y sigue al servicio de intereses particulares sin relación con los necesarios proyectos de Murcia que, con un millón de habitantes (la mitad son población activa, incluidos los 108.000 parados), tiene 300.000 en la pobreza, 11.000 familias habitando viviendas infrahumanas, la mayor siniestralidad laboral, los empleadores más intransigentes, sólo un 2% de contratados fijos, y una quinta parte de la población necesitada de una prevista asistencia de salud mental.

La última romería al Santuario de la Vírgen de la Fuensanta, patrona de la Vega del Segura, batió todos los récords históricos: medio millón de asistentes pidiendo protección al Cielo como último recurso".

domingo, 4 de junio de 2006

Un presidente puesto de rodillas


El presidente Valcárcel ha sido puesto de rodillas por la sociedad civil murciana y quedado fuera de juego, cara al futuro, tras la multitudinaria manifestación pública bajo el lema “La Región de Murcia no se vende, gobierne quien gobierne”, en clara advertencia, igualmente, al emergente nuevo PSRM, que lidera el profesor Pedro Saura. Un exministro de Aznar aseguraba hace pocas horas, que el PP tendrá que ir pensando en otro candidato en 2007, a pesar de esa nominación, más formal que real, a la que nuestro todavía presidente se aferra para demostrar que no es un apestado en su partido y que no correrá la misma suerte de Zaplana. (?)

Pese a su impostura de los últimos días, al aparecer disfrazado de “ecologista” por el miedo que tiene a acabar en el banquillo como consecuencia de la operación especulativa que ha protagonizado directamente con escritura pública en la compra-venta del antiguo edificio del Banco Exterior en la Gran Vía murciana, este ex docente sin plaza en un instituto de enseñanza media, ya va listo de papeles, (en varios sentidos debe entenderse). No aguantará el tirón que se le avecina con la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal, actuante en Marbella, ya sobre su lomo para comprobar si sabía que el enorme caudal de dinero vertido sobre la Región, como no podía ser de otra manera, era de presunta procedencia ilícita. Y si así lo aceptó para enmascarar una larga gestión política, desastrosa por incapaz en los últimos diez años. No podrá fácilmente ahora aducir ignorancia cuando públicamente se le ha llamado débil y cobarde.

Su credibilidad entre promotores, constructores, terratenientes y esos peligrosos blanqueadores de dinero negro también está bajo mínimos. Ya no les sirve, ni a ellos ni a la sociedad civil más vanguardista. Fichar a estas alturas a un supuesto experto gallego (parece más teórico que otra cosa, por su edad) en comunicación pública, es reconocer el más completo fracaso de su “alter ego” Ruiz Vivo, padre del ya sepultado “Agua para todos”, y aceptar que la situación es desesperada. No aguantará mucho, este émulo y paisano de Ignacio Ramonet, en San Esteban, tras comprobar lo quebradizo de los mimbres que le entregan. Llega demasiado tarde para intentar convencer al público que este par de trileros no son lo que han querido demostrar desde 1995. El barco ya naufraga en su derrota hacia ninguna parte. La tripulación abandona, y las vías de agua son tantas, que no merece la pena el esfuerzo de achicar que se le pide a persona tan desconocedora de los entresijos y tan distante de las exigencias de una sociedad muy movilizada.

Ya es un clamor, que no se puede acallar ni neutralizar con técnicas de manual importadas por un inexperto profesor, transeúnte de la UCAM, que la sociedad murciana de toda ideología no desea ser desposeída de su patrimonio natural común para que una minoría amoral se enriquezca a toda prisa con negocios fáciles a costa del bienestar general. Nada será igual desde el punto de inflexión que ha supuesto sacar a la calle en Murcia, un sábado por la tarde en pleno mes de junio, a más de 10.000 personas de lo más selecto de la vanguardia ciudadana, democrática, ilustrada y de su tiempo, y no toda roja ni verde. La traducción electoral de esa protesta es, como mínimo, 150.000 votos menos de apoyo a la política antisocial de Valcárcel en favor de las mafias de “cuello blanco”, que con él han campado libre e impunemente por el territorio regional.

Eso ya no lo puede borrar de las hemerotecas pese a los intermediarios manipuladores, a sueldo o mediante prebendas, ya sin papel exclusivo en la comunicación periodística murciana gracias a "Internet". Debe aceptar que aquellos a los que tachó perversamente de “anti murcianos en acción” lo han terminado doblando y sacando del cuadro. Las verdaderas encuestas en poder de Génova 13 ya trituran al PP murciano por su culpa. Nadie confía en él, muerto de miedo ante la reacción ahora de la Unión Europea por su trato legislativo local a la cuestión del suelo protegido desde Bruselas. Ya verán la que se le viene encima.

Por si fuera poco, la sociología de la manifestación contra la especulación del suelo y la corrupción política, casi generalizada en la Región de Murcia, arrojaba cosas tan curiosas para este PP de extrema derecha y antimonárquico en silencio, que hasta los representantes de las familias numerosas asistieron y se solidarizaron con la convocatoria. (Valcárcel se ha reído de esas 42.000 familias murcianas y las ha ninguneado en la cuestión de la vivienda: de 37.750 construidas, sólo 750 son de VPO). Como mínimo, son otros 100.000 votos que no irán al PP si él llega a mayo de 2007 como candidato por no encontrar Rajoy alguien a tiempo, y que acepte administrar el desastre que hoy se aventa.

Por algo, la peor de las consignas coreadas por los representantes de más de 50 organizaciones civiles de todos los puntos de la Región (Alhama, Cieza, Águilas, Yecla, Lorca, Mazarrón, Murcia, Cartagena…) era: “Basta ya de ladrillo, Valcárcel al banquillo”. Elocuente del sentir popular y de las convicciones de la opinión pública regional a estas alturas de un proceso que no se tiene en pié pese al intento, a la desesperada, de un falso giro radical de postura para confundir a las gentes de buena fe. No colará, por muy visto ya, quien no ha tratado con inteligencia nuestro territorio, como medio físico privilegiado e irrepetible. Está instalado en el subconsciente colectivo el lema “la corrupción destruye a la Región” y “donde hay un ladrillo está Sánchez Carrillo”, su compinche, y también socio declarado de su cuestionado hermano mayor.

