MURCIA.- Los trabajos de recuperación del yacimiento arqueológico de San Esteban
han arrancado este lunes con la I fase de las obras, que tiene una
duración de 12 meses y está centrada en las excavaciones y estudios
técnicos que permitirán documentar los restos y preparar el espacio para
la futura recuperación del histórico jardín de San Esteban, a través de
una plaza flotante sobre los restos que se acometerá durante la segunda
fase.
El objetivo es proteger y poner en valor uno de los
conjuntos arqueológicos andalusíes más importantes documentados en
Europa, que conserva los restos de un barrio andalusí de los siglos XII y
XIII perteneciente al arrabal de la Arrixaca, una de las principales
zonas de expansión urbana de la Murcia medieval.
Así lo han
anunciado el presidente de la Comunidad, Fernando López Miras, y el
alcalde de Murcia, José Ballesta, quienes han destacado la importancia
de este proyecto, una promesa que el propio edil capitalino arrancó del
presidente murciano cuando se la presentó en su despacho, según ha
confesado el propio Ballesta.
Los trabajos se dividen en dos
fases. La I fase consiste en la excavación de 59 sondeos arqueológicos
para documentar los restos existentes, así como excavaciones vinculadas a
la futura cimentación de la cubierta que permitirá recuperar la
plaza-jardín sobre el yacimiento, según ha explicado el director de
estos trabajos y arqueológico Clemente Sánchez, que ha celebrado que se
haya llegado a este primer punto de inicio tras 17 años de andadura.
En una segunda fase se ejecutarán esos sondeos y contempla la
recuperación del jardín, que será una tarea "compleja" porque "además de
tener que conservar muy bien lo que hay debajo, hay que crear caminos
de acceso para que entre maquinaria" para construir esos cimientos que
sostengan la plaza.
En concreto, incluirá la ejecución de la
cubierta mediante la construcción de los pilares que permitirán proteger
el yacimiento, así como una intervención integral de conservación sobre
el conjunto arqueológico. Igualmente, se llevará a cabo la integración
urbana definitiva del espacio, con la creación de la plaza-jardín sobre
el yacimiento y la puesta en marcha de un centro de visitantes.
El Plan de Intervención Arqueológica que ahora se pone en marcha
constituye la fase previa necesaria para poder ejecutar el proyecto
arquitectónico Ha-Ha, que permitirá compatibilizar la protección del
yacimiento con la recuperación del jardín histórico como espacio
público, integrando la riqueza patrimonial del enclave en la vida
cotidiana de la ciudad.
Las excavaciones se desarrollarán en
tres zonas del yacimiento: en el sector sur se ejecutarán 22
prospecciones; en el sector oeste se realizarán 20; y en el sector
central se llevarán a cabo 17 intervenciones. Cada sondeo tendrá unas
dimensiones aproximadas de 2,56 metros por 2,56 metros y una profundidad
estimada de 2,1 metros.
La intervención tiene una duración
prevista de 12 meses, de los que diez estarán dedicados a los trabajos
arqueológicos de campo y dos a la elaboración de la memoria final. El
presupuesto de licitación asciende a 1.266.109 euros y el proyecto está
promovido por el Ayuntamiento de Murcia con la participación de la
Comunidad, contando con la autorización de la Dirección General de
Patrimonio Cultural.
Los restos que se encuentren se
almacenarán y "dentro de cuatro, cinco o seis años se volverán a traer
para ser colocados en su ubicación original", ha afirmado Sánchez.
El lugar donde se ubicarán estos restos aún está por concretar, ya
que el local "tiene que reunir unas condiciones óptimas para la
conservación, ni humedades, ni un tránsito continuo y que no le dé el
sol, ni aire acondicionado, es decir, que tenga unas condiciones óptimas
para los dos o tres años que puede", ha comentado.
Estos
trabajos previos han permitido sacar a la luz que las estructuras más
cercanas al Palacio de San Esteban "son construcciones de mucha mayor
calidad y el resto del yacimiento son muros de tapial de tierra o
construcciones de diferentes tipos; en algunos casos hay ladrillos que
son irrecuperables porque están arenizados, ya que son 17 años con el
yacimiento expuesto".
No obstante, el arqueológico director
del proyecto ha confesado que esperaba que "estuviese con muros de
tierra, ya que ha habido veces que esta excavación se ha inundado por
completo y están mejor conservados de lo que se podía esperar y más
reconocible".
Por su parte, el alcalde ha celebrado que se
hayan puesto en marcha unas obras "largamente esperadas" y que "están ya
diseñadas para que esta I fase, que será la excavación arqueológica del
yacimiento, se continúe sin interrupción con la II fase, el jardín que
irá sobre la excavación arqueológica para disfrute de todos los
murcianos".
Ballesta ha expresado su agradecimiento a López
Miras porque su proyecto sea una realidad "en poco tiempo" y también a
la vicealcaldesa Rebeca Pérez, que "ha puesto toda su tenacidad y
valentía en que esto sea una realidad".
El presidente Fernando
López Miras ha recordado que en esta primera fase, de inicio de las
excavaciones, tanto Comunidad como Ayuntamiento han aportado 600.000
euros y cuando concluya se iniciará la segunda, con una aportación
conjunta de sendas administraciones de 8 millones de euros.
Ha
destacado que el avance del proyecto es "fruto de la colaboración entre
administraciones", y el objetivo es "la puesta en valor del yacimiento
de San Esteban y devolverle a la ciudad un espacio de ocio, con ese
jardín flotante sobre los restos".
El Plan de Intervención Arqueológica que ahora se pone en marcha
constituye la fase previa necesaria para poder ejecutar el proyecto
arquitectónico Ha-Ha, que permitirá compatibilizar la protección del
yacimiento con la recuperación del jardín histórico como espacio
público.
Antes del inicio de las excavaciones se llevan a cabo
diferentes actuaciones preparatorias destinadas a organizar los
trabajos y garantizar la protección del yacimiento.
Entre ellas, la
instalación de casetas y dependencias técnicas para el equipo de
trabajo, la retirada de vegetación y las capas de protección que cubren
los restos arqueológicos, así como el replanteo topográfico de los
puntos exactos donde se realizarán los sondeos y la organización de
accesos internos.
La intervención contará con un equipo
interdisciplinar formado por más de 20 profesionales especializados en
patrimonio histórico, entre los que se encuentran arqueólogos,
arqueobiólogos, antropólogos físicos, especialistas en restauración,
arquitectos y técnicos de obra.
La dirección arqueológica
corresponde a Clemente López, con más de 20 años de experiencia, y la
dirección de restauración está a cargo de Francisco Ángel Álvarez,
también con una trayectoria en intervenciones sobre patrimonio
arqueológico.
Las excavaciones realizadas en este enclave han
permitido documentar una trama urbana prácticamente completa, con
calles, viviendas organizadas en torno a patios interiores, sistemas de
evacuación de aguas y diferentes espacios comunitarios, lo que ofrece
una imagen muy precisa de cómo era la vida cotidiana en la ciudad hace
más de 900 años.
En la actualidad, el conjunto arqueológico
cuenta con más de 10.400 m2 excavados. La propuesta plantea la creación
de dos niveles urbanos diferenciados: un nivel superior ajardinado
destinado al uso público y un nivel inferior donde se conservarán,
investigarán y podrán visitarse los restos arqueológicos.
Entre ambos niveles se generará una hendidura perimetral -el denominado
'ha-ha'- que permitirá delimitar y proteger el yacimiento sin
interrumpir la continuidad visual del espacio urbano. Este sistema
facilitará la entrada de luz natural y ventilación al área arqueológica.
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