MURCIA.- El Observatorio para la Convivencia Escolar de la Región de Murcia ha
detectado, a partir de los datos transmitidos por los centros
educativos, un nuevo descenso en el número de expedientes abiertos por
acoso escolar y en los que finalizan con evidencias de acosos, según
informaron fuentes de la Comunidad en una nota de prensa.
Según los datos expuestos este lunes en el Pleno del Observatorio, en el
curso 2023-2024 se abrieron 640 protocolos por posible acoso, de los
que 54 concluyeron con evidencias de acoso, lo que supone un 8,43 por
ciento, cifra que desciende más de un punto en relación con el curso
anterior, que se abrieron 645 protocolos de acoso, de los que 64 (9,9
por ciento) finalizaron con evidencias de acoso.
El consejero
de Educación y Formación Profesional, Víctor Marín, que ha presidido el
Pleno, ha explicado que "estos datos evidencian que muchas situaciones
se resuelven sin evidencias de acoso gracias a la detección temprana, a
la proactividad de los centros educativos a la hora de detectar posibles
situaciones que afecten al clima de convivencia y a la respuesta
inmediata que ofrecen".
Por etapa educativa, el mayor número
de protocolos por acoso se abrió en Educación Secundaria Obligatoria
(369 protocolos abiertos, de los que 34 concluyeron con evidencias de
acoso); seguido de Educación Primaria (225 protocolos abiertos, de los
que 17 concluyeron con evidencias de acoso), Bachillerato (22 protocolos
abiertos, de los que 2 concluyeron con evidencias de acoso), Formación
Profesional (14 protocolos abiertos, de los que uno concluyó con
evidencias de acoso) y Educación Infantil (10 protocolos abiertos,
ninguno con evidencias de acoso).
Unicef define acoso escolar o
'bullying' como la conducta de persecución física y/o psicológica que
realiza un estudiante contra otro de forma negativa, continua e
intencionada. Hay diferentes tipos de acoso como agresiones físicas o
verbales, exclusión social, acoso sexual y derivaciones de ellas, como
extorsión, robos, difamación, creación de rumores, así como ciberacoso.
Según el informe del Observatorio, el tipo de acoso detectado es
principalmente verbal y físico, y en menor medida acoso a través de
redes sociales.
Según los
datos que maneja el Observatorio, en el curso 2023-2024 la valoración
que realizaron los centros educativos sobre el clima de convivencia
escolar fue "muy positiva", con una puntuación media de 4,10 sobre 5, un
dato que se mantiene estable respecto a cursos anteriores.
El
Gobierno regional ha reforzado en los últimos cursos las medidas para
detectar, prevenir y actuar ante cualquier indicio de acoso y cuenta con
programas como ConviveTEAM, SupéraTE, el Plan de Transición entre
Etapas, el Plan Regional para la Mejora de la Convivencia, el Plan de
Bienestar Emocional, planes de convivencia en centros educativos,
Referen-T, Inclu-Yo, Educando en Justicia, El Fiscal Contigo, el
programa ICUE en centros del entorno de Cartagena, el concurso Frases
Mayúsculas, que fomentan valores de respeto, cooperación y empatía entre
iguales, programa de educación responsable y programa de salud
emocional y éxito académico; junto a los equipos de Orientación y
Atención a la Diversidad, las unidades de acompañamiento personal y
familiar, los coordinadores de bienestar de los centros, inspectores
educativos y Observatorio para la Convivencia Escolar, entre otros
muchos recursos.
Respecto a los planes de convivencia de los
centros, la valoración es "positiva" sobre la consecución de los
objetivos propuestos, relativos a la integración del alumnado y
prevención de casos de acoso y de conductas sobre delitos de odio.
El informe del Observatorio para la Convivencia Escolar también
recoge que el curso 2023-2024 el Centro de Profesores y Recursos de la
Región de Murcia (CPR) ofertó 81 actividades de formación para docentes
relacionadas con la convivencia escolar, 19 actividades más que el curso
anterior, con 1.474 horas formativas --31 por ciento más de horas de
formación que el curso anterior-- y la participación de 2.760 docentes,
24,66 por ciento más que en el curso anterior.