Otro de los lemas significativos, ”Basta ya de corruPPción”, hace pensar a algunos barones de su partido en Génova 13, y diputados como Luis Gamir, que, a este acelerado ritmo de deterioro y falta absoluta de credibilidad de un cadáver político como Valcárcel, no se le puede mantener por pura humanidad como candidato y urge buscar un recambio que sea su antítesis. Al pasar la manifestación frente a su nuevo piso de 250 m2, en pleno centro de la capital, proporcionado a más que un muy buen precio, parece que por “Hispania”, arreciaron significativos gritos alusivos de “especulación y corrupción” y “ustedes sobran en nuestra tierra”.

La gente quiere ver ya, señor fiscal-jefe, políticos en el banquillo por haber traicionado el mandato de las urnas con convenios urbanísticos fraudulentos; tráfico de influencias y prevaricación; que conculcan gravemente la Constitución y que actúan contra los valores esenciales promovidos por la Unión Europea. La Opinión Pública regional tiene las cosas muy claras y no cederá en sus exigencias frente a quienes han antepuestos intereses particulares por encima del servicio público. (Hasta alemanes, ingleses y franceses, residentes en nuestras comarcas, participaron apoyando que la Región no se entregue a quien la destruye, así como jóvenes muy concienciados de Alicante y Almería).

Y están en el punto de mira de convocantes y asistentes, alcaldes socialistas como los de Lorca, Los Alcázares, Jumilla y La Unión, o del PP como los de Águilas, San Javier, Yecla, Caravaca, Villanueva, Ulea, Cieza, Totana y Torre Pacheco. En el Valle de Ricote es grosera y escandalosa la mezcla de intereses de alcaldes y promotores inmobiliarios, a juicio de la diputada Begoña Retegui. “Esta tierra es nuestra”, gritaban los manifestantes, para que lo oyesen hasta en Marruecos las tramas de avaricia y corrupción, que nos atenazan con la complicidad de una oligarquía de origen franquista.

Entre la actual decepción de las mafias, a las que se ha venido entregando sin resistencia desde el principio, y la condena sin remisión de una burguesía ilustrada que hace de motor de una sociedad murciana avanzada que, para nada, se ve representada en este poder, a Valcárcel sólo le queda el “camino de Damasco” por haber estado al frente de la región peor gestionada de España y, tal vez, de la Unión Europea no ampliada, y como cabeza de un gobierno perverso y falto de calidad en su papel de autor de políticas abominables que hicieron del dinero negro su combustible y del malestar moral la consecuencia de su acción.

Secuestrada la libertad democrática, amenazados de muerte y presionados con represalias, como en Sicilia, periodistas independientes y funcionarios públicos honestos, las tramas mafiosas de toda laya han llegado a detentar el poder político específico a base de sofisticados sobornos y con el objetivo no oculto de convertir el territorio en pura mercancía. De ahí una reacción ciudadana, sin retorno, contra un sector del PP, especulador y corrompido, que ha actuado contra los murcianos y engañado a la población con la complicidad de nuestros dirigentes elegidos en las urnas. La “hermandad del hormigón” versus elites gobernantes o “profetas del ladrillo” se han visto sorprendidos por la enorme marea de resistencia ciudadana a esta especie de tsunami urbanístico que se nos quiere imponer.

Significativa la ausencia de dirigentes sindicalistas de UGT y CC. OO. y de tan escaso PSRM, con las excepciones de José María Marín, Del Campo y la Retegui, cuando la gente, la mayoría de ella jóvenes universitarios, ha dejado claro en voz alta que no soporta más corrupción, al tiempo que arengaba contra el expolio territorial que sufrimos, explicitando que no lo desea en el Mar Menor, el Noroeste, la Azohía, Calnegre y Cabo Cope.

Esa nueva generación, con su estruendo resonando en la boda simultánea de Marrakech, no quiere para esta región un “mundo polaris” y así lo expresó en la parada frente al Ayuntamiento para escenificar que el “no se vende” ya ha vencido al maligno “agua para todos”, que se enseñorea todavía cadavéricamente como el Cid en la playa de Peñíscola, para tratar de engañar después de muerto. Y en la fuerte pitada, también con parada, frente a la sede de esta empresa en la Gran Vía, justo debajo del actual domicilio de Valcárcel (“tanta corrupción te sube la tensión”), para protestar, de paso, contra una TV autonómica entregada al complot del ladrillo. Un complot que comienza por “Nueva Condomina” y termina en La Zerrichera, sin olvidar los proyectos especulativos ilegales sobre el barrio murciano de “La Paz” y el “pelotazo” del parking de San Esteban.

Ni Murcia ni los murcianos tragan una “chorizada” más de Valcárcel y los suyos. Por eso las buenas gentes lo han acabado poniendo de rodillas, y de cara a la pared, para que pase su vergüenza ante toda la sociedad civil por haber gobernado, antes para unos indeseables que para sus votantes.

Más de 15.000 murcianos dicen "NO" a la especulación urbanística y la corrupción

(De Vegamediapress.com)
Más de 15.000 murcianos (600 según explicó un policía local) respondieron a la llamada de la Coordinadora "La Región de Murcia no se vende", en una pacífica y multicolor manifestación que recorrió el centro de la capital de la Región, desde la plaza de Santo Domingo hasta las puertas del palacio de San Esteban. Pancartas alusivas a la especulación y la corrupción urbanística portadas por personas de todos los puntos de la Comunidad Autónoma, desde Los Alcázares hasta el Valle de Ricote, Yecla, Cieza, San Javier, Lorca, Águilas y decenas de municipios, reclamando un desarrollo que respete, cuide y trate con inteligencia el territorio, los paisajes tradicionales, los valores culturales y los recursos naturales. También hubo una pequeña representación andaluza y algunos ciudadanos británicos y alemanes.

