miércoles, 21 de enero de 2026

Podemos llama a una gran manifestación popular para exigir al PP que retire la reforma de la ley del Mar Menor


MURCIA.- La diputada de Podemos en la Asamblea Regional, María Marín, llamó este miércoles a "la unidad y la movilización hasta que el PP retire la reforma tan nociva" de la ley de protección del Mar Menor que la formación popular presentó en el Parlamento autonómico el pasado 23 de diciembre "para contentar a Vox".

Dicha modificación legislativa manda, prosiguió Marín, "un mensaje muy peligroso para la laguna salada". 

"Rebajar las sanciones y permitir subvenciones a empresas sancionadas solo va a tener un efecto: que se multipliquen las prácticas contaminantes", admitió.

La portavoz morada participó en el encuentro que las plataformas en defensa del ecosistema habían convocado en la tarde de este miércoles, a las 19 horas, en el edificio Moneo de Murcia, con el objetivo de mostrar rechazo social a la iniciativa.

"Vamos a trasladar a todos los colectivos sociales la necesidad de organizar una gran manifestación para dejar claro que el Mar Menor no se toca", esgrimió Marín.

 "Todo lo que se ha logrado hasta ahora ha sido gracias a la movilización de la gente, y, en este momento crítico, frente al negacionismo ambiental y la complicidad de Vox y el PP con las multinacionales del agro, toca salir de nuevo masivamente a defender nuestro patrimonio natural que es el Mar Menor", concluyó la diputada.

Valencia defiende la investigación y el relevo generacional como pilares de una citricultura "rentable y con futuro"

 VALENCIA/MURCIA.- El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina ha defendido durante la inauguración de la jornada Nuevas variedades de cítricos, organizada por la Conselleria en colaboración con el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), la investigación aplicada y el relevo generacional como "pilares fundamentales" para garantizar una citricultura "rentable, competitiva y con futuro" en la Comunitat Valenciana.

Barrachina ha señalado que el sector citrícola valenciano afronta "retos estructurales" como "la competencia desleal, el impacto del cambio climático, la presión de plagas y enfermedades y la necesidad de mejorar la rentabilidad de las explotaciones" y ha subrayado que, ante este escenario, la investigación y la innovación son "una necesidad estratégica".

En este contexto, el conseller ha puesto en valor el trabajo del Ivia en el desarrollo de nuevas variedades y patrones de cítricos, orientados a dar "respuesta directa a las demandas del mercado y del campo", según ha informado la Generalitat en un comunicado. 

"El consumidor pide productos de calidad constante y con un calendario comercial más amplio, y el agricultor necesita variedades adaptadas al estrés climático, más resistentes y que reduzcan costes. La investigación bien orientada permite responder a ambas realidades", ha afirmado.

Así, Barrachina ha destacado que los programas de mejora genética del Ivia buscan variedades con alta calidad organoléptica, buen comportamiento postcosecha y mayor eficiencia productiva, con el objetivo final de hacer viables las explotaciones citrícolas valencianas.

 "La citricultura no se sostiene con discursos, se sostiene con herramientas concretas y resultados reales", ha añadido.

El conseller ha insistido en que la innovación solo tiene sentido si llega al agricultor y ha subrayado la importancia de la transferencia de conocimiento y la colaboración entre el Ivia y el sector. 

En este sentido, ha subrayado la reciente aprobación de un convenio marco que establece las bases de colaboración entre el instituto y el sector para la selección, evaluación y licitación de nuevas variedades, no solo de cítricos, sino también de otros cultivos estratégicos.

"Queremos que la investigación salga del laboratorio, se pruebe en campo y se ponga al servicio del agricultor. Esa es la investigación que genera competitividad, rentabilidad y futuro", ha señalado Barrachina.

Durante su intervención, el conseller ha vinculado directamente la innovación con el relevo generacional y ha advertido de que "sin rentabilidad no hay relevo, y sin jóvenes no hay futuro para el campo". 

Por ello, ha defendido políticas que faciliten el acceso de los jóvenes a la actividad agraria y que les permitan trabajar con variedades adaptadas, eficientes y con valor añadido.

Barrachina ha reiterado el compromiso firme del Consell con el Ivia, con un presupuesto de 20 millones de euros en 2025, y ha asegurado que la Generalitat seguirá apoyando "de forma decidida" la investigación agraria como "herramienta clave" para fortalecer el sector citrícola valenciano.

Desde Murcia, Vox ha dicho hoy que ha vencido finalmente el interés nacional frente a las imposiciones de Bruselas. Este tratado se ha negociado contra la voluntad de los europeos y sin ninguna transparencia ni respeto por la democracia.

Es lamentable que los eurodiputados españoles de PP y PSOE hayan votado hoy en el Parlamento Europeo en contra de que se consulte sobre la legalidad del acuerdo. Es una gravísima traición a nuestro campo que tendrán que explicar a todos los españoles.

No vamos a parar aquí, igual que los agricultores no pararán en la calle. Hasta que este acuerdo criminal con nuestro campo no quede definitivamente suspendido.

Esta es una victoria histórica para Vox y para el campo español. Cada día que la aplicación de Mercosur se retrase gracias a nuestra presión, junto a la de los agricultores en las calles, es un día ganado para miles de familias que viven del sector primario. 

La Región de Murcia registra 1.112 nacimientos en noviembre, un 1,28% más que hace un año

 MURCIA.- La Región de Murcia registró 1.112 nacimientos en noviembre de 2025, 14 más que en el mismo mes del año anterior, lo que representa un aumento del 1,28%, según datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

De estos 1.112 nacimientos, 360 son de madres en la franja de 30 a 34 años; 292 de madres de 35 a 39 años; y 224 de madres de 25 a 29 años. Por su parte, 110 son de madres entre 40 y 44 años; 12 de 45 a 49 años y ninguno de 50 años o más.

En las franjas más jóvenes constan 20 nacimientos de madres de entre 20 y 24 años; 23 de madres de 15 a 19 años y uno entre las menores de 15 años.

De los nacidos en la Región en el noveno mes del año, un total de 553 son mujeres y el resto, 560, hombres.

En los primeros nueve meses de 2025 se ha registrado un total de 11.454 nacimientos en la comunidad, un 0,37% más que en el mismo periodo de 2024. 

Por otra parte, la mortalidad en la Región de Murcia ha bajado un 11,11% en la primera semana de 2026, con un acumulado total de 272 defunciones, frente a una caída del 1,95% en España, que llegó a los 9.803 finados, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Del total de fallecidos entre el 1 y el 8 de enero en la comunidad autónoma, 139 eran hombres y 133 mujeres.

En lo que se refiere a 2025, en la Región de Murcia fallecieron 12.087 personas, un 3,99% más que en el año anterior, superior al ascenso de la media nacional, que fue del 3,47%. 

La Autoridad Portuaria de Cartagena mejora el saneamiento en la dársena de Escombreras

 CARTAGENA.- La Autoridad Portuaria de Cartagena está ejecutando las obras de la Red de Saneamiento de la Dársena de Escombreras (Fase 1), una actuación estratégica destinada a mejorar de forma integral la gestión de las aguas residuales generadas en esta zona portuaria, una de las áreas industriales más importantes del Puerto de Cartagena.

El proyecto tiene como objetivo "modernizar y unificar el sistema de saneamiento, sustituyendo los actuales sistemas dispersos, como fosas sépticas o instalaciones independientes, por una infraestructura común, más eficiente y respetuosa con el medio ambiente, conectada a la red general", según informaron fuentes de la APC en una nota de prensa.

La obra cuenta con una inversión total de 1.090.089,23 euros (IVA incluido) y está financiada con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, dentro del programa de mejora de la accesibilidad y sostenibilidad de los puertos. El plazo de ejecución es de ocho meses.

Las actuaciones contemplan la recogida de las aguas residuales procedentes de las instalaciones portuarias y de los distintos concesionarios ubicados en el entorno de los muelles de Príncipe Felipe y otras áreas de la dársena de Escombreras. Para ello, se ejecutará una nueva red de conducciones y pozos de bombeo que permitirá transportar estos caudales de forma segura y controlada.

Las aguas residuales serán canalizadas a través de esta nueva red hasta el muelle de San Pedro, en la dársena de Cartagena, donde se conectarán con la infraestructura existente para su posterior vertido a la red municipal de saneamiento, garantizando un tratamiento adecuado y conforme a la normativa vigente.

Además, el proyecto incluye la ejecución de las conducciones necesarias bajo viales y zonas portuarias, así como la adecuación de los accesos y la reposición de los pavimentos afectados por los trabajos, minimizando el impacto sobre la actividad diaria del puerto.

Esta actuación supone un avance significativo en materia de sostenibilidad ambiental, al reducir riesgos de vertidos, mejorar el control de las aguas residuales y reforzar el compromiso del Puerto de Cartagena con una gestión responsable de sus infraestructuras.

Los trabajos comenzarán el lunes 26 de enero hasta el viernes 30 de enero, con las primeras actuaciones en el vial exterior de la dársena de Escombreras.

Durante este periodo podrán producirse afecciones puntuales al tráfico desde el muelle de San Pedro al muelle de Curra, que estarán debidamente señalizadas y coordinadas con la Policía Portuaria para garantizar la seguridad y el acceso a las instalaciones. Se habilitará un carril regulado con semáforos de manera que se pueda acceder al muelle de la Curra en todo momento.

La Región de Murcia estará en aviso amarillo por viento de hasta 70 kilómetros por hora y temporal este jueves

 MURCIA.- La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha establecido aviso amarillo por viento de 70 kilómetros por hora en toda la Región de Murcia y por fenómenos costeros.

El aviso amarillo por viento, en este caso del suroeste, comenzará en el Campo de Cartagena y Mazarrón a las 21.00 de este miércoles y se extenderá hasta las 3.00 horas. En el caso del Valle del Guadalentín, Lorca y Águilas, el viento del oeste comenzará a las 00.00 y acabará a las 15.00 horas.

En estas dos comarcas, habrá aviso amarillo por fenómenos costeros con viento de suroeste de entre 50 a 60 kilómeotros por hora, fuerza 7, con intervalos de 60 a 70 y olas de 3 y 4 metros.

En el Altiplano y la Vega del Segura el aviso por viento, que soplará de noroeste, comenzará esta madrugada, a las 4.00 y hasta las 18.00 horas, mientras que en Noroeste comenzará a la misma hora pero concluirá a las 00.00 horas, siendo este viento del oeste.

La Región de Murcia cuenta con más de 3.700 operadores de drones inscritos en la Agencia Estatal de Seguridad Aérea

 MURCIA.- La Región de Murcia cuenta con 3.788 operadores de sistemas de aeronaves no tripuladas (UAS), popularmente conocidos como drones, registrados en la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), según informaron fuentes de esta organización adscrita al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.

Así, la Región es la décimo segunda comunidad autónoma con mayor número de operadores de UAS, en un ranking que lideran Andalucía (26.111), Comunidad de Madrid (25.067) y Cataluña (18.658).

En el conjunto de España se alcanzó en 2025 un hito en el desarrollo del sector de los sistemas de aeronaves no tripuladas al contabilizar 150.332 operadores inscritos, lo que supone un incremento del 26% respecto al año anterior.

Además, durante el pasado año, la AESA emitió 262.885 certificados de formación para operaciones con UAS, de las 142.809 corresponden a pilotos que han recibido la formación básica A1/A3, necesaria para realizar operaciones en estas subcategorías de la categoría abierta.

CCOO HÁBITAT firma el Convenio Colectivo de la Madera de la Región de Murcia

 MURCIA.- CCOO HÁBITAT de la Región de Murcia informa que este miércoles 21 de enero se firma el Convenio Colectivo de la Madera de Murcia, negociado por la patronal AREMA (Asociación Regional de Empresarios de la Madera) y los sindicatos CCOO y USO.

En el preacuerdo alcanzado, se ha acordado una vigencia de dos años (2026-2027), en el que se incluyen incrementos salariales del 2,5% para 2026 y el IPC + 0,5% para 2027, además de incrementar el plus de asistencia en un 1% para cada uno de los años de vigencia del convenio.

Se incluye una nueva licencia en plus de asistencia, que será abonable únicamente en aquellos meses en los que el trabajador no se haya ausentado de su puesto de trabajo, excepto:

- Las ausencias debidas al fallecimiento de familiares en primer grado por consanguineidad o cónyuge.- Las ausencias por asistencia médica, debidamente justificadas y por el tiempo estrictamente necesario, que no superen las dos horas diarias y se encuentren dentro del límite máximo de ocho horas anuales. Cuando la ausencia por asistencia médica supere las dos horas diarias, el plus de asistencia no será abonable en el mes en que se produzca dicha circunstancia. En este supuesto, las horas empleadas no computarán ni se descontarán del límite anual de las ocho horas anuales.

Este convenio es de ámbito autonómico y se aplica a unas 1030 empresas del sector del mueble y la madera de la Región de Murcia en las que trabajan unas 7.700 personas, con un núcleo principal en la comarca del Altiplano (Yecla).

CCOO HÁBITAT hace una valoración muy positiva del acuerdo, que permite a las personas trabajadoras del sector un mantenimiento del poder adquisitivo y por ello avala la firma de este convenio, cuyos efectos económicos empiezan a operar desde este 1 de enero de 2026.

