domingo, 28 de junio de 2026

Actúan sobre 450 hectáreas de monte en Cehegín, Ricote y Bullas contra las plagas y el decaimiento forestal

 MURCIA.- El Gobierno regional, a través de la Consejería de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, está ejecutando actuaciones de emergencia en montes de Cehegín, Ricote y Bullas con el objetivo de contener los daños provocados por procesos de decaimiento forestal y por la presencia de plagas asociadas al debilitamiento de las masas arboladas.

El proyecto se desarrolla sobre una superficie superior a las 450 hectáreas y cuenta con un presupuesto total de 1.191.999 euros, financiado con fondos Next Generation.

Las intervenciones se distribuyen entre montes gestionados por la Comunidad Autónoma, donde se actuará sobre 351,63 hectáreas, y montes municipales del término de Cehegín, que suman otras 100 hectáreas. 

Estas actuaciones se enmarcan en la estrategia regional para reforzar la adaptación de los montes mediterráneos a episodios de sequía prolongada, pérdida de vigor forestal y proliferación de agentes nocivos.

Este tipo de fenómenos incrementa la vulnerabilidad de las masas forestales, favorece la expansión de insectos perforadores y otros organismos perjudiciales y puede elevar el riesgo de incendios forestales si no se interviene de forma planificada.

Las zonas incluidas en el proyecto abarcan distintos montes de utilidad pública y espacios forestales de referencia en los municipios afectados, entre ellos Coto Real, Sierra Burete y Solana de Romero, en Cehegín; El Castellar, en Bullas; y Sierra Ricote, en el término municipal de Ricote.

Los trabajos se centran en la identificación, gestión y retirada del arbolado afectado por plagas, decaimiento fisiológico o situaciones de riesgo biológico derivadas del debilitamiento de los pinares.

 Entre las actuaciones previstas figuran el marcaje de los ejemplares dañados, la corta selectiva, el descortezado, la trituración y el tratamiento sobre el terreno de los restos vegetales.

El proyecto incluye igualmente labores de selvicultura preventiva y mejora de accesos forestales, así como actuaciones específicas en márgenes de caminos, pistas y zonas de uso público.

 En estos puntos se procederá a la retirada de arbolado peligroso o en mal estado, con el fin de reducir posibles riesgos para infraestructuras, usuarios y equipos de intervención.

La planificación incorpora técnicas de bioseguridad forestal orientadas a limitar la propagación de insectos perforadores y otros agentes nocivos. 

Para ello, se aplicarán tratamientos específicos sobre la madera afectada y se actuará sobre los restos vegetales de forma que se reduzca la posibilidad de dispersión de plagas.

Además, las actuaciones incorporan herramientas de seguimiento y evaluación adaptativa, con apoyo en teledetección, análisis de series temporales e indicadores sanitarios. 

Este sistema permitirá priorizar las zonas de intervención, ajustar los trabajos a la evolución real del monte y mejorar la toma de decisiones durante la ejecución del proyecto.

 La Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática ha coordinado la ejecución de esta iniciativa.

El proyecto contempla también medidas de protección ambiental y seguimiento de posibles afecciones sobre espacios integrados en la Red Natura 2000, con criterios de minimización de impactos y restauración ambiental durante todas las fases de los trabajos.

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