Cuando la cabeza de la manifestación iba por la Gran Vía, a la altura de "El Corte Inglés", todavía habían manifestantes en la Glorieta, lo que daba una idea de la capacidad de convocatoria, “a pesar de ser junio y sábado, cuando mucha gente está en el campo o en la playa”, decían desde la organización. Las 50 organizaciones y colectivos de la Coordinadora 'La Región de Murcia no se vende' se dieron cita así en esta manifestación, que estuvo arropada por más de una docena de pancartas en donde se podían leer mensajes como 'Métele mano a la especulación'; 'Con el agua: más gestión y menos corrupción', de Ecologistas en Acción; 'Nuestra naturaleza está en peligro. Stop a la especulación urbanística. El Garruchal no se vende'; 'Totana no se vende'; 'Urbanizaciones: ¿sueño o pesadilla?'; 'Cieza no se vende' y 'La Región de Murcia no se vende, gobierne quien gobierne'.De igual modo, en algunas de las pegatinas que se repartieron en la concentración se lanzaban mensajes contra el PP y el Gobierno regional tales como 'Agua para golfos' y 'Basta ya de corruPPción'. Asimismo, en diversas pancartas se pusieron de relieve algunas de las zonas "afectadas" por el modelo de desarrollo del Gobierno de la Región como la del Puerto del Garruchal 'amenazado', 'amojonamiento' en La Alberca, la 'cañada real' de Torreagüera y 'salvemos' la Rueda de La Ñora, entre otras.

Durante el transcurso de la manifestación, las miles de personas que asistieron aunaron sus voces para denunciar la situación de "Murcia corrupción, destruye la Región", "Tanta corrupción te sube la tensión", al tiempo que cantaron al unísono advirtiendo que "No, no nos moverán porque esta tierra es nuestra".La multitud coreó eslóganes como “Donde estalla un ladrillo, está Sánchez Carrillo”, “Basta de ladrillo, Valcárcel al banquillo”, “Tenemos el bando, nos falta la huerta”, “Alibote, alibote, Valcárcel el que no vote”. Cuando la manifestación pasaba por la plaza de Belluga, donde se encontraba en una terraza el teniente de alcalde y concejal de Urbanismo del ayuntamiento de Murcia, le recriminaron su política urbanística con gritos de “Escucha Berberena, la huerta está de pena”, o “Escucha concejal, no nos robes más”, lo que el edil aguantó con una estoica y forzada sonrisa.

En las puertas del Ayuntamiento capitalino, una gran pancarta con el lema “La Región de Murcia no se vende”, ocultó durante unos minutos el letrero de "Agua para todos" que preside el consistorio murciano. La manifestación también se detuvo en la Gran Vía a las puertas de una oficina de "Polaris" y del edificio donde tiene un piso el presidente Ramón Luis Valcárcel, criticando su participación “en la especulación y la corrupción”.Una orquesta con violín, guitarra, pandereta y vocalista amenizaba la marcha interpretando jotas murcianas con letras improvisadas como 'cuando vayas a Murcia lleva ladrillo que nos falta alimento para los pinos'.

Igualmente, un grupo de jóvenes, subidos en un camión y equipos con diversos instrumentos musicales, dieron un concierto durante el trayecto para animar a los asistentes, algunos de los cuales portaban cajas de difuntos de cartón en señal de duelo por el medio ambiente.En la plaza de San Esteban, música de cuadrillas, sonidos étnicos y rock pusieron punto y final a una gran concentración en donde Julia Martínez, presidenta de Ecologistas en Acción, leyó un manifiesto, suscrito por la más de cincuenta organizaciones y colectivos que se integran en "Murcia no se vende". Martínez dijo que “urge un giro de 180 grados en el modelo de desarrollo que se pretende imponer en nuestro territorio. Se nos vende un crecimiento basado en el ladrillo y que resulta cancerígeno por desmesurado. Está al servicio del enriquecimiento rápido de una minoría y plagado de abundantes operaciones corruptas e irregularidades, como se demuestra con el largo listado de casos que están siendo investigados por la Fiscalía”.

También denunció “el abuso de figuras como los convenios urbanísticos, la escandalosa adjudicación de las licencias de Televisión digital Terrestre al complot del ladrillo y las amenazas y presiones a ciudadanos que manifiesten en voz alta su opinión crítica y a funcionarios que no venden su firma”.

Julia Martínez aseguró que “en Murcia no hay sitio para los especuladores ni para un gobierno regional y unos ayuntamientos que allanan el camino a las excavadoras, destruyendo paisajes, espacios naturales y patrimonios culturales mantenidos durante siglos”. Hizo especial referencia a Puerto Mayor, el Mar Menor, La Cerrichera y el Valle de Ricote.

Lanzó un mensaje al gobierno regional, a Valcárcel y “al demagogo Ruiz Vivo, no vamos a consentir su desprecio por el territorio, por el patrimonio ambiental, cultural y social y por los intereses generales de todos los murcianos”. “Ustedes sobran en esta tierra”, les dijo a los alcaldes “que están vendiendo su municipio y sus gentes al mejor postor por un plato de lentejas”.