El Observatorio
para la Convivencia Escolar es un órgano colegiado que sirve de
instrumento a la comunidad educativa y a la sociedad para conocer,
analizar y evaluar la convivencia en los centros.
Su finalidad
es contribuir a mejorar el desarrollo de la actividad escolar en los
centros mediante la evaluación y el diagnóstico de la convivencia,
análisis de conflictos y propuesta de medidas de prevención de
violencia.
El clima de convivencia en los centros educativos
de la Región durante el curso 2023-2024 se ha diagnosticado a partir de
los datos obtenidos del Servicio de Ordenación Académica, Observatorio
para la Convivencia Escolar, Servicio de Innovación y Formación del
Profesorado, Servicio de Atención a la Diversidad, Servicio de Programas
Educativos, Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, aplicación
Plumier XXI y datos de la Dirección General de Mujer y Prevención de la
Violencia de Género.
murciaconfidencial@gmail.com / "La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio" (Cicerón) "Toda verdad pasa por tres fases: primero, es ridiculizada. Segundo, se le oponen violentamente. Y tercero, es aceptada como auto-evidente." (Schopenhauer) * Newsletter de opinión e influencia, sin ánimo de lucro ni subvencionado con dinero público o privado, fundado en enero de 1984 por Francisco Poveda, periodista profesional licenciado en la Universidad Complutense desde 1976.
lunes, 22 de diciembre de 2025
Desciende el número de expedientes con evidencias de acoso escolar en la Región de Murcia
domingo, 21 de mayo de 2023
Se repite el acoso en el IES "Ingeniero De la Cierva", en Patiño, donde ya se suicidó una niña de 13 años en 2017
MURCIA.- Se ha vuelto a saber ahora de acoso en el IES Ingeniero De la Cierva, en Patiño, de donde procedía la niña de 13 años que se suicidó en 2017 en otro IES de la capital. El tema se ha sabido ahora por boca de los afectados, en este caso profesores, al acudir a un prestigioso bufete de abogados de Murcia, que ya estudia con la documentación aportada las acciones legales a emprender contra los responsables últimos de una situación que parece enquistada en este centro educativo dependiente directamente de la Consejería de Educación de la Comunidad Autónoma de Murcia.
En el mismo instituto del que procedía esa niña que, por acoso de sus compañeros, se tuvo que trasladar al IES Licenciado Francisco Cascales. En el IES Ingeniero de la Cierva se produjeron previamente dos denuncias de profesores, iniciándose sendos Protocolos de Acoso contra varios miembros, en el que estaba incluido el actual director del IES.
"Se ven obligados a iniciar dos Protocolos de Acoso, no sólo ocultando documentación al respecto sino con nula imparcialidad por parte de los funcionarios que los instruyen, para proteger a los agresores todo lo archivan. Por las distintas denuncias presentadas, articulan los medios para incoarme dos expediente de disciplina, que el juzgado en sendas ocasiones tumba, condenando en costas", dice uno de los profesores afectados cuya identidad nos consta.
Al actual director (que gestionó lo del acoso a Lucía seis meses antes de su suicidio), como a varios de los profesores del Dpto. de Electricidad Electrónica, por esas dos denuncias presentadas por dos profesores ante la propia Consejería de Educación como a Inspección de Trabajo, se les inician dos Protocolos de Acoso (en las mismas fechas del suicidio), en contra de la voluntad de los distintos funcionarios de alto rango de la Consejería de Educación, "quienes todo lo quieren tapar", se dice en la documentación aportada al bufete.
En presencia del actual director cuando era jefe de Estudios, también del Jefe del Dpto, el Coordinador de Prevención de Riesgos Laborales del IES y demás compañeros, en las distintas reuniones semanales del Dpto, no sólo era amenazado uno de estos profesores en aquellas fechas por varios de los antiguos profesores (uno de ellos fue miembro del tribunal en el que el hoy director aprueba las oposiciones, quedando en una de las últimas posiciones).