El tendero / Fernando del Pino Calvo-Sotelo *

 La preparación de mi primer libro, que aparecerá publicado, D.m., esta primavera, ha dispensado a los lectores de este blog de mi habitual artículo de diciembre. Dado que toda interrupción conlleva la dificultad de recuperar el ritmo sin perder el compás, me preguntaba cómo comenzar un año que se nos presenta con el velo que siempre cubre el futuro. 

En efecto, a esta criatura llamada hombre le está vedado conocer lo que le deparará el mañana, una limitación frente a la que se rebela y sufre inútilmente, pues cree equivocadamente que el conocimiento del porvenir le haría más feliz.

En este sentido, cabe recordar el conocido discurso que sir William Osler dio en la Universidad de Yale el 20 de abril de 1913.

 En él recomendaba a los estudiantes vivir cada día como si fueran compartimentos estancos: «Pulsad un botón y escuchad que las puertas de hierro dejan fuera el pasado, el ayer muerto. Pulsad otro y dejad fuera, tras una cortina metálica, el mañana nonato»[1].

 Osler, persona sensata, no abogaba por desentenderse del futuro respecto de aquello que podemos controlar, sino por despreocuparse de aquello que no está en nuestras manos cambiar. Del mismo modo, el pasado que debía quedar enterrado era el hecho inamovible, no el aprendizaje del pasado que nos sirviera de base para mejorar el futuro.

Este sabio consejo, tan difícil de llevar a cabo, aplica a nuestras vidas personales, pero también al análisis de lo que ocurre en nuestro país. España es hoy un país atrapado por la falta de aceptación de su pasado, un país convertido en estatua de sal por mirar hacia atrás de forma extraña, pues aplaude sus mediocridades y se avergüenza de sus éxitos. 

Por consiguiente, no es casualidad que tenga su autoestima tan dañada. Pero también es un país atrapado por las dudas sobre su futuro, un país hasta cierto punto desesperanzado y carente de horizonte en el que no es fácil ser joven. Todo ello contribuye a un estado de parálisis, pues ambas afecciones ―de signo fatalista― han desarrollado un carácter crónico de difícil, pero no imposible, solución.

Una Constitución mediocre

Ni los lastres del pasado ni los escollos que dificultan nuestro futuro constituyen una maldición bíblica, sino que son consecuencia de la acción de unos y de la inacción de otros. Aunque siempre sea difícil establecer relaciones causa-efecto, sin duda uno de los factores más relevantes que explican la delicada situación en la que nos encontramos es el conjunto de grandes carencias del sistema constitucional del 78. España no siempre fue así: se ha vuelto así. Por lo tanto, la situación es reversible.

La primera vez que critiqué las debilidades de nuestro texto constitucional ―en un artículo publicado hace más de una década― la idea parecía casi blasfema. Por eso, cuando al día siguiente recibí la llamada de José Pedro Pérez-Llorca, uno de los «padres» de la Constitución, pensé que iba a recibir una reprimenda. 

Sin embargo, ocurrió lo contrario: me felicitó por mi aparente osadía, me confesó que jamás había entendido la mitificación de un texto cuya redacción había sido «una improvisación permanente» y me advirtió con sentido del humor sobre el peligro de decir la verdad en nuestro país.

Pues bien, la verdad es que ninguno de los dos principales pilotos de la Transición poseía rango de estadista ni gran profundidad de pensamiento a pesar de contar con una indudable intuición política. No tenían la hechura de fundadores de un nuevo sistema político, y, por tanto, abordaron el futuro orden constitucional zigzagueando con tacticismo cortoplacista sin tener una idea muy clara del modelo de Estado al que aspiraban. 

La Constitución sería de este modo negociada a puerta cerrada por los representantes y correveidiles de los distintos partidos en discusiones miopes (que veían bien de cerca y mal de lejos) realizadas frecuentemente en entornos informales. Cuatro de los siete «padres» de la Constitución, por cierto, contaban con sólo 38 años.

La apariencia de consenso (aunque no fuera tal) les bastaba. La voluntad de salir del paso en asuntos delicados la solucionaban acudiendo a una dilatoria ambigüedad que posponía la resolución de nudos gordianos. 

Finalmente, el exceso de representatividad otorgado a los partidos políticos en detrimento del ciudadano, y el desproporcionado poder regalado a la parcialmente subversiva oposición socialista (creada ex novo para la Transición), contribuyeron a la elaboración de un texto estatista, debilitador de la nación, dirigista y empobrecedor.