La Coordinadora está recogiendo firmas para una Iniciativa Legislativa Popular de protección de los espacios naturales. El próximo 2 de julio se celebrará la Marcha por la Defensa del litoral. Tanto la organización como los manifestantes consultados se mostraron muy satisfechos por el éxito de la convocatoria y dispuestos “a no parar y seguir difundiendo lo que ya es un clamor, que la Región de Murcia no se vende, que es una marea creciente que ha desbancado el demagógico discurso de Agua para todos”.

viernes, 2 de junio de 2006

El reparto del botín

Los resultados político-económicos de inversiones ventajistas de nuevo cuño no son, a veces, como se esperan tras las promesas del mediocre trepador de turno, dispuesto a vender a su padre por un sillón de primera fila. Ya son dos las empresas cartageneras, "Polaris World" e "Hispania", víctimas de esas promesas murcianas a cambio de cebar al protagonista, o a su entorno, con todo tipo de bienes y parabienes, que se han visto sorprendidas a medio camino de forzar la legalidad, no por incumplida menos vigente, creídas de contar con una cobertura política que su esfuerzo económico les costaba y que, a la hora de demostrarlo, se les niega el atajo prometido apelando a unas exigencias, que siempre se dieron por válidas como obstáculo que no debe serlo "estando nosotros aquí y siendo vosotros los afectados". Pase primero por caja, y luego por la Caja.

Tanto Meroño como Casanova han sido un par de pardillos por no saber con quien se la jugaban. En otro plano, igual que Zambudio, de ITT y Televisión Murciana. "Prometer, prometer hasta meter", que dicen en la Huerta, y luego, si te he visto, no me acuerdo. Si hubiesen preguntado antes a Calero, él sí que es un verdadero catedrático en cierta ciencia sobre tarados políticos. Ya no vale decir, porque no es tiempo, que se llevan de Murcia a Almería o Alicante las inversiones previstas. Se ha jugado con la codicia desde la ambición de poder y, de momento, va ganando la segunda lacra. La cosa es que, quien decía estar para jugársela por todos, ahora los deja tirados con créditos multimillonarios y suelo rústico comprado a buen precio pero sin posibilidad de colocar ni un ladrillo. Sucedió antes con "Polaris World" y ahora con "Hispania". Hay gente que presume de tener palabra y que es conocida de años por una retórica ridícula, grotesca y hueca.

Los que financian campañas políticas lo hacen a cambio de una alta rentabilidad por lo arriesgado siempre de esa inversión. No se puede cambiar de postura en 24 horas después de excitar durante meses a los ventajistas, con viajes de ayuda a Londres "in extremis" y apelaciones al "Agua para todos". Está muy bien conseguir un magnífico piso de 250 m2 en la Gran Vía Salzillo un 70% más barato de su valor de tasación pero alguien tendrá que cargar con la diferencia a cambio de fuertes compensaciones en otro orden de cosas. ¿Ahora qué? Si alguien canta, el murciano más conocido hoy se puede sentar en el banquillo por presunto tráfico de influencias. Que casi seguro las ha habido, en este y otros casos, a través del hermanísimo y colegas interpuestos para tomarle el pelo a pachequeros y unionenses. Eso, va a misa. Y el fiscal-jefe tiene pruebas encima de su mesa. Otra cosa es cuando y cómo las utilizará, si llega a hacerlo.

¿Para qué invertir tanto en medios-botafumeiro (100.000 ejemplares diarios de "Crónica del Sureste", según la OJD) si luego eso no se traduce en billetes del BCE por un trato de favor de quienes administran el grueso de la publicidad local desde la táctica del palo y la zanahoria? Podemos hablar de debilidad y de cobardía, pero también de caraduras. Se puede hablar de mentirosos pero también de falta de dignidad tras beneficiarse indirectamente de situaciones sobrevenidas de poder. "Nunca mais" un tipo así, que se ríe de la sociedad civil y de las sociedades mercantiles a las que promete el oro y luego les manda al "moro de Blanca" para que escupa un embuste tras otro. El prometedor está acabado por jugar a aprendíz de brujo pero falta el empujón para que se vaya por mentiroso y porque nada se hace sin que él lo decida.

Paralizar inversiones no productivas, no lo condena nadie. Pero lanzar complejos mediáticos contra un farsante, es una especie de purgatorio que redime y reinserta. No hay que castigar a los ciudadanos de San Javier, Mazarrón, Alhama o Águilas retirando el futuro prometido sino prescindir de los políticos parásitos, que todo lo encarecen e interceptan los retornos en su propio beneficio. Aquí ha subido el peaje en base a renovar temporada. Si quiere usted el "pelotazo" del que hablamos hace tres años, primero vuelva a financiar mis gastos de campaña y no tenga tentaciones de hacerlo también con mi competencia porque crea que ya está más fuerte que yo.

Eso de la inseguridad jurídica para los inversores, los engaños reiterados a un truhán, los actos de cobardía de un mentiroso compulsivo, la imagen negativa y de desconcierto, y la reserva de acciones legales por supuestos perjuicios, está muy bien pero ahora toca actuar y descubrir al felón antes de sentarse a la mesa a pactar buenas prácticas urbanísticas con la sociedad civil, que viene denunciando de meses el incumplimiento legal de la propia autoridad obligada a ello. No es preciso retirar inversiones pero hagánse las cosas bien y prescindamos de intermediarios comisionistas que todo lo encarecen arriesgando lo mínimo, y luego no cumpliendo lo prometido.

Ni Cope, ni Zerrichera, ni Corvera son planteamientos realistas. Hay quien le ha dicho al fiscal-jefe, que a él nunca le gusto el proyecto de La Zerrichera. Pero lo ha afirmado al saber que después del verano habrá en Murcia 50 fiscales dispuestos a meter en la cárcel a quien eche un pulso al Estado. Por eso ha salido corriendo y dejado en el camino a quienes saciaron su hambre. En el reparto del botín, alguien se ha llevado ya la única parte segura. Todavía se está riendo.

jueves, 1 de junio de 2006

Malestar en Yecla

La crisis en el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Yecla, integrado por concejales del PP, tras el largo mandato del maestro nacional, Maeso, es el reflejo de dos situaciones a un tiempo: la falta de un renovado liderazgo local y el malestar enquistado de los yeclanos con una distante ciudad de Murcia (a sólo 35 kilómetros menos que Valencia y 2o más que Alicante, por mejor carretera ambas al ser gran parte autovía) desde la que se sienten, si no olvidados, no muy bien tratados o, al menos, como se creen merecer por su importancia histórica, social, económica, demográfica, geográfica, y estratégica al estar a caballo de cuatro provincias y tres regiones. Además, su relación diaria con la Comunidad Valenciana es más intensa: los jóvenes prefieren estudiar en las universidades de Valencia o Alicante, y los mayores ir de compras y copas los fines de semana a estas mismas ciudades antes que a una ciudad de Murcia mucho más aburrida.

