MURCIA.- La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) ha celebrado el
taller temático dedicado a la sostenibilidad del regadío en la
demarcación, en el marco del proceso participativo del Esquema
Provisional de Temas Importantes (EpTI) correspondiente al ciclo de
planificación hidrológica 2028-2033.
La sesión, dirigida por el jefe de la Oficina de Planificación
Hidrológica, Jesús García, se enmarca dentro del calendario de
encuentros técnicos impulsado por el organismo de cuenca para
profundizar en los principales retos del uso del agua en la agricultura,
uno de los sectores clave en la demarcación del Segura.
Durante el taller se han analizado los principales temas relacionados
con la sostenibilidad del regadío, entre ellos la explotación de las
aguas subterráneas, la contaminación difusa por nitratos, la situación
del trasvase Tajo-Segura, el control de los usos del agua, el impacto
socioeconómico de las medidas y el papel de la desalación como recurso
estructural.
En relación con las aguas subterráneas, se ha puesto de manifiesto la
elevada dependencia histórica del regadío respecto a estos recursos,
así como su situación actual, con un porcentaje significativo de masas
en mal estado cuantitativo y/o químico y en riesgo de no alcanzar los
objetivos ambientales.
Esta situación exige avanzar en medidas de
control de extracciones, ordenación de acuíferos y aportes
complementarios de recursos, especialmente a través de la desalación.
Asimismo, se ha destacado la problemática de la contaminación difusa
de origen agrario, que afecta tanto a aguas superficiales como
subterráneas y presenta especial incidencia en zonas como el Campo de
Cartagena o el Valle del Guadalentín.
Para su reducción, se plantean
actuaciones orientadas a mejorar las prácticas agrarias, reforzar la
regulación en zonas vulnerables y ampliar los sistemas de control y
seguimiento.
En cuanto al regadío vinculado al trasvase Tajo-Segura, el análisis
ha evidenciado una situación de infradotación estructural y falta de
garantía de recursos, que repercute en la actividad económica y el
empleo en amplias zonas de la demarcación.
Ante este escenario, se
plantea reforzar los recursos disponibles mediante la desalación, nuevas
infraestructuras de distribución y una política tarifaria que permita
la viabilidad del sistema.
Se ha reconocido la necesidad de un periodo de transición hasta que
las infraestructuras en ampliación y/o proyecto estén ultimadas.
El taller también ha abordado la necesidad de mejorar el control de
los usos del agua, mediante sistemas de telemedida, teledetección y
mayor trazabilidad, con el objetivo de garantizar un conocimiento
preciso de las extracciones y su impacto sobre las masas de agua,
contribuyendo así a reducir la sobreexplotación y asegurar el
cumplimiento de los objetivos ambientales.
Por otro lado, se ha analizado el impacto socioeconómico de las
medidas previstas, destacando la fuerte dependencia de la economía de la
cuenca del agua y la necesidad de garantizar una transición equilibrada
que compatibilice la mejora ambiental con el mantenimiento de la
actividad agraria, el empleo y la cohesión territorial.
Por último, se ha puesto de relieve el papel creciente de la
desalación como recurso estratégico para la cuenca, si bien persisten
desafíos relacionados con su coste, su distribución territorial y su
integración en el sistema hidráulico.
En este sentido, se plantean
actuaciones para ampliar la capacidad existente, mejorar las
interconexiones y favorecer su viabilidad económica.
Con este taller, la Confederación Hidrográfica del Segura continúa
avanzando en el proceso de participación pública del EpTI, con el
objetivo de recabar aportaciones y construir un Plan Hidrológico
2028-2033 que permita garantizar la sostenibilidad del regadío y el
equilibrio entre los distintos usos del agua en la demarcación.