CARTAGENA.- La exministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, ha rechazado
ser una "fundamentalista antitrasvasista" y ha afirmado que durante su
mandato, entre 2004 y 2008, "no hubo una reducción del caudal" del Tajo
al Segura "respecto a lo que eran los estándares, lo que eran las reglas
existentes".
Narbona ha pronunciado estas palabras en el
marco de la Comisión Especial de Estudio sobre la situación del trasvase
Tajo-Segura de la Asamblea Regional de Murcia, con sede en Cartagena,
donde ha comparecido este viernes a propuesta del Grupo Parlamentario
Socialista.
La actual presidenta del PSOE y diputada en la
Asamblea de Madrid ha explicado que durante su etapa como ministra
--bajo la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero-- no derogó el
trasvase Tajo-Segura, sino que le dio "certidumbre" y, por eso, "hoy hay
más seguridad hídrica de la que había entonces".
Ha insistido
en que en su gestión "no hubo ninguna actitud fundamentalista,
fanática", respecto del trasvase, y ha subrayado que para ella, como
ministra, "hubiera sido mucho más cómodo en términos políticos" atender a
la "confrontación" desde Castilla-La Mancha, gobernada por su partido.
Por ello, ha insistido en que en su gestión no hubo "nada de
ideología, sino ciencia, ciencia y ciencia e historia, historia,
historia".
"Intenté gobernar para todo el mundo, y eso significaba
también aquí, en Murcia, intentar encontrar soluciones ante demandas y
necesidades sociales que consideraba que debían de llevarse a cabo", ha
dicho.
Respecto al trasvase del Ebro, la exministra ha dicho
que "en realidad quien lo derogó no fue el Gobierno de Rodríguez
Zapatero, sino la propia Comisión Europea", y ha remarcado que "la
prueba más importante de que esa obra no contaba con dicho beneplácito
fue que el proyecto quedó abandonado cuando el PP volvió al Gobierno con
Mariano Rajoy".
En este sentido, ha señalado que "el proyecto
del trasvase del Ebro no ha vuelto a aparecer, no ha habido un gobierno
del Partido Popular que lo haya vuelto a poner" sobre la mesa.
Desde el PSOE, el diputado regional Fernando Moreno ha dado las gracias a
Narbona por ser "una auténtica visionaria" y "anticiparse a lo que
podía haber sido una auténtica tragedia para la Región de Murcia, cuando
el trasvase estuvo cerrado durante once meses consecutivos como
consecuencia de aquel famoso memorándum".
El parlamentario
socialista ha agradecido a Narbona "haber contribuido a salvar la
producción de miles de hectáreas, de miles de puestos de trabajo,
mediante la apuesta por la desalación y la regeneración de aguas" y ha
pedido "perdón" a la presidenta del PSOE por los "insultos" que ha
sufrido "por parte del PP de la Región".
Moreno ha defendido
que el trasvase Tajo-Segura "es una infraestructura estratégica para la
Región de Murcia y para el sur de Alicante" y ha recalcado que "la
política de agua en España no puede plantearse como una guerra entre
territorios", al tiempo que ha apostado por un "modelo hídrico más
resiliente frente al cambio climático".
El diputado regional
de Vox Alberto Garre ha indicado que "todo el agua que hay en los ríos y
que pasa por los ríos es propiedad de todos los españoles; y lo normal,
en una mente normal, es que allí donde pueda sobrar agua, se lleve a
donde hace falta agua".
Garre ha comentado que la explicación
ofrecida sobre la retirada del Plan Hidrológico Nacional "no se sostiene
y vuelve a demostrar la política de engaños que ha caracterizado a los
gobiernos de turno", y ha incidido en que "la Unión Europea no se había
pronunciado sobre la financiación del trasvase del Ebro".
"Existe una carta dirigida por los entonces eurodiputados García
Margallo y Cristina Gutiérrez-Cortines al comisario de Infraestructuras
de la UE, solicitando información sobre el expediente de financiación, y
la respuesta fue clara: la comisión aún no se había pronunciado. Por lo
tanto, ni el Gobierno de José María Aznar podía decir que había
financiación, ni el Partido Socialista podía alegar que no la había.
Ambos incurrieron en falsedades", ha dicho.
Desde el Grupo
Mixto, el diputado regional de Podemos-IU-AV, José Luis
Álvarez-Castellanos, ha pedido circunscribir el debate sobre el trasvase
al regadío y ha recalcado que que "es necesario prever el futuro" del
trasvase Tajo-Segura "desde la prudencia" y "oyendo el discurso y el
conocimiento científico".
Sobre el trasvase del Ebro que
"ahora se resucita", Álvarez-Castellanos ha explicado que plantearlo
como solución es "errar el tiro" y ha apostado por "redimensionar" el
tamaño de la agricultura intensiva en la Región de Murcia y potenciar
"mucho más" el sector agrícola tradicional.
En este sentido,
Álvarez-Castellanos ha asegurado que "la disminución de precipitaciones
en la cabecera del Tajo" es un elemento que "el Partido Popular o Vox no
ponen nunca encima de la mesa". "Si hay la mitad de agua, no podemos
hablar del futuro del trasvase como si hubiera todo el agua del mundo",
ha apostillado.
Por su parte, el diputado regional del PP,
Jesús Cano, ha dicho que la política del agua de la época de Narbona "no
fue neutral ni justa, fue ideológica" y cuestionó "infraestructuras
esenciales como el trasvase Tajo-Segura" sin ofrecer "alternativas
reales", lo que "generó incertidumbre, puso en riesgo miles de empleos y
golpeó directamente al campo murciano".
Para el 'popular',
Narbona mantuvo "una visión ideológica del agua" alejada "de criterios
técnicos y de la realidad socioeconómica del sureste español", lo que
"demonizó el regadío murciano, peso a ser uno de los más eficientes de
Europa en ahorro, modernización y reutilización".
"No puede
ser sostenible condenar a una región productiva mientras se ignora su
esfuerzo en depuración, modernización de regadíos y ahorro hídrico", ha
insistido Cano, quien ha reclamado "una política nacional del agua,
basada en la solidaridad, en la planificación y en el respeto a los
territorios".
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