Excepto para la Feria del Mueble y el Centro Tecnológico de la Madera, los políticos de San Esteban no se acuerdan de que Yecla existe. Con la cercana Jumilla las relaciones son también prácticamente inexistentes pese a concentrar Yecla servicios del partido judicial, como juzgados, hospital comarcal, delegación del INFO y de la Cámara de Comercio e Industria de Murcia. La ciudad, todavía con un importante sector agrícola y otro vitivinícola de primer orden al penetrar su Denominación de Origen en municipios manchegos colindantes, mira más que nunca a la vecina y próspera Comunidad Valenciana, de la que tanto necesita aprender su industria lider y más competitiva. El aeropuerto de Yecla es, naturalmente, El Altet y no San Javier, mientras el proyecto de Corvera le es ajeno y mentalmente lejano por no conectar tampoco con sus intereses estructurales. Por algo será que es uno de los pocos municipios murcianos donde no hay desempleo, y se da trabajo industrial y agrícola a alicantinos, amén de a un gran número de inmigrantes hispanoamericanos con papeles en regla y cierta especialización productiva.

La sensación del yeclano medio, pese a más de 25 años de autonomía política regional, es de cierto desarraigo de su provincia administrativa y de falta de identificación con el rumbo de la Región de Murcia porque piensan aportan mucho más de lo que reciben pese a ser un núcleo industrial de primer orden dentro nuestro territorio. Sólamente el sector del Mueble contribuye al PIBR murciano con un mínimo de 250.000 millones de pesetas anuales y ayuda, tanto a paliar el déficit de una balanza exterior, ahora en caída libre, como a equilibrar la tasa de cobertura de las exportaciones/importaciones. La reciente traición de Valcárcel al primer sector productivo local, con el que no consultó, fomentando personalmente la llegada y establecimiento en la ciudad de Murcia de la multinacional sueca del mueble "Ikea", tras viajar a su sede central en Estocolmo, es algo que Yecla y los yeclanos no olvidarán fácilmente y que le harán pagar al PP en los comicios de 2007 si, al menos, no se produce un relevo generacional en el comité local y la candidatura municipal. El partido que incluya los mínimos que pide Yecla en su programa electoral regional, se llevará el mayor número de votos en esta circunscripción.

En un momento de reforma del Estatuto de Autonomía su esperanza en la comarcalización, desde una descentralización de servicios administrativos, es la única que anida en estas gentes del Altiplano, que también se sienten discriminadas en infraestructuras de transporte al tardar la conversión de la N-344 en autovía por la polémica de su entronque por Jumilla para Murcia o desde aquí a Caravaca para Andalucía. Entretanto los casi 100 kilómetros que le separan de su capital, bien por la muy mejorada y más recta ruta comarcal de Fortuna, bien por la más congestionada y sinuosa ruta nacional de Blanca-Molina de Segura, los 90 minutos de viaje en pleno siglo XXI parecen una tomadura de pelo que se traduce en que las mercancías para exportar prefieren salir por el puerto de Valencia, o en su defecto de Alicante, antes que recorrer los 150 kilómetros que le separan del puerto de Cartagena e invertir el doble en tiempo y coste de los portes. Ahora el anhelo de los yeclanos es una autovía con Villena y mejora del eje de comunicación por carretera con el resto de la Comunidad Valenciana y Madrid a través de Almansa. Por algo han dejado de mirar más al sur. Si pudiesen, elegirían ser alicantinos tal como estuvieron a punto de serlo en 1833. Ser murcianos no les está resultando más rentable. (NEM)

El otro entierro de la sardina

El ya exdirector del INFO, Francisco Sardina, ha tenido que precipitar su anuncio de fichaje como segundo ejecutivo de "Polaris World" (parece que no por menos de 600.000 euros al año, más dietas, para igualarse con el salario de un hijo del alto funcionario municipal jubilado, supuestamente Valenzuela Lillo) para así poder justificar mejor su presencia en Marráquex este sábado 3 de junio en la nueva boda del presidente del emporio, Pedro García Meroño, de 38 años, con su actual joven novia marroquí, a celebrar los lujosos fastos en el mejor hotel de la ciudad. Algunos de sus 2.000 empleados en Europa asistirán también a la ceremonia, expresamente seleccionados por su jefe.

De momento se desconocen los nombres de esa larga lista de 180 invitados, la mayoría murcianos, donde también habrá presencias sorprendentes de italianos y cubanos de Miami. La representación de Torre Pacheco no parece que sea la más numerosa pero sí puede serlo la de socios, formales y opacos, de lo más notable de la burguesía murciana con intereses directos en "Polaris". También se esperan sonadas ausencias, por intuición o mera prudencia, en momentos de tanta incertidumbre y polémica en torno a "Polaris", ante las relaciones de privilegio con los poderes regionales descubiertas por la prensa y radio más independientes. (Parece que otro hijo, arquitecto, de Zorita también ha hecho algún que otro proyecto para García Meroño).

Ahora se ha sabido, al hilo de la marcha de Sardina, la supuesta participación del INFO en uno de los créditos sindicados a "Polaris" y la presunta propiedad de una de sus casas por parte de su director general, un hombre de la disciplina absoluta del ex consejero de Industria, Patricio Valverde. Por eso todavía está pendiente de conocer la Asamblea Regional la lista de empresas a las que este político otorgó subvenciones millonarias desde el citado organismo, a partir de una auditoría de gestión pendiente aún de realizar, y ahora también las que repartió y a quienes, su sustituto Sardina, flamante nuevo ejecutivo de la más emblemática empresa murciana del subsector turístico-inmobiliario. Ahí tiene la Fiscalía del TSJ una buena investigación pendiente por si alguna de las actuaciones fuese constitutiva de algunos presuntos delitos. El precedente sentado hoy por las Salas de Lo Penal y Lo Civil del TSJ de la Comunidad Valenciana, desestimando un recurso de Zaplana, es otra victoria de la libertad de expresión ante las pretensiones de ciertos politicos de tratar de evitar la información debida sobre sus actuaciones más dudosas, susceptibles de ser consideradas por el fiscal-jefe al manejarse dinero público.

El novio ha fletado un vuelo "charter" completo para trasladar de Murcia a Marruecos a sus invitados, aparte del susodicho Sardina, parece que también, entre otros relevantes murcianos, el consejero de Presidencia y amigo personal del novio, Fernando de la Cierva; el concejal y promotor inmobiliario, Antonio Sánchez Carrillo, y el prestigioso abogado Carlos Valcárcel Siso.

Táctica de supervivencia

El enfrentamiento de Valcárcel con algunos de sus más recientes financiadores por parar en seco groseras promociones inmobiliarias en zonas protegidas tras el escándalo de Marbella y su relación más que clara con la Región de Murcia, ha provocado ya el inicio de un serio proceso para intentar que, finalmente, no sea el candidato del PP a presidir la Comunidad Autónoma en mayo de 2007 y, simultáneamente, la activación de contactos para la creación de un partido de corte regional, que ejerza de bisagra en la Asamblea Regional y obligue a PP y PSOE, de llegar a ser alguno minoría mayoritaria, a suscribir y continuar una política desarrollista que ha alertado a Génova 13 porque puede acabar con sus expectativas electorales, tal como en nuestra vecina Comunidad Valenciana como consecuencia de una política urbanística depredadora (condenada reiteradamente por el Parlamento Europeo), y donde Zaplana, su principal artífice, ya está por la opción de crear un partido regionalista financiado por el ladrillo tras quedar neutralizado en su actual formación por el escándalo de "Terra Mítica".

En el caso de la Región de Murcia, el clan cartagenero de Trillo y las huestes de su paisano Zaplana están forzando ahora tácticamente la provincia de Cartagena para disminuir en el futuro la fuerza política de Murcia y Valcárcel, y hacerse a medio plazo con el control de la Comunidad Autónoma, aprovechando el primero su influencia residual en Génova 13, y el relevo generacional que se avecina aunque se diese la remota posibilidad de que Rajoy lograse imponerse a Zapatero en 2008. No ha sentado bien entre algunos de los supuestos "delfines" la decisión de Valcárcel de optar a un cuarto mandato cuando había más que reiterado no pasar del segundo. Ante la tomadura de pelo, los adversarios internos se han más que triplicado y van a tratar de impedirlo para, además, tratar de evitar que el PP caiga en el fracaso del éxito.

El primer afectado por las rebajas urbanísticas de Valcárcel, a través de Mercader, ha sido precisamente el cartagenero e inversor Grupo Hispania, una punta de lanza del cartagenerismo más radical, que no extremista, socio mayoritario (65%), además, del grupo mediático "El Faro", presidido por Trinitario Casanova Abadía, un curioso personaje en manos de Trillo y Andrés Ayala. No es casualidad esta primera "vendetta" porque el presidente ya lo percibe como adverso y potencialmente financiador de aventuras político-urbanísticas que no comparte. Se ha dado cuenta, igualmente, de la traición de Bascuñana (miembro del Opus Dei, como Trillo) y de la temeraria ambición de Marqués, movido por otras necesidades menos prosaicas. San Esteban es un ahora un palacio lleno de intrigas y con un titular medio arrinconado pero todavía sus hilos en manos de la CROEM, donde ya se huele a jubilaciones y retiros, y Caja Murcia, donde progresa la silenciosa ofensiva de los hombres de Navarro-Valls para administrar la cercana sucesión y herencia de la entidad, en favor también de miembros de un Opus Dei cada vez peor visto en la curia vaticana de Benedicto XVI.

Ese proyecto de nuevo partido regionalista, auspiciado, básicamente, por promotores inmobiliarios, ve sus primeras posibilidades en municipios hoy sojuzgados por el ladrillo, como Cartagena, Lorca, San Javier, Torre Pacheco, Águilas, Mazarrón, Los Alcázares y La Unión. Y en Patricio Valverde su "caballo blanco" para liderarlo. (¿Por qué un hombre suyo, tan gris y sin currículo, como el tal Sardina, ha dejado, no tan sorpresivamente como pueda parecer, la dirección del INFO para desembarcar como número dos de la cuestionada, opaca y emblemática "Polaris World", en pleno declive de su actividad real?). No será el último que abandone a un Valcárcel ya nominado por Génova 13. El gobierno autónomo llegará hecho jirones a mayo de 2007 y con un PP falto de financiación para afrontar la campaña electoral ante este renuncio.

A Medina Precioso sólo le frena ya no haber encontrado una alternativa profesional en Andalucía, adonde viaja todas las semanas en coche oficial pagado por los murcianos; Cerdá volverá, pese a estar deshauciado para la política, a ser públicamente muy crítico con un presidente que ya no le escucha por lunático; Ruiz Abellán es un cero a la izquierda por incapaz para todo; de las chicas ninguna cuenta. Ruiz Vivo no tiene tampoco dónde ir, excepto a "La Opinión" de Zamora . Y el velezano Cierva prefiere "dormir la siesta" fuera de casa antes que volver a Cartagena y a su rutina en la Muralla del Mar: pasar las mañanas leyendo la prensa esperando improbables órdenes del mando y sin nada mejor que hacer como jurídico de la Armada. El gobierno autónomo es hoy un barco a la deriva y a punto de naufragar. Funciona a salto de mata; no hay proyecto de región ni programa de actuación. De calendario es mejor no hablar. Murcia sólo tiene una especie de comisión gestora de lo ordinario.