Sistemáticamente se negaban, una y otra vez, a recoger sus manifestaciones para que constaran en acta las distintas amenazas de las que era víctima.
"Tengo grabadas en audio y vídeos la mayoría de las reuniones del Dpto, y se puede comprobar. También un vídeo con el antiguo director, al que le denuncio todo y lo tapaba por las circunstancias. No sólo por los cargos ostentados como directivo, sino también por la amistad con distintos funcionarios de alto rango de la Consejería de Educación, y haber prestado servicio en la misma durante años. A través de los canales oficiales de comunicación, les hacían llegar denuncias falsas en mi contra, de las que ni me enteraba", se añade.
"Sabían dónde ir y qué hilos mover, produciéndose distintas injerencias en mi contra. Si a ello le sumamos lo sucedido con la niña Lucía en el instituto y lo del compañero que vino a sustituirme, los funcionarios estaban más por la labor de taparlo todo, pues le podía afectar directamente a más de uno. Ya que tuvieron conocimiento en su momento y no actuaron al respecto. Les fue más fácil proteger a los agresores y criminalizar a las víctimas", prosigue.
"La ciudadanía de Murcia tienen que saber, siempre según el profesor denunciante, que en el mismo instituto en el que se acosa a la niña Lucía de 13 años por sus compañeros, los de la Consejería tienen que iniciar dos Protocolos de Acoso contra el director y varios cargos más. Teniendo información al respecto con mucha antelación, para actuar, que no lo hicieron. Quizás, si hubiesen actuado a tiempo, se hubiese evitado el suicidio de Lucía. Insisto: les fue más fácil criminalizar a las víctimas y proteger a los agresores, que eran amigos y directivos", agrega.
El primer Protocolo de Acoso iniciado por el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la Consejería de Educación lo inician por indicación expresa de Inspección de Trabajo previa denuncia presentada por el profesor que vino a sustituir a otro a los pocos meses de iniciarse el curso. Denuncia el acoso al que estaba sometido por parte del actual director y del Jefe del Dpto.
Ya en julio de 2016 dicho servicio tuvo conocimiento del acoso al que estaba sometido otro profesor, pues les presentó tanto los escritos como los distintos vídeos, aprobando de urgencia el cambio de instituto para septiembre. Este otro profesor no tuvo noticias del inicio del Protocolo de Acoso al compañero que vino a sustituirlo, hasta que se lo archivaron, por la reunión mantenida en las vacaciones del verano de 2017.
Por esa fecha, ya habían iniciado el otro Protocolo de Acoso denunciado en julio de 2016, el segundo, iniciado un año después de ser denunciado y dos, desde que se produjeron distintas injerencias en la Consejería de Educación para distorsionar una denuncia sobre falsa acusación. Todo se centró en que había un conflicto en el Dpto., ampliamente conocido por Inspección Educativa, siendo el profesor denunciante el responsable de todo.
El segundo Protocolo de Acoso es iniciado un año más tarde de haber presentado la denuncia ante el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales. Tras comprobar las pruebas fehacientes aportadas a la denuncia, cambian de instituto al denunciante (previa solicitud y de urgencia), mientras según ellos lo van a investigar.
Por esas fechas, julio de 2016, la niña Lucía todavía estaba viva. Después de denunciar la situación, pasaban no sólo los días, sino las semanas, los meses y nada de la denuncia. "Parece que todos se habían olvidado de mi situación. Ante la dejadez de la administración, teniendo ya conocimiento del suicidio de la niña Lucía y junto a mi representante sindical (quien los conocía bien) mantuve una reunión con el Subdirector General de la Dirección de Recursos Humanos a mediados de mayo 2017 (años más tarde, compruebo que hay una clara connivencia sindicato-administración, siendo engañado como un chino). Le hago saber que voy a denunciar ante los medios de comunicación todo lo presentado ante la Consejería de Educación", revela.
“Por esas fechas y por la prensa, sólo tenía conocimiento del suicidio de Lucía, desconociendo el inicio del Primer Protocolo de Acoso al profesor que vino a sustituirme, casi por los mismos cargos que el mío”.
