viernes, 21 de octubre de 2016

Muere el creativo publicitario murciano Pepe Garrido, ex director general de la agencia 'Mipex' y de 'Edimedia' / F.P.

MURCIA.- De manera un tanto repentina, tras sufrir un derrame cerebral anoche en su casa de Santo Ángel, hoy ha fallecido el creativo publicitario murciano, José Garrido Lozano, a sus recién cumplidos 73 años, según fuentes de la familia quienes han revelado también la donación de sus órganos al banco de trasplantes del hospital 'Vírgen de la Arrixaca", donde ha muerto a mediodía, y de que el sepelio tendrá lugar en la tarde de mañana sábado, a las 16 horas, desde el tanatorio 'Arco Iris'-Servisa, en la carretera de Santa Catalina, donde quedó instalada la capilla ardiente, para luego proceder a la incineración de sus restos.

Fundador y director general de la desaparecida agencia 'Mipex' y promotor junto a otros del periódico 'La Economía de la Región de Murcia', dos hitos autóctonos de la comunicación de masas, actualmente estaba jubilado aunque nada alejado de la concepción de nuevos proyectos en el campo de su especialidad pese a ser un autodidácta y un hombre de ideas más que brillantes a partir de la observación, la lectura, la investigación y el debate en su calidad de librepensador.

Con la Escolanía de la catedral de Murcia, bajo la dirección del padre Azorín, inició Garrido en los años 50 su periplo vital, del que guardaba gratos recuerdos como su viaje de niño a Italia para cantar delante del mismísimo papa Pío XII en el Vaticano. Luego vendría su etapa como guitarrista en Los Diablos Rojos y Los Jolister, su afición a la fotografía y al cine como complemento a su devoción publicitaria, excitada en su momento por Jaime Rivero, uno de sus grandes amigos en Madrid.


Al mismo tiempo trabajaría largos años en el departamento de publicidad del desaparecido diario 'Línea', donde también desarrollaba las labores de crítica semanal de música moderna, lo que posibilitó sus contactos en todas las casas discográficas y la relación con cantantes del momento, hasta llegar a mantener una estrecha amistad personal con su 'compadre' Miguel Ríos y la murciana Bárbara Rey.

Haciendo la 'mili' como policía militar en la base aérea de San Javier se produjo el accidente aéreo sobre el mar de varios B-52 norteamericanos en la costa de Palomares (Almería) con bombas atómicas en su interior. Al conocerse la grave noticia en su cuartel de Santiago de la Ribera, le pudo más su instinto periodístico que sus deberes con la Patria y por teléfono le sopló la noticia a 'Línea' a través del subdirector y su pariente, Diego Martínez Peñalver. Al ser Garrido el principal y único sospechoso de la filtración, fue llamado de inmediato por el mando para que confesara su debilidad. Lo demás se puede imaginar.

A continuación cofundó con su compañero en el periódico, el humorista gráfico Baldomero Ferrer 'Baldo', la agencia 'Ekipo', desde donde ya pasó junto a Miguel Martín a fundar 'Mipex', de corte más madrileño que catalán y con el mejor equipo creativo y ejecutivo de cuentas como nunca ha existido en Murcia, con el sociólogo Mauro Fernández de Castro como su mano derecha y Charo como su más eficiente, discreta, leal y entregada secretaria hasta el último momento de actividad personal hace un sexenio, incluida la etapa de la sucesora de 'Mipex', la tercera agencia publicitaria de Garrido, llamada 'Contraparada', dedicada al suministro a medios diarios de toda España de material de promoción y marketing, como las grandes colecciones por entregas, para 'Prensa Ibérica', 'Unidad Editorial' y 'Vocento', entre otras grandes editoras españolas, portuguesas y francesas.

Una de sus ideas más conocidas del gran público murciano son las vallas instaladas a finales del siglo XX en las entradas viarias de nuestras 45 poblaciones con un significativo motivo de cada localidad, ilustradas a nivel boceto como un collage por el dibujante Alfredo y patrocinadas por la extinta Caja de Ahorros del Mediterráneo. Así como los más que útiles 'Cuadernos de Comunicación' editados directamente por 'Mipex' y dirigidos a los profesionales de todo el sector tras ser concebidos pacientemente en su antigua casa de 'Los Teatinos'.

Su última obra fué otro hito: el periodico mensual especializado 'La Economía de la Región de Murcia', la publicación impresa menos dependiente de cuantas hayan existido jamás en nuestra larga pero a la vez pequeña historia local, hasta llegar a su jubilación estando al frente de la empresa 'Edimedia', también cofundada - como 'Contraparada'-  junto con el ex director comercial de 'La Verdad', el economista Valentín López Escribano, para editar exclusivamente dicha publicación especializada e inédita por su moderna estructura de contenidos y atrevido tratamiento periodístico de la información.

La desaparición de su nonagenario padre hace poco más de un año y de su mejor amigo de toda la vida, el funcionario José Manuel Clemente hace ya más de dos, sumado a unas proporciones de nostalgia muy por encima de lo tolerable, parecen ser los ingredientes que han servido de detonante para el inesperado y un tanto prematuro final de Garrido, según coinciden algunos de sus allegados, tras resistirse a la adaptación profesional a una nueva época digital que no supo o no quiso valorar desde su merecido y ganado pedestal ya en el pasado siglo.

En la carpeta de 'pendiente' queda ese viaje a Cuba que Garrido iba a realizar en las próximas semanas con su hijo Jaime en busca de las raíces familiares por parte de su rama materna y que explicarían, de algún modo,  la creatividad desbordante que siempre le caracterizó junto a la más que desprendida generosidad, rozando la prodigalidad, con quienes le rodeaban, hasta hacerlo morir millonario de afecto, amor y cariño no siempre percibido por él en tanta cantidad y calidad.

Las grandes familias de 'Línea', 'Mipex', 'Contraparada' y 'Edimedia' estaban hoy de verdadero luto enmedio de la consternación, junto a su primera esposa Nieves; Carmen Latorre, su segunda esposa y madre de sus hijos Sandra, José Manuel y Jaime; sus cinco nietos Maya, Clara, Leonardo, Alejandro y Laia; sus hermanos Mari Carmen, Andrés y Fuensanta; sus hermanos políticos Rosendo, Jose y Fuensanta; sus sobrinos Ismael, Nuria, Andrés, Fuensanta, David y Pablo; y su anciana madre Carmen.

No menos inconsolables estaban sus amigas del alma Ángeles y Olga, y como si fuese su hija, la huérfana y más jóven Sonia, muy vinculada desde niña al creativo desaparecido y su última gran confidente enmedio de una gran soledad al final de su vida y sin ver cumplido su sueño de residir todo el año en Altea o en Vera.