martes, 31 de marzo de 2026

Mons. Lorca pide a los sacerdotes renunciar a lo que les separe de la voluntad de Dios

MURCIA.- El repique de las campanas de la Catedral anunciaba esta mañana la celebración de la Misa Crismal, en la que el presbiterio diocesano renueva sus promesas sacerdotales, y el obispo consagra el Santo Crisma y bendice los óleos con los que se ungirá a catecúmenos y enfermos.

Como cada año, la procesión de entrada se iniciaba en el patio del Palacio Episcopal y el obispo de la Diócesis de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes, presidía la celebración, acompañado por el Cabildo Catedralicio, los vicarios episcopales y gran número de sacerdotes. 

El obispo ha querido que sus primeras palabras hablaran de paz: «Paz es la palabra que más deseo en este momento para todos los pueblos de la tierra, la paz que quiere nuestro Señor Jesucristo».

Como es tradición, la homilía ha estado dirigida especialmente a los sacerdotes a los que el obispo ha animado a dar gracias a Dios por la vocación recibida y a renunciar a lo que les separe de la voluntad de Dios: «Hermanos sacerdotes, tenemos por delante mucha tarea, una tarea de servicio que dé sentido al sí que le hemos dado al Señor y eso supone aceptar el sacrificio de la renuncia, sí, renuncia a todo lo que nos estorbe para cumplir la voluntad de Dios. ¿Estamos dispuestos a ello?». 

Al terminar la homilía, los presbíteros, junto al obispo, han renovado sus promesas sacerdotales. Después, durante la plegaria eucarística, Mons. Lorca Planes ha bendecido el óleo de los enfermos y al finalizar la oración de después de la comunión ha bendecido el óleo de los catecúmenos y ha consagrado el Santo Crisma, derramando aromas sobre el aceite.

 Con este Crisma serán ungidos los bautizados, confirmados y los ordenados para el ministerio sacerdotal; y también se consagrarán con él los altares y las iglesias.

El obispo de Cartagena ha pedido a los fieles presentes en la celebración, y a quienes han podido seguirla a través de 13 y Popular Televisión, que recen por los sacerdotes, especialmente por los enfermos y ancianos, y por los cuatro que han fallecido este curso, además de Mons. Francisco Gil Hellín. 

También ha tenido un recuerdo especial para los seis presbíteros que se ordenaron el pasado año y participaban hoy por primera vez en esta Misa Crismal.  

No hay comentarios: