jueves, 10 de septiembre de 2026

Solamente para iluminados 7 /Argárico

 


El político murciano Pedro Saura se encuentra virtualmente acorralado por la UCO y la judicatura al revelarse como la pieza estratégica de la corrupción socialista. Es cuestión de días que sea citado como investigado por el juez Calama y quede expuesta su relación de privilegio con el sanchismo pero especialmente con Zapatero, su mentor político, al que presuntamente viene tratando de proteger con sus primeras declaraciones y con el que mantiene una amistad personal interesada desde que era presidente. Todas las tardes de domingo mantenían entonces largas conversaciones telefónicas a instancias siempre del políticamente ambicioso pachequero.

Nada que ver con las llamadas impertinentes que también le hacía, siempre para quejarse, el empresario jumillano José García Carrión, cada vez que viajaba en tren o avión por España y podía comprobar que no se vendían sus productos a bordo. Pero este no pasaba nunca del jefe de gabinete.

El foco sobre Saura tiene que ver con sus supuestas recomendaciones positivas como aval político para las subvenciones reembolsables a Plus Ultra y Air Europa, aparte de que se sospecha aceleraba como cooperador necesario obras públicas para que las marionetas de los verdaderos corruptos del PSOE, Santos Cerdan, Koldo y Aldama, pudiesen cobrar cuanto antes el 2% de las mordidas en ejecuciones menores como el soterreamiento del AVE a su paso por Murcia. 

En el caso de Pedro Saura serán los jueces quienes determinen la manera de participar, al parecer, en la trama y ya advierto que corrupción política no es necesariamente corrupción económica (meterse dinero al bolsillo). Además, hay corruptos pasivos y corruptos morales. Si bien es cierto que los escuderos de la trama pasaron por el despacho del sospechoso Saura en el Ministerio donde él era secretario de Estado de Infraestructuras y se fraguó un argumentario para mentir a periodistas económicos con tres razonamientos principales como cosecha intelectual de este también profesor de Fundamentos del Análisis Económico en la Universidad de Murcia.  

Como bien ha dicho el senador del PP por nuestra provincia, José Ramón Díez de Revenga, en un análisis de urgencia muy acertado sobre Saura, no queda duda de su presencia y acción en el epicentro de la trama consintiendo, según parece, todas las actividades delictivas sin denunciarlas de oficio ante el juez. 

Resulta imposible que Pedro Saura no se enterara de la corrupción que invadía todos los rincones de su Ministerio (Transportes) después de tres años rodeado de corruptos y pretender hacer creer ahora que él no sabía nada sobre lo que hacían. 

¿Formaba Saura parte de la trama? ¿Los tapaba a todos desde su cargo? Porque la trama trabajaba muy cerca de Saura y la UCO lo señala como colaborador imprescindible para el cobro de las comisiones, acelerando las obras públicas que interesaban  a la trinca corrupta como perejil este profesor en todas las salsas de la corrupción socialista. 

¿Estaba, pues Saura, al tanto de todo y callaba? y ¿por qué callaba y para proteger a quien? Resulta nombrado cinco veces en el auto de imputación de Zapatero en Plus Ultra aunque el juez Calama ha renunciado, de momento, a llamarlo a declarar como investigado aunque la UCO considere que es pieza clave en todo lo investigado hasta la fecha.

Salpicado veinte veces en toda la investigación del juez Calama, nuestro Pedro Saura es considerado por la UCO persona de confianza de la cúpula del PSOE. 

Profesor titular en la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Murcia y natural de Torre-Pacheco, donde ha sido concejal, se desempeñó luego como consejero de Caja Murcia,  director general en la CARM, diputado regional, diputado a Cortes, director general del SEPES, presidente de Enaire, presidente de Paradores y presidente de Correos con un último sueldo anual de 234.754 euros en 2025.

Treinta años en el machito político y un perfil muy consolidado en el ámbito socialista.

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