La
coalición está preparando a las religiones del mundo para la
revelación, según Ismael Pérez. Durante décadas, la
cuestión de si estamos solos en el universo ha quedado relegada al
ámbito de la ciencia ficción y de las teorías marginales. Sin
embargo, ahora nos encontramos al borde de la mayor revelación en la
historia de la Humanidad: la divulgación formal de inteligencias de
otros mundos.
No se trata simplemente de un acontecimiento
científico o político; es un acontecimiento espiritual. Actualmente
se está llevando a cabo una iniciativa silenciosa e integral para
preparar a las principales religiones del mundo para un cambio de
paradigma que alterará fundamentalmente nuestra comprensión de la
Creación, de la conciencia y de la naturaleza misma de la realidad.
Aunque el público en general desconoce este
hecho, Ismael Pérez describe un esfuerzo de coordinación
masivo liderado por la coalición, un grupo de líderes planetarios
que trabaja bajo la dirección de la coalición de mundos que es un
colectivo de civilizaciones avanzadas.
La misión es clara: asegurar que estén
preparadas para el evento las instituciones religiosas del Mundo.
Esta sesión informativa no se limita a Occidente; se están
preparando para una verdad que trasciende el dogma líderes del
cristianismo, el judaísmo, el islam, el hinduismo y el budismo.
El
objetivo es impedir el caos mundial y proporcionar un marco para
comprender que nuestros dioses, ángeles y mensajeros podrían haber
formado parte de una familia cósmica mucho mayor.
Esta revelación no es nueva realmente. En
realidad, se trata de la recuperación de un conocimiento perdido.
Antiguas escrituras en todos los rincones del planeta han codificado
durante mucho tiempo interacciones con seres de dimensiones
superiores.
En términos modernos, comenzamos a
reconocerlos como seres de otros mundos que han coexistido con la Humanidad durante eones a través de múltiples planos de la
realidad. La transición que estamos viviendo marca el fin de la era
del engaño y la oscuridad y el comienzo de una era definida por la
transparencia y la síntesis científico-espiritual.
Quizás la conclusión más urgente sea la
existencia de un plazo límite. La coalición de mundos ha instado a
las autoridades terrestres a preparar a la población para la
divulgación completa de la información. El ultimátum es simple: si
los gobiernos y las instituciones religiosas no toman la iniciativa
de informar al público, la coalición podría recurrir al contacto
directo e innegable.
La revelación de una comunidad cósmica más
amplia representa un desafío significativo para la autoridad
eclesiástica tradicional, dado el papel histórico del Vaticano
como custodio de la información espiritual y su posición dentro de
la estructura de poder mundial.
El cambio hacia la revelación no se trata sólo
de ver naves en el cielo; se trata de lo que sucede en el corazón y
la mente humanos. Surgirá una nueva espiritualidad cósmica a medida
que se desmoronan los viejos paradigmas de "nosotros contra
ellos" o "Creador
contra criatura".
Esto implica la activación del potencial
humano latente. Mediante prácticas como la meditación o la
exploración de estados alterados de conciencia, la gente comienza a
acceder a la misma realidad multidimensional habitada por estas
civilizaciones avanzadas.
Estamos dejando atrás la mera observación
pasiva de lo divino para reconocer nuestro lugar como participantes
conscientes de un extenso cosmos habitado.
Ha terminado la era del aislamiento, según
Ismael Pérez. Se invita a la Humanidad a unirse a una
comunidad de vida más amplia. Aunque el desmontaje de los viejos
dogmas puede resultar incómodo para algunos, allana el camino para
un despertar colectivo que reconcilia la ciencia con la
espiritualidad y la tierra con las estrellas.
A medida que nos
acercamos a este evento de revelación sin precedentes, el llamado a
la acción es a mantenernos abiertos, con los pies en la tierra y
preparados para redefinir lo que significa ser humano.
https://www.youtube.com/watch?v=CNA1manvnNI
MANIPULACIÓN
Ismael Pérez dice que el genetista Enki
manipuló el ADN de nuestros primeros antepasados durante la era
atlante, mezclando linajes humanos con genética animal. Este
mestizaje cósmico dio origen a criaturas mitológicas y a una
conciencia humana diluida: una desviación fundamental de nuestro
plan espiritual original. Enlil, por otro lado, se retrata
como la fuerza opuesta.
Esta intervención genética primordial sentó
las bases de gran parte de la dualidad y de la confusión que
experimentamos hoy en día. Antes de esta manipulación genética, la
Tierra albergaba maravillas como los continentes perdidos de Mu
y Lemuria.
No sólo se trataba de civilizaciones avanzadas; se
las describe como paraísos muy evolucionados donde reinaba la
tecnología de la conciencia, superando con creces cualquier
tecnología física que conozcamos hoy en día.
Sin embargo, su decadencia fue una tragedia
cósmica. Se infiltraron en estas sociedades pacíficas fuerzas
externas y draconianas, que utilizaban tecnología avanzada de Marte.
El resultado catastrófico fue la implosión de una segunda Luna, lo
que provocó la destrucción de Lemuria.
Pero la historia no termina ahí. Se dice que
se refugiaron en el interior de la Tierra los supervivientes de
Lemuria, formando civilizaciones muy evolucionadas. Se prevé
que se produzca un contacto con la superficie en algún momento, lo
que supondrá un cambio profundo en nuestra comprensión de los
reinos ocultos.
INTERVENCIÓN DIVINA
La historia cósmica no es sólo de decadencia;
también es de intervención divina y despertar. El diálogo aborda a
los seres angélicos no como entidades distantes, sino como aspectos
arquetípicos del ADN y la conciencia humanas, destacando la
interconexión de todas las dimensiones y un alma cósmica unificada.
Un elemento central de la transición actual de
la Tierra es el concepto de las 144.000 almas superiores: seres
ascendidos que están encarnando ahora. Se les describe como la
fuerza que actúa en primera línea, los verdaderos salvadores de la Humanidad y del Universo.
Su misión es fusionar la dualidad y la
polaridad en unidad, fomentando el crecimiento espiritual a través
del dominio personal y el amor incondicional. Podrías ser uno de
ellos si sientes una profunda vocación de ayudar a la Humanidad o un
intenso impulso de superación personal.
Esta evolución personal se refleja a escala
galáctica. Nos enteramos de una coalición de civilizaciones humanas
luminosas, en su constante oposición al oscuro imperio de Orión.
No se trata sólo de una batalla; se plantea como un juego cósmico
de dualidad diseñado para fomentar el crecimiento espiritual
mediante la unión de espíritu y materia, y la reconciliación de
luz y la sombra en todos los seres.
El mensaje es claro: nuestro presente es
nuestro poder. Mientras la Humanidad atraviesa un intenso periodo de
despertar espiritual y mutación genética, nuestras decisiones
individuales importan más que nunca.
Mantenernos conscientes,
presentes y comprometidos con el desarrollo espiritual no es sólo un
camino personal; es la clave para manifestar la transformación
individual y colectiva.
https://www.youtube.com/watch?v=8NtctS3tlK4
CURIOSO