Otra estrategia del ladrillo parece ser trocear la Región de Murcia, a modo de reinos de taifas, en tres provincias. La costa, a dividir (San Pedro y San Javier para Murcia). Y Lorca como cabecera de la tercera. Lo que pasa es que el cacique en que se ha convertido el acaudalado ex maestro nacional que es Miguel Navarro, ¿terrateniente en Sudáfrica, señor Eusebio Abellán? ya ha recibido la negativa de Águilas, Totana, Alhama y Aledo para formar parte de esa nueva entidad, tras sondearlas mediante intermediarios. Tomás Fuertes se muestra, de momento, leal a Valcárcel y parece que lo va a seguir financiando de cara a 2007. No le gusta a este líder empresarial tanto fraccionamiento del territorio aunque sintonice bien con Trillo y Bascuñana, tanto como con Valverde, de siempre muy vencido hacia Cartagena y a sus más cariñosas gentes. Marqués dirigirá la voladura controlada de "Hefame", la primera empresa murciana hasta 2004, para que le estalle, o no, a Valcárcel poco antes, o después, de las próximas elecciones, según se porten con él, turolense e hijo de general franquista, nacido en Valladolid y todavía en la órbita de Tomás Fuertes.

El PP y el PSRM no están en la reforma del Estatuto de Autonomía por abrir un debate en torno a más provincias en territorio tan pequeño. La cuestión no gusta en La Moncloa y el consenso alcanzado pudiera ser en torno a una mayor descentralización administrativa a favor de los ayuntamientos, y con el objetivo final de una comarcalización que estructure una región uniprovincial. La negativa de algunos municipios a formar parte de nuevas provincias en el seno de la Región de Murcia dificulta un proceso muy complejo ya de entrada. Cartagena va a tensionar el debate con dictámenes de expertos y Lorca, con su caudillo, a tratar de subirse al carro mediante pactos con unos y otros. Hasta es posible que Yecla trate de conjurar su secular aislamiento dentro de nuestro territorio al catalizar un general sentimiento de abandono de la capital regional.

Pero la principal consigna interna de Rajoy en Comunidad Valenciana y Murcia es no más corrupción urbanística tras saber lo de Orihuela y Benidorm con "Terra Mítica". La Fiscalía del TSJ valenciano no tardará en sentar en el banquillo a unos cuantos políticos del PP, igual que pasará muy pronto también en Murcia. Valcárcel necesita, y ya lo está haciendo, alejarse del foco de atención de López Bernal para creer e intentar demostrar a la gente que la cosa no va con él. El desplome de la intención de voto al PP en ambas regiones ha aconsejado echar el freno, cueste lo que cueste a quien le cueste (los promotores inmobiliarios ya echan cuentas de las previsibles pérdidas con unos mercados extranjeros también desplomados en cuanto a demada en nuestra costa de segundas residencias), pero en Murcia esa caída es aún más acusada. Por eso el consejero Mercader lo único que hace es obedecer a Valcárcel mientras el alcalde de Águilas, Juan Ramirez, ya se ve perdedor en las próximas elecciones tras haber prometido tanto en vano al pueblo desde su supina ignorancia política. El manipulador ha sido aquí manejado.

En Valencia el presidente Camps, tras ser nominado por Rajoy, ha cesado a su consejero de Territorio y artífice de la aplicación de leyes urbanísticas condenadas por la Unión Europea. El nuevo "conseller", González Pons, ya ha anunciado también el parón de actuaciones legalmente dudosas o socialmente cuestionadas y/o contestadas, por orden directa del presidente/candidato en plena negación de Zaplana por sus más cercanos seguidores. El PSPV quiere su procesamiento por los presuntos nuevos delitos de blanqueo de capitales, estafa, malversación de fondos públicos y societario. A ese final le teme el presidente Valcárcel, y por eso se queda dentro, aún sacrificando los interes y compromisos contraidos de quienes le auparon al poder.

martes, 30 de mayo de 2006

Los especialistas

Partiendo de la base que las encuestas encargadas por los partidos políticos suelen ser muy favorables, que para eso las pagan, y para eso las difunden, la encuesta presentada días atrás por el Partido Popular de Murcia contiene ciertas singularidades que la hacen más que sospechosa. De entrada, es más bien una campaña publicitaria que un testimonio de datos estadísticos fiables. Conocíamos a empresas como Demoscopia, Sigma 2, Eco Consulting, ahora Ipsos, en el mundo de los estudios de mercado, no siempre fiable en sus vaticinios. Pero, ¿Qué es Emurtel? ¿O quiénes son Emurtel? ¿Una prestigiosa empresa de estadísticas y consultas? Pues va a ser que no. www.emurtel.com es una empresa de soluciones informáticas, suministros software y hardware, redes, mantenimiento eléctrico, mantenimiento informático, y que tiene intención de realizar algunos estudios de mercado, aunque no sea esta la base de la empresa sino la informática y la domótica.


