MURCIA.- Uno de los lugares más emblemáticos de la Huerta vuelve a tomar vida. El Molino del Amor de Murcia abrió
sus puertas desde este sábado 12 de abril como nuevo Centro de
Visitantes en donde los ciudadanos podrán conocer los orígenes y la
historia de este singular molino de regolfo ubicado sobre la Acequia
Mayor de la Aljufía, en la Pedanía de La Albatalía, además de usos
costumbres y tradiciones de este espacio símbolo de la Huerta de Murcia,
y como punto de partida de rutas por los carriles y acequias del
entorno, según detallan fuentes municipales en un comunicado.
Este nuevo espacio se podrá visitar gratuitamente todos los sábados y domingos,
de 9 a 13h, para poder descubrir la restauración del edificio que
permitió documentar las distintas etapas de este molino, construido
durante el siglo XVII.
El Molino del Amor está llamado a ser un lugar de referencia para
difusión de los valores naturales, históricos y culturales de la Huerta
de Murcia.
El Molino del Amor ha sido testigo mudo de la tradición de la Huerta que
marca la identidad del municipio, un
lugar donde conocer nuestras raíces, y aprender sobre un oficio
tradicional que forma parte de la historia de Murcia.
Este enclave histórico culmina el itinerario verde urbano integrado por Murcia Río y El Malecón, y se incluye en la ruta de La Aljufía,
un eje natural de 12,5 kilómetros que recorre esta acequia mayor y en
el que destacan molinos hidráulicos, elementos patrimoniales y paisajes
naturales característicos de la Huerta.
En este sentido, además de la historia y usos del Molino, se están programando diferentes rutas guiadas por lugares
emblemáticos y cargados de historia y naturaleza, en este entorno.
Entre ellas destacan "Descubre la Huerta", que
tendrá lugar el sábado 24 de mayo, desde la Contraparada al molino de
los Canalaos. Se trata de una ruta, incluida en el programa de
sensibilización ambiental donde los interesados
bajarán por la acequia de la Aljufía para descubrir los elementos
singulares que los habitantes de la Huerta han ido construyendo a su
alrededor como son molinos, partidores y norias.
Otras rutas previstas, es "Por el Malecón hasta el Molino del Amor",
diseñada para dar a conocer la estrecha relación que existe entre la
ciudad y su Huerta, y cómo los habitantes gestionaron desde los inicios
el riego proveniente del río Segura.
El Molino del Amor, como nuevo Centro de Visitantes, también será
punto de encuentro y de información para las Rutas por la red de
acequias de la Huerta, adentrándonos en la singularidad y riqueza
natural y agronómica de este paisaje milenario.
Además de convertirse en lugar de referencia de las rutas para
conocer el patrimonio y legado de la huerta, este enclave rehabilitado
se sumará a otra de las visitas que recorren otros antiguos molinos de
la Huerta como es el de Funes, de la Pólvora y Casianos conociendo su
historia y recuperación.
Se ha valorado especialmente la
recuperación de este patrimonio que se encontraba en desuso y que con su
apertura en estos días festivos para muchos, supondrá un atractivo más
dentro de la oferta cultural y turística del municipio.
Además en las próximas semanas su interior cobrará vida ya que estará equipado de paneles expositivos e instalación multimedia que
acogerán documentación etnográfica con fotografías, vídeos y
testimonios orales sobre la vida en la Huerta.
En este sentido los principales objetivos de su nuevo uso son reforzar la oferta turística y cultural de
Murcia, además de difundir patrimonio y el legado de la Huerta,
trasladando en su visita al espacio interior hasta el corazón del Molino
como punto de partida para disfrutar de historia, tradiciones y
naturaleza a través de las rutas por carriles y acequias del entorno
El Molino harinero, ubicado al final del paseo de El Malecón, se
convierte así en punto de información y espacio para conocer, a través
de una historiadora, su origen, trayectoria y usos a partir de este
sábado, todos los fines de semana, excepto en verano.
El inmueble, que llegó a estar casi en ruinas, es una edificación de
propiedad municipal que cuenta con una planta de unos 160 metros
cuadrados, y ha sido recuperada gracias a una rehabilitación integral
del edificio.
En su interior se muestran los canales originales que
servían para el funcionamiento del molino, y los vestigios que dejaron
en el terreno las diferentes ocupaciones que tuvo la edificación.
Está datado en el siglo XVII, aunque es muy probable que se
construyera sobre un antiguo molino de origen medieval. En este punto la
acequia se divide en tres ramales: la propia Aljufía, la Caravija a la derecha y la Zaraiche a la izquierda.
Perteneció al Convento de las Agustinas Descalzas de
Murcia desde el año 1698 hasta la desamortización de Mendizábal en
1837, siendo bautizado como "molino del Amor de Dios".
De este molino
harinero salía la harina con la que se elaboraba el pan ácimo para la
Catedral. A finales del siglo XIX cambió de función, pasando a moler
grano para el pienso de los animales.
Tras cesar su uso como molino en los años 40, se utilizó como comedor
para los trabajadores de la fábrica de "Conservas Caravaca", de la que
sólo queda en pie la chimenea situada junto al centro de salud.
En una de las paredes del molino aparece una pintura mural de color
rojizo que representa un "duelo de espadas". En primer plano aparecen
dos personajes masculinos con las espadas en alto y, entre ellos, una
figura femenina con los brazos separados del cuerpo. Por la indumentaria
se piensa que esta pintura se podría datar hacia la mitad del siglo
XVII.
Desde hace años, el Ayuntamiento de Murcia ha trabajado en su rehabilitación para devolver a toda la ciudadanía este emblemático lugar de la Huerta, promoviendo su conocimiento y disfrute.
También se ha anunciado nuevos usos en el espacio anexo
al Molino del Amor, donde se va a acondicionar en las próximas semanas
ocho nuevas parcelas para ser cultivadas quedando integradas en el
conjunto del Molino.
Estas parcelas van a ser destinadas a Huertos Urbanos, integrándose
en la red de Huertos de Ocio existentes en el municipio. Con este huerto
de ocio se alcanzarán los 14 en el municipio y 160 parcelas las
cultivables.
Próximamente se hará una convocatoria pública para sacar a concurso estas 8 nuevas parcelas libres, junto con las 60 que queden disponibles, teniendo prioridad para acceder a ellas jubilados y desempleados del municipio.