MURCIA.- La Asociación para la Conservación del Patrimonio de
la Huerta de Murcia (Huermur) ha denunciado como “una auténtica
vergüenza” la resolución de la Dirección General de Patrimonio Cultural
que rechaza declarar Bien de Interés Cultural (BIC) la histórica Virgen
de Sopetrán o antigua Virgen de los Peligros, una talla datada entre
finales del siglo XV y comienzos del XVI, considerada una de las
imágenes religiosas más antiguas conservadas en la ciudad de Murcia.
La
entidad recuerda que solicitó formalmente la protección BIC en enero de
2024, aportando abundante documentación histórica, artística y técnica
sobre una obra singular vinculada desde hace siglos a la historia de
Murcia.
La Virgen de Sopetrán constituye una de
las devociones históricas más antiguas de Murcia. Según la tradición
documentada, la talla llegó a la ciudad en el año 1626 procedente de
Guadalajara, vinculada a la advocación mariana de Nuestra Señora de
Sopetrán, originaria del histórico monasterio de Sopetrán.
Custodiada
desde entonces por la comunidad religiosa de Santa Verónica, esta
pequeña imagen gótica fechada a finales del siglo XV quedó íntimamente
ligada al pasado de Murcia, al río Segura y al antiguo paso del Puente
Viejo. De su culto nació con el tiempo la popular advocación de la
Virgen de los Peligros, una de las imágenes más emblemáticas de la
ciudad.
Desde Huermur señalan que su valor no es
sólo artístico por su antigüedad y singularidad formal, sino también
histórico, social e identitario, al formar parte de la memoria colectiva
de generaciones de murcianos y murcianas.
La
entidad considera la decisión de la Consejería de Cultura como
“gravemente errónea e impropia de una administración encargada de
proteger el patrimonio”, y denuncia además que la Consejería ha omitido
un hecho esencial: el expediente se encontraba ya incoado por silencio
administrativo positivo, conforme al artículo 13 de la Ley de Patrimonio
Cultural de la Región de Murcia, al haber transcurrido el plazo legal
sin resolver la solicitud presentada por Huermur en enero de 2024.
Huermur
recuerda que la legislación regional vigente en el momento de la
solicitud establece que, cuando una solicitud de declaración BIC es
promovida a instancia de parte, si en seis meses no se adopta y notifica
acuerdo expreso, se entenderá acordada la incoación del procedimiento.
Pese
a ello, la Administración regional ha dictado ahora una resolución
desestimatoria como si nunca se hubiera producido dicho efecto legal,
obviando además las solicitudes posteriores presentadas por Huermur para
que se certificara formalmente el acto presunto ya nacido por
ministerio de la ley.
Para Huermur, “no se puede
dejar pasar el plazo, permitir que opere el silencio positivo y, dos
años después, intentar borrar sus efectos con una simple resolución
administrativa”.
La asociación advierte de que resoluciones como esta
lanzan un mensaje demoledor: ni siquiera bienes históricos singulares,
reconocidos por la propia Administración, tienen garantizada su
protección efectiva en la Región de Murcia.
La
propia resolución administrativa reconoce que la imagen es una de las
esculturas religiosas más antiguas de Murcia, vinculada directamente a
la historia de la ciudad, por lo que para Huermur resulta contradictorio
que la Consejería describa una obra singular por antigüedad, arraigo
popular y relevancia histórica, para después negar la máxima protección
patrimonial prevista en la ley.
En el mismo
sentido, el presidente de Huermur, Sergio Pacheco, ha manifestado que
“la Comunidad Autónoma reconoce por escrito que es una de las imágenes
más antiguas de Murcia, ligada al río, al Puente Viejo, a la historia
urbana y a la devoción popular. Y aun así la rechaza. Es absurdo. Si
esto no merece un BIC, entonces el problema no es la imagen: es el
criterio político con el que se gestiona el patrimonio.”
Huermur alerta de que no es la primera vez que Cultura rechaza de esta forma la
protección de singulares bienes de primer nivel del patrimonio de
Murcia, por lo que empieza a sospechar que la Consejería podría estar
actuando con animadversión al no ser iniciativas de protección fruto de
la propia administración o sus políticos.
El
recurso que interpondrá Huermur denunciará que la administración ha
omitido por completo los efectos jurídicos de la incoacción automática
producida por silencio positivo, pretendiendo resolver dos años después
como si el procedimiento no hubiera nacido legalmente.
Además,
la entidad sostiene que Cultura ha actuado de forma unilateral,
rechazando la protección sin desarrollar debidamente el expediente
administrativo y sin solicitar los preceptivos informes a entidades
consultivas especializadas y reales academias, pese a existir evidentes
indicios de relevancia patrimonial que exigían una tramitación completa.
Todo ello, como manda la reiterada jurisprudencia del Tribunal Supremo
aplicada recientemente además por el Tribunal Superior de Justicia de la
Región de Murcia tras las demandas de Huermur en otros casos.
Igualmente,
Huermur considera arbitrario que el propio informe técnico reconozca la
excepcional antigüedad y vinculación histórica de la talla, pero
concluya después que no concurren valores sobresalientes suficientes
para el BIC.
Por último, Huermur exige a la
Consejería de Cultura que rectifique y actúe conforme a Derecho,
recordando que la protección del patrimonio histórico no puede quedar al
arbitrio de decisiones discrecionales, políticas ni de retrasos
administrativos.
La entidad advierte de que, si
fuera necesario, acudirá también a la vía judicial para garantizar la
defensa efectiva de una pieza esencial del patrimonio cultural de
Murcia.