También llama la atención que en la intro de su web corporativa, se indique claramente que la empresa está financiada por la Consejería de Economía, Industria e Innovación, y ubicada en el Polígono Industrial Oeste de Alcantarilla. ¿?. Y otro dato relevante. Es muy posible que, y sin que lo diga esta encuesta, el Partido Popular esté muy por delante del PSOE en intención de voto en Murcia. Pero...¿Alguien se cree que Moltó sea el segundo político más valorado, por encima de Saura, cuando la mayoría de los murcianos no tiene el gusto de conocer a tan "popular" personaje?. Sin desmerecer que Moltó es un político que ha demostrado una trayectoria honesta y coherente. Este es un craso error en los resultados presentados por el Partido Popular, que hacen sospechar, con fundadas razones, que la encuesta refleja lo que los líderes de la organización conservadora querían oir. Por no decir que tal vez...solo tal vez...no se haya preguntado a nadie. Porque la encuesta no ha sido desglosada y explicada para conocimiento general...Esa es otra cuestión.

Fuertes tensiones en la CROEM

Las fuertes tensiones confirmadas en el seno de la CROEM pueden terminar en la dimisión a medio plazo de su presidente, Miguel de Toro, y afectar a las previsiones sucesorias en su secretaría general. La vampirización de la patronal murciana de la mano del sector de la Construcción desde la salida de Tomás Zamora de la presidencia, ha hecho reaccionar a otros sectores de fuerte implantación, caso del Metal liderado "de facto" por Ginés Huertas, y provocar la peor crisis conocida en sus veintitantos años de historia. Tal es la situación, que la CROEM ha tenido que dar marcha atrás en su ciego apoyo público en la Región de Murcia a la especulación y promoción inmobiliaria sin condiciones, y en su participación institucional en diseñar en comandita las sucesivas campañas de agitación contra el legítimo Gobierno de la Nación con la coartada del agua del Tajo para la agricultura murciana. Todo obra de Clemente García, Pedro Lencina, Francisco del Amor y Miguel del Toro, con el necesario apoyo ideológico, económico y estrategia compartida de Valcárcel, Fuentes Zorita y Carlos Egea. Y el mediático, a cargo de la decana y centenaria gaceta local.

Su seguidismo durante meses de la política dislocada del gabinete Valcárcel y su implicación voluntaria en el diseño de la estrategia de San Esteban en múltiples ocasiones, y mucho más desde mayo de 2004 tras el ascenso de Zapatero a La Moncloa, parece están aconsejando prescindir por jubilación de la figura del franquista Clemente García, su secretario general perpetuo, por su presunto perjuicio a la organización en tiempos de cambio e innovación. Ya ni siquera parece aconsejable que le sustituya, como no sea de forma interina, su "delfín" y abogado cincuentón José Rosique, hoy vicesecretario general, sino más bien una figura con otro perfil, como puede ser el caso de José Miguel Borrachero, actual secretario en la patronal murciana del Mueble y la Madera. El pasado de Rosique como secretario de Formación puede suponer, tal vez, un riesgo añadido si se investigasen a fondo por Bruselas las declaradas actividades financiadas con fondos europeos, que luego administraba el tesorero de la patronal, y a la sazón, director territorial de "El Corte Inglés", José Dasí, amén de discreto miembro supernumerario del "Opus Dei".

Un estudio reciente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios sobre el horizonte "Murcia 2010", que basa todo el futuro de la Región en el desarrollo del ladrillo y la hostelería, realizado por una filial de la ACS de Florentino Pérez, y apoyado por la Comunidad Autónoma a través de un alto funcionario como Juan José Bertrán, ha provocado ya la condena conjunta y unánime de la CROEM, UGT y CC.OO., al mostrarse mejor por una estrategia que intente pivotar el futuro inmediato sobre la productividad y la competitividad, una vez constatado que nuestra balanza exterior es deficitaria mes tras mes. La postura renovada de la CROEM es oponerse frontalmente a más convenios urbanísticos en los municipios murcianos por más que hace unos meses, en un debate en la UMU sobre bases económicas de futuro para la Región de Murcia, el catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, Emilio Ontiveros, se mostrase públicamente en radical desacuerdo con las tesis expuestas por el director general de "Caja Murcia" y profesor de escuela universitaria, Egea Krauel, en el sentido de que la única salida para la Región era profundizar en la vivienda turística.

Precisamente por profundizar en ese axioma, el cuestionado promotor de Torre Pacheco y expresidente de "Polaris World" (¿con tres amagos ya de infarto de miocardio a sus espaldas pese a sus sólo 38 años?), Pedro García Meroño, ha recibido una medalla de la Cámara de Comercio de Murcia (controlada por Clemente García a través de su presidente, Pedro García-Balibrea) como premio de consolación y desagravio a su condena social tras echarle un pulso a la democracia murciana en el caso de su nonata promoción de 30.000 viviendas turísticas, más conocida como "Condado de Alhama". El citado promotor, que acaba de ser públicamente humilde y reconocer que se equivocó al mantener esa postura frente a los representantes legítimos de alhameños y murcianos, ya ha sido abandonado por quienes hasta hace pocas semanas le pedían colocase a parientes y amigos en una "Polaris" parece que herida de muerte en los mercados exteriores.

Pues bien, a esa cena con entrega de premio a García Meroño, no asistieron ni Tomás Fuertes, ni Carlos Egea, ni Clemente García, ni Sánchez Carrillo, ni el influyente abogado Carlos Valcárcel, aunque sí su hermano y presidente de la Comunidad Autónoma, quien se fotografió fugazmente con el galadonado. Pocos son los que se mantienen fieles a un hombre hecho de la nada y, cada vez, más quienes lo niegan en momentos más que bajos para su incipiente emporio. García Meroño ha dejado de ser un héroe para los hoy muy asustados por unas fiscalías inflexibles y no se quieren residentes en Sangonera. Ahí está el parón "sine die" a La Cerrichera y la cara de póker que se le ha puesto a Trinitario Casanova Abadía. Ahora todos dicen, con cinismo extremo, que siempre estuvieron en contra de pelotazos urbanísticos a costa del desarrollo sostenible. Vamos, que todos eran ecologistas en la intimidad por miedo a enfurecer a Cerdá, Marqués y Ruíz Vivo.