
MURCIA
-El pasado año fue muy positivo para la economía regional y las previsiones para 2007 también son optimistas.
-Fue un buen año, con una tasa de crecimiento francamente importante, liderando el incremento en toda España. Para 2007 no prevemos que haya desaceleración, y va a ser similar a 2006, si no viene alguien y lo fastidia.
-¿Por sectores si se notan cambios?
-La construcción sigue siendo una importante locomotora, el sector servicios es el más dinámico y de mayor futuro, en el caso del turismo, está creciendo con fuerza, pero representa un porcentaje menor del potencial que debe tener esta Comunidad.
-Hablemos de frenos. ¿El déficit hídrico es el fundamental?
-Hemos tocado la bicha. La agricultura sigue con los factores limitantes de años anteriores y lo mismo sucede con otros sectores. Además se añade la incertidumbre suscitada con el trasvase del Tajo y los intentos de blindajes en los Estatutos de Autonomía.
-La CROEM está impulsado retomar el Pacto del Agua...
-Los empresarios no podemos entender la situación que se ha generado en torno al tema del agua. Es necesaria una reflexión colectiva para ver las perspectivas que nos aguardan a corto y medio plazo si no somos capaces de ofrecer una imagen de unidad. No podemos entender que en otras comunidades autónomas se alcancen acuerdos para negarnos el agua que les sobra y aquí mantengamos la división en torno a un tema tan vital para nuestro desarrollo futuro. Tenemos que recuperar la unidad política porque nos jugamos el futuro de la Región, de nuestras empresas y de nuestras familias.
-¿La crispación política que se vive en la Región es otro de los frenos?
-La crispación no beneficia absolutamente a nadie. Nosotros lo único que decimos es que esto no tiene que ser un circo. Esta situación que se está generando perjudica directamente al sector emprendedor porque se genera desconfianza, incertidumbre e inseguridad, que son los peores enemigos de la iniciativa empresarial. Sólo pedimos que haya un respeto absoluto a la legalidad y un comportamiento ético por parte de todos.
-¿La corrupción parece la palabra de moda?
-Sí, pero en Marbella la Corporación ha dado con sus huesos en la cárcel por ser unos frescos. Aquí se denuncia, pero no se demuestra nada. Déjese al poder judicial que actúe en consecuencia, pero que nos invadan todos los días con tonterías, que ni nos van ni nos vienen. A los murcianos nos interesan otros temas como las infraestructuras, la sanidad, la educación, el déficit hídrico.
-¿Estamos exportando mala imagen?
-Todas estas barbaridades y tonterías que se están diciendo y la resonancia que tienen en el exterior no nos beneficia en nada. Es perversa para los intereses empresariales, como decir que se está regando con aguas fecales o que hay que limitar los desarrollos urbanísticos por falta de agua. No nos pueden limitar nuestro crecimiento. Esta imagen no es real, es injusta, falsa y parece que malintencionadamente se pretende ‘marbellizar’ Murcia, cuando Murcia no es así sino todo lo contrario. Y estas cosas tenemos que decirlas alto y claro fuera de la Región de Murcia, fundamentalmente en Madrid, documentando que la injusticia es inmensa y tremenda porque no es fiel a la imagen de esta Región que se está dando.
-¿De cara a las próximas elecciones tendrán sus preferencias?
-La CROEM no se presenta. Al margen de que cada empresario tenga su corazón, nosotros como organización somos totalmente independientes, valoramos las cosas buenas que hacen los partidos políticos y criticamos las cosas negativas. Nosotros sólo exigimos estabilidad y seguridad para realizar nuestros proyectos empresariales, para crear puestos de trabajos de calidad y para que la economía regional siga creciendo. Esperemos y deseamos que una vez celebradas las elecciones se sosiegue el patio político por el bien de todos.
-¿Se le acusa de cierta connivencia con el Gobierno Regional?
-Maldades siempre hay. Seguro que cuando criticaba al ministro Cascos por la chapuza del ferrocarril, habría ciertos sectores que me tildarían de rojillo.