Desaciertos constitucionales

Podría pensarse que el juicio crítico realizado desde la comodidad que otorga el paso del tiempo puede resultar injusto, pero los pecados originales de la Constitución ya fueron señalados por brillantes pensadores coetáneos como Julián Marías o Gonzalo Fernández de la Mora.

El primer gran error constitucional fue la creación del Estado de las Autonomías y el ambiguo concepto de nacionalidades, una verdadera bomba de relojería cuyo tic tac se oye cada vez con mayor nitidez. Hay que ser torpe —o malvado— para romper una nación milenaria, pero eso fue precisamente lo que facilitó la Constitución de 1978. 

Creó17 reinos de taifas sin que hubiera necesidad ni demanda popular que lo exigiera, cada uno con su héroe inventado, su himno inventado y su bandera inventada (con alguna excepción), sistema que dio alas al independentismo y cimentó la dictadura regulatoria y el mastodóntico tamaño de la Administración que hoy sufrimos. 

Por otro lado, al no acotar las transferencias competenciales a las Autonomías, puso en marcha una fuerza centrífuga que transformó a las antiguas regiones en entidades demasiado parecidas a naciones independientes.

Por otro lado, el Estado de las Autonomías se convirtió en una agencia de colocación que facilitaba a los partidos políticos multiplicar su poder y plantilla. Como escribió Julián Marías en aquellos años, «no está claro si los partidos se han hecho para el país o el país para los partidos».

Otro gran desacierto de la Constitución consistió en elegir un sistema parlamentarista en vez de un sistema presidencialista. Con ello promovió la concentración de poder al fusionar el poder ejecutivo con el legislativo y otorgar a ambos un control exagerado sobre el poder judicial.

 Así, el texto constitucional consagró que en España no pudiera haber separación de poderes real. Este sistema, además, impidió el establecimiento de una limitación de mandatos, facilitando la perpetuación en el poder de cualquier líder medianamente carismático que no tuviera oposición digna de tal nombre.

Asimismo, la Constitución creó un Tribunal Constitucional politizado, hoy convertido en una institución desprestigiada y disfuncional que bordea la prevaricación con frecuencia. Del mismo modo, permitió que el Consejo General del Poder Judicial dejara muy constitucionalmente de depender en 1985 —por iniciativa del PSOE— de los propios jueces. 

A pesar de sus promesas electorales, el PP se negaría en redondo a cambiar el sistema cuando alcanzaba el poder con mayoría absoluta y se veía beneficiario del sistema. El modelo bicameral también quedó sin sustancia, de modo que el Senado se convertiría en una cámara superflua.

La Constitución también pareció conformarse con la consolidación nominal de la monarquía. Esta decisión dejó la jefatura del Estado monárquica —una importante institución que podía convertirse en utilísima salvaguarda del bien común de la nación precisamente por ser ajena a la colonización partidista y no depender del voluble voto popular— en gran medida carente de potestad. 

En mi opinión, la elección de una jefatura del Estado simbólica frente a una jefatura dotada de una potestad limitada, pero operativa, fue una equivocación.

En otro orden de cosas, cabe reseñar como error de la Constitución del 78 su indudable aroma socialista, que le llevó a canonizar el intervencionismo estatal, a no defender como sacrosanto el derecho de propiedad y a poner en marcha un insostenible Estado de Bienestar. 

Bajo su bonita máscara solidaria y filantrópica, éste ha creado un sistema de control poblacional semi totalitario que ha ido reduciendo la libertad personal, aumentando los impuestos y debilitando la capacidad de creación de riqueza del individuo. 

Al ser financieramente insostenible, el sistema va camino de quebrar al país en medio de un conflicto social e intergeneracional de imprevisibles consecuencias. En el mismo sentido, la falta de limitación de déficits públicos ―no resuelta por la enmienda constitucional del 2011― ha permitido la creación de un brutal endeudamiento que hipoteca nuestro futuro.

Finalmente, otra gran debilidad constitucional fue admitir la impunidad del poder ejecutivo-legislativo cuando vulnerara la propia Constitución, haciendo que la clase política pronto le perdiera el respeto. 

Así, el gobierno de turno podía saltarse la Constitución a la torera: si se salía con la suya ―cosa que era fácil si controlaba el Tribunal Constitucional―, perfecto; pero si le pillaban y recibía una sentencia condenatoria, pelillos a la mar. La inconstitucionalidad de una ley no tiene consecuencia alguna para el culpable, al contrario de lo que le ocurre al ciudadano que quebranta la más mínima norma.

