MURCIA.- El Meandro del Vivillo continúa avanzando en su recuperación como una actuación clave para renaturalizar el río Segura y reforzar la conexión entre la ciudad, las pedanías y la Huerta a través del Murcia Río.
El
alcalde de Murcia, José Ballesta, acompañado por el concejal de
Planificación Urbanística, Huerta y Medio Ambiente, Antonio Navarro, ha
visitado los trabajos que se están desarrollando actualmente para
conocer de primera mano el estado de las obras y comprobar el avance de
este proyecto.
Se trata de una actuación que apuesta por
convertir al río Segura en un eje vertebrados del municipio para que una
la ciudad ocn las pedanías. El proyecto se enmarca dentro de Murcia Río
II, la segunda fase del gran proceso de renaturalización del Segura,
según informaron fuentes municipales en una nota de prensa.
Los trabajos que se están desarrollando en estos momentos se centran
en la preparación de los taludes y del cauce para avanzar en la
restauración fluvial del meandro. En este sentido, se está ejecutando
una de las actuaciones más importantes del proyecto: la instalación de
una lámina de polietileno de alta densidad (PEAD), de un milímetro de
espesor, en los taludes del lado sur.
Esta lámina cubre una
superficie total de 12.699 metros cuadrados, con unas dimensiones
aproximadas de cinco metros de ancho por 210 metros de largo, y se ha
colocado en sentido contrario al flujo del agua. Su objetivo es impedir
el rebrote de la caña común (Arundo donax), una de las especies
invasoras más problemáticas del río Segura, actuando como barrera física
y eliminándola desde la raíz.
Al mismo tiempo, esta solución permite
reducir la erosión, la pérdida de suelo y los arrastres durante la
ejecución de la obra, dejando el terreno preparado para la posterior
revegetación con especies autóctonas de ribera.
De forma
complementaria, se han finalizado los trabajos de limpieza y desbroce de
los taludes, con actuaciones manuales en aquellas zonas donde era
necesario preservar la vegetación existente, así como la retirada de
residuos urbanos acumulados en el entorno del meandro.
Desde
el inicio de las obras, el pasado mes de noviembre, también se han
realizado actuaciones vinculadas a los movimientos de tierra, que han
incluido la retirada de cuatro luminarias afectadas por la obra y la
marcación de las cotas necesarias para garantizar una correcta ejecución
de los trabajos de desmonte y recuperación del cauce.
Paralelamente, se han desarrollado trabajos selectivos sobre el arbolado
existente con el objetivo de mejorar la estructura vegetal del entorno y
favorecer la presencia de especies autóctonas. En este marco, se han
trasplantado cinco palmeras, tres moreras y un ejemplar de taray
(Tamarix), compatibilizando la ejecución de las obras con la
conservación del arbolado.
En las
próximas semanas, los trabajos continuarán con la ejecución del
entronque definitivo del sistema de riego, la instalación de la red
principal y de las bocas de riego, y el inicio de la ejecución de
caminos y sendas conforme se reduzcan las cotas de desmonte.
También está previsto el refuerzo de los taludes mediante técnicas de
bioingeniería, utilizando rollos de madera que permiten estabilizar el
terreno de forma natural, así como la ejecución de escolleras en
aquellos puntos donde resulte necesario para garantizar la estabilidad
del cauce.
El proyecto de
recuperación del Meandro del Vivillo tiene su origen en las actuaciones
de encauzamiento realizadas en la década de los años 80 en el río
Segura. Aquellas intervenciones rectificaron su trazado natural y
eliminaron varios meandros históricos, entre ellos el del Vivillo, lo
que aumentó la velocidad del agua en episodios de crecida, redujo la
vegetación de ribera y transformó antiguos cauces en espacios
degradados, incrementando el riesgo de desbordamientos y deteriorando el
paisaje fluvial.
La actuación actual busca revertir parte de
esas consecuencias, devolviendo al río parte de su antiguo recorrido
para que funcione de forma más natural en este tramo, con un cauce menos
agresivo en situaciones de lluvias intensas.
Al mismo tiempo, se
pretende recuperar un entorno de ribera más sano, con bosque autóctono,
flora y fauna propias del ecosistema fluvial, reducir de forma
significativa la presencia de especies invasoras y mejorar tanto el
paisaje como el uso social del río.
La intervención se
desarrolla sobre una superficie total de 81.777 metros cuadrados y
cuenta con un presupuesto de 1.199.237,61 euros.
El proyecto ha sido
elaborado por técnicos del Ayuntamiento de Murcia, en colaboración con
la Universidad de Murcia, la Universidad Politécnica de Cartagena y la
Confederación Hidrográfica del Segura, y está financiado con el apoyo de
la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y
el Reto Demográfico, en el marco del Plan de Recuperación,
Transformación y Resiliencia (PRTR), con fondos de la Unión Europea -
NextGenerationEU.
Este proyecto se
integra plenamente en Murcia Río II, que da continuidad a Murcia Río I,
en el cual el río Segura se incorporó de forma definitiva al ámbito
urbano mediante actuaciones como el Paseo Fluvial, los Jardines de las
Alamedas o la recuperación de los márgenes del río a su paso por la
ciudad. En este contexto, se incluye el Parque Metropolitano Oeste,
presentado recientemente a la sociedad civil y cuyos trabajos comenzarán
próximamente.
"El objetivo final de todo esto es que todas
las pedanías y barrios queden unidas por infraestructuras de calidad,
infraestructuras de excelencia, en las que podamos pasear tranquilamente
por lo que ha sido historia de tantas generaciones de murcianos; que
acerque a las personas, que se pueda convivir, y que no haya ciudadanos
de primera y ciudadanos de segunda, sino que, a través de las
infraestructuras, de la planificación urbanística bien realizada y de la
arquitectura y la ingeniería de excelencia, podamos estar todos muy
orgullosos de lo que vamos a conseguir en Murcia para todos los
murcianos", ha destacado el alcalde de Murcia, José Ballesta.
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