"Ante mis manifestaciones, le obligo a decir al Subdirector General de Recursos Humanos que va a iniciar un Protocolo de Acoso contra los denunciados. Que si se ven indicios, lo denunciaba ante la Fiscalía para que actuase el juzgado. Pero como les obligué a iniciar un Protocolo de Acoso que no querían, no lo hacen a mediados de mayo de 2016, que es cuando me dicen que lo van a iniciar, según la reunión mantenida, sino hasta mediados de julio (dos meses más tarde), porque ya se había iniciado el primer Protocolo de Acoso al profesor que vino a sustituirme.
Para no dejar constancia o indicios de ello, teniendo que ser reflejado como antecedentes en mi protocolo, no lo inician hasta días más tarde de haber archivado el protocolo del compañero. Todo fue una encerrona en mi contra. Utilizan todas sus experiencias como los medios legales a su alcance para intentar inhabilitarme a toda costa y como sea".
"Siendo mí denuncia de acoso la primera, fui el segundo Protocolo de Acoso iniciado casi contra los mismos. Días antes de iniciarlo no sólo se reúnen con los denunciados (Director, Jefe del Dpto., y demás), sino con antelación, encargan a los Servicios Jurídicos de la Consejería que les realicen una interpretación de las normas que regula el Protocolo de Acoso publicado en el BORM para mi caso. Para el compañero (primer protocolo), la utilizan tal cual".
"Los del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, pretenden por las distintas pruebas que he aportado, y que son fehacientes, es inhabilitarme a toda costa. Para ello, se inventan que tengo que realizarme una prueba médica en la Mutua donde tienen contratado todos los servicios médicos de los funcionarios de dicha Consejería. Con la excusa de saber el alcance del posible daño que se me ha originado y así poder ayudarme. Dicha prueba “para ayudarme” según ellos, la tengo que realizar un año más tarde de la denuncia presentada y dos desde que tuvieron conocimiento de que habían problemas", prosigue.
El Servicio de Prevención de Riesgos Laborales está para actuar de oficio al segundo siguiente de tener conocimiento de cualquier problema al respecto. No actuaron para nada en este caso.
"En la reunión de inicio del Protocolo, me lo indican por escrito y tengo que firmarlo. Si me niego a ello, se reflejaría en mi contra en el informe que ellos tienen que realizar. Dicha situación, se denuncia ante Inspección de Trabajo. Son citados por la misma y dicen que lo habían reflejado pero que no lo tendrían en cuenta.
La prueba hubiese consistido en ir a la Mutua (en la que tienen contratado el servicio médico de todos los funcionarios de dicha Consejería. Que le deja un pastón), para que un facultativo realizase un informe al respecto de mi situación. No acudí por razones evidentes.
Se habían tomado muchas molestias en todo lo mío y para nada en ayudarme. El mismo día del inicio del protocolo en julio de 2017, pude comprobar las distintas injerencias. En los distintos informes se reflejaba un número de expediente de 2015. Si yo denuncio el acoso en julio de 2016 y en julio de 2017 se inicia el Protocolo de Acoso. ¿Por qué se inició el expediente en el año 2015?", se pregunta el profesor afectado que pide, de momento, guardar el anonimato.
"Visto lo visto, solicito que me faciliten información referente a la regulación del Protocolo de Acoso dando por terminada la reunión. A los pocos días, presenté dos escritos con registro de entrada, a la Consejería de Educación, en el que recusaba claramente a que cualquier funcionario de la Consejería de Educación instruya el Protocolo de Acoso a favor de otras.
No les hizo nada de gracia, agudizando aún más el ingenio para ir contra mí. Más tarde, ante la negativa de que lo instruyesen desde otra administración pública, paralice en numerosas ocasiones y por escrito la continuidad del Protocolo de Acoso, hasta que no me facilitasen toda la documentación, que no la facilitaron por las circunstancias.
Con falsedad en documento público y constituyendo todo un delito, me incoaron un segundo expediente de disciplina que el juzgado lo volvió a tumbar, condenando en costas a la Consejería de Educación", concluye.



