MURCIA.- Los últimos hallazgos arqueológicos en el yacimiento de San Esteban,
ubicado en el centro de la ciudad de Murcia, han sacado a la luz una
compleja red de gestión hidráulica y restos bioarqueológicos singulares
del antiguo arrabal de la Arrixaca Vieja, según han informado fuentes
del Ayuntamiento capitalino y la Comunidad.
Entre los nuevos
descubrimientos destacan una canalización de agua conectada a una
letrina del siglo XIII, un ataifor --cuenco o plato hondo grande de
cerámica andalusí--, una pieza menor de orfebrería en oro y esqueletos
articulados de varios équidos y un cánido.
La consejera de
Turismo, Cultura y Deportes, Carmen María Conesa, y la alcaldesa de
Murcia, Rebeca Pérez, han visitado este lunes la zona, donde los
trabajos de la fase I del proyecto avanzan por delante de los plazos
previstos, con 27 de los 59 sondeos ya en ejecución (un 46% del total), y
se prevé que alcancen el 50% de su desarrollo arqueológico a lo largo
de este mes de junio.
Las investigaciones en curso confirman
que el sector sur del yacimiento, el más cercano al antiguo palacio de
San Esteban y a la medina, permaneció sin urbanizar durante el siglo X y
gran parte del XI.
En esta zona se ha documentado una gran
escombrera y fosas de vertido periurbanas previas a la expansión de la
ciudad. El hallazgo de abundante cerámica de cuerda seca parcial y la
ausencia de cerámica esgrafiada sitúan el inicio de la urbanización de
este ámbito a finales del siglo XI o comienzos del XII.
En el
plano doméstico, las prospecciones constatan sucesivas reformas y
adaptaciones de las viviendas a las necesidades de sus habitantes. En el
sondeo 69, correspondiente a un adarve (calle ciega), se han localizado
cinco niveles de pavimentos de tierra con capas aislantes de ceniza.
Bajo estas estructuras ha aparecido el citado ataifor, decorado en
verde y manganeso con motivos de granadas, y un pequeño fragmento de
plaquita de oro decorada de 6 por 5 milímetros.
Respecto a la
red hidráulica, la canalización localizada corría de norte a sur para
conducir agua hasta una letrina construida reutilizando un antiguo
anillo de pozo. La fosa séptica asociada ha aportado material cerámico
prácticamente completo del siglo XIII, caracterizado por la presencia de
cerámica esgrafiada, candiles de pie alto y marmitas vidriadas
globulares de pared fina.
"Vemos canalizaciones, conducciones
de agua, letrinas y sistemas de evacuación de redes pluviales que
desvelan que hubo un resurgir de una urbanización medieval que no solo
apunta a una parte muy importante de la historia local, sino que también
será determinante a la hora de interpretar esa urbanización medieval a
nivel europeo", ha dicho Pérez.
La intervención también ha aportado hallazgos singulares de restos
animales. Bajo las estructuras de una vivienda se localizó el esqueleto
de un cánido de tamaño medio-grande previo a la urbanización, mientras
que en el sondeo 56 se están excavando los restos completos y
articulados de una yegua que conserva las herraduras, junto a los restos
de otros dos équidos y un fragmento de tinaja con representaciones
arquitectónicas.
La regidora ha indicado que la zona más
cercana al núcleo andalusí estaba conformada por vertederos, zonas de
acopio de material residual, pero también una zona más periurbana de un
uso no muy destacado.
"Fue más durante el final del siglo XI y
principios del siglo XII cuando comienza una transformación en todo este
entorno, el entorno del arrabal", ha dicho.
En este sentido,
ha remarcado que los vertederos "dicen mucho de la forma de vida de los
ciudadanos de aquel momento y han sido absolutamente determinantes
porque todos los elementos que se han encontrado nos han permitido datar
y fechar con mucha precisión esa evolución del yacimiento", ha añadido.
Se ha referido no solo a la decoración de la Córdoba Califal, sino
también a las vasijas y utensilios diarios y al hallazgo de la placa de
oro adornada con repujados muy finos, "que nos permiten saber también
muchos usos y costumbres de esta zona".
Por su parte, la consejera Conesa ha indicado durante la visita que
"San Esteban representa mucho más que una excavación arqueológica, es la
recuperación de una parte esencial de la Murcia andalusí, de nuestra
memoria colectiva".
Conesa ha explicado que se trata de "uno
de los grandes referentes arqueológicos urbanos del Mediterráneo
occidental", y ha comentado que los trabajos que se están desarrollando
permiten avanzar en el conocimiento científico de aquel tiempo y ofrecer
resultados de relevancia histórica, con hallazgos que ayudan a
comprender mejor cómo evolucionó este espacio urbano.
"Este
proyecto demuestra que es posible compatibilizar la protección del
patrimonio con la recuperación de espacios públicos para la ciudadanía.
El futuro jardín y el centro de interpretación convertirán este enclave
en un espacio vivo de cultura, investigación y divulgación", ha
subrayado.
La titular de Turismo y Cultura ha defendido que el
Gobierno regional "apuesta firmemente por la conservación, la
investigación y la puesta en valor de nuestro patrimonio histórico como
elemento de identidad, de cohesión social y también de dinamización
cultural y turística para la ciudad de Murcia y para toda la Región".
Asimismo, ha destacado "el extraordinario trabajo del equipo que
participa en esta intervención, integrado por arqueólogos,
restauradores, especialistas y técnicos que están desarrollando una
labor rigurosa y ejemplar", y la implicación del personal técnico del
Servicio de Patrimonio Histórico de la Dirección General de Patrimonio
Cultural.
La consejera también ha remarcado la colaboración
entre administraciones, "sin la cual hubiese sido muy difícil llegar al
punto en que nos encontramos para la recuperación y valorización de este
testimonio de nuestro pasado".
En paralelo, los trabajos avanzan igualmente en el denominado sector 3
del yacimiento, una de las áreas menos excavadas hasta la fecha y donde
se espera obtener nuevos datos sobre el proceso de urbanización del
arrabal.
Los sondeos están comenzando a ofrecer información
relevante, destacando en este último una interesante secuencia de
pavimentos de cal vinculados a una vivienda de grandes dimensiones.
A la luz de todos estos resultados, el equipo técnico continúa
ajustando la metodología de trabajo, combinando la excavación
arqueológica con el análisis especializado en laboratorio para optimizar
la interpretación global del yacimiento.
Además, la
intervención está siendo documentada mediante fotografía convencional y
vuelos de dron, utilizados tanto para el registro general como para
trabajos de fotogrametría, lo que tiene por objetivo mejorar la
precisión del estudio y la lectura espacial del yacimiento.
Este proyecto de recuperación, que abarca más de 10.400 metros cuadrados
y está promovido por el Ayuntamiento de Murcia y la Comunidad Autónoma,
busca compatibilizar la conservación del yacimiento con la creación de
una gran plaza en superficie y un centro de interpretación bajo cota
para exponer más de 60 edificaciones y 105 elementos arqueológicos.
"En apenas unos años los murcianos podrán disfrutar no solo de ese
centro de interpretación bajo cota que pondrá en valor esa gran trama
urbana de la Murcia andalusí, sino también una gran plaza volada en
superficie con ese jardín andalusí para el disfrute de todos los
murcianos", ha agregado Pérez.
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