¿Qué hacer?

En su discurso de hace más de un siglo, sir William Osler citaba a Carlyle: «Nuestra principal tarea no es ver lo que se vislumbra tenuemente a lo lejos, sino hacer lo que está claramente a mano».

Muchas veces resulta complicado ver lo que tenemos en nuestra mano hacer, pero sugiero comenzar por dar dos pequeños pasos siguiendo el ejemplo presentado por el disidente checo Václav Havel en El Poder de los sin Poder (1978), breve ensayo crítico con la tiranía comunista que por entonces subyugaba Checoslovaquia. 

Debido a sus actividades, Havel sería encarcelado durante un lustro, aunque tras la caída del Muro, pocos años después, se convertiría en presidente de su país. Nadie era entonces capaz de preverlo.

En su ensayo, Havel creaba la figura de un imaginario tendero sumiso frente a las autoridades comunistas. Éstas le regalaban un cartel con un eslogan para que lo colgara en su escaparate, propuesta a la que al principio accedía. 

Pues bien, un buen día el tendero se rebelaba y dejaba de exponer el eslogan, y no sólo eso: también dejaba de ir a votar en elecciones que no eran tales y comenzaba a decir en las asambleas lo que pensaba de verdad. 

«Con esta rebelión ―escribe Havel―, el tendero sale de la vida en la mentira; rechaza el ritual y viola las reglas del juego; reencuentra su identidad y su dignidad reprimidas; realiza su libertad. Su rebelión será un intento de vida en la verdad». 

Al hacerlo, el tendero no sólo ha dado un paso individual, sino que ha hecho algo mucho más importante: «Ha abatido el mundo de la apariencia, la columna que sostenía el sistema; ha demostrado que la vida en la mentira es precisamente vida en la mentira. Ha dicho que el emperador está desnudo».

Simpatizo enormemente con esta expresión, pues el primer artículo que publiqué en mi vida (Expansión, 2011) tenía ese mismo título. Pues bien, el primer pequeño paso que podemos dar es seguir el ejemplo del tendero rebelde y renunciar a repetir el eslogan de que el régimen constitucional de 1978 «ha sido el período de mayor paz y prosperidad de nuestra historia», porque no es verdad. 

La realidad es otra: ha sido un período de relativa depauperación y crecimiento muy mediocre, de decadencia social, de enorme aumento en la presión fiscal, de enormes tensiones políticas y territoriales y de un aumento de la delincuencia y de la violencia (para encontrar los datos que respaldan estas afirmaciones me remito a mi anterior artículo)[2]

Por otro lado, aludir a 1978 como si fuera el Big Bang o un amanecer tras una larga noche en un país de tan larga y brillante historia como España resulta grotesco y desprestigia a quien lo hace. Debemos defender la verdad, pues sin verdad no puede haber libertad.

El segundo pequeño paso que podemos dar es exigir al próximo gobierno, cuando expulse por fin al psicópata (cuya última desfachatez es afirmar que «va a dar con la verdad», él precisamente, del trágico accidente ferroviario de hace unos días), que aborde una profunda reforma constitucional. No se trata de reformar por reformar, sino de mejorar. 

El éxito no está asegurado, pero quienes creen que acabando con Sánchez se acaban los problemas se equivocan. El problema es sistémico, y el psicópata es sólo un reflejo extremo, patológico y quién sabe si incluso presuntamente delictivo de ello, pero no su causa última. 

Como recordaba Montesquieu, tras el advenimiento del Imperio, la República romana nunca sería restaurada porque «los golpes se daban contra los tiranos, no contra la tiranía».

Desde hace unos años, hemos perdido la más mínima decencia en el gobierno de la nación, que ha dinamitado el Estado de Derecho y arrasado con toda noción de bien y de verdad, pero llevamos décadas perdiendo el concepto de bien común, el ethos compartido que nos une como nación, enormes grados de libertad personal y el respeto por nosotros mismos, y, con ello, estamos perdiendo la esperanza. Sin embargo, debemos luchar por mantenerla. 

Como decía Havel, podemos salir de la vida en la mentira; reencontrar nuestra identidad y dignidad reprimidas; realizar nuestra libertad; abatir el mundo de la apariencia; vivir en la verdad. Esta España es posible.

[1] Sir William Osler. Un Estilo de Vida y otros Discursos. Unión Editorial, 2007.
[2] ¿Estamos mejor o peor?

 

